El Spotify Camp Nou acogió una de esas citas marcadas en rojo en el calendario. El FC Barcelona se enfrentó al FC Bayern München en la vuelta de las semifinales de la UEFA Women’s Champions League, con todo por decidir tras el 1-1 de la ida en Múnich, donde Kett y Ewa Pajor dejaron la eliminatoria completamente abierta.
El Barça marca el ritmo
El arranque confirmó pronto las intenciones del Barça: dominio, ritmo alto y una Graham imparable desde el primer minuto. Las azulgranas asumieron el control del juego, acumulando posesión y atacando con insistencia, mientras el Bayern esperaba su oportunidad al contragolpe. Ese empuje inicial tuvo recompensa en el minuto 13, cuando Salma apareció en el segundo palo para culminar una gran asistencia de Graham y poner el 1-0 en el Spotify Camp Nou.

La reacción alemana fue inmediata. En el minuto 16, un error en la salida permitió al conjunto bávaro lanzar una transición rápida que terminó con el gol del empate de Dallmann. El golpe no descompuso al Barça, que respondió con determinación y volvió a inclinar el campo a su favor. Tras varios avisos, en el minuto 21 Alexia encontró un balón suelto dentro del área y lo convirtió en el 2-1, devolviendo la ventaja a las locales y reactivando el empuje del estadio.
A partir de ahí, el Barça se hizo dueño del partido. Encadenó ocasiones con una Graham muy incisiva, disparos lejanos de Mapi León y llegadas constantes que pusieron a prueba a Mahmutovic, decisiva para evitar una ventaja mayor. El Bayern apenas logró estirarse con algún intento aislado, bien controlado por la defensa azulgrana. Sin más cambios en el marcador y tras un último acercamiento sin consecuencias, el descanso llegó con ese 2-1 que reflejaba la superioridad local, aunque dejaba la eliminatoria todavía abierta.
Goleada con emoción en la segunda parte
El guion no cambió tras el paso por vestuarios. El Barcelona mantuvo el control y siguió empujando, decidido a sentenciar la eliminatoria. Tras varios avisos, el tercer golpe llegó en el minuto 54, cuando Ewa Pajor cabeceó a la red un centro medido de Salma para ampliar la ventaja. El Bayern trataba de resistir y buscar alguna transición, pero el dominio azulgrana era claro y cada llegada transmitía sensación de peligro.
El encuentro quedó muy encaminado poco después. En el minuto 58, Alexia Putellas apareció de nuevo en el área para firmar el 4-1 tras una acción que necesitó revisión antes de ser validada. El tanto tuvo un valor especial: la capitana alcanzó los 232 goles con el club, igualando a César Rodríguez como segunda máxima goleadora histórica. El estadio celebró el gol y el hito, en una tarde que también dejó la ovación al regreso de Aitana Bonmatí tras varios meses de ausencia.

Cuando parecía todo resuelto, el Bayern reaccionó en el minuto 69 con un gol de Harder tras una recuperación en campo rival. Ese tanto abrió un tramo final más intenso, con ocasiones claras para las visitantes, incluido un disparo al larguero y una gran parada de Cata Coll,y alguna llegada peligrosa del Barça. El Bayern volvió a golpear en el minuto 89, de nuevo por medio de Harder, aprovechando una pérdida en el centro del campo para meter el miedo en el cuerpo al Barça.
El añadido elevó aún más la incertidumbre, con un gol anulado tras revisión y continuas idas y vueltas que mantuvieron el pulso hasta el último instante. Sin embargo, pese al empuje final alemán y a un desenlace lleno de sobresaltos, el conjunto azulgrana logró resistir, gestionar los minutos finales y cerrar el partido para asegurar su presencia en la final.
Con este triunfo, el FC Barcelona continúa agrandando su dominio en Europa y alcanza su sexta final consecutiva de la Champions League, consolidándose como una de las grandes potencias del continente y reafirmando una hegemonía histórica en la competición.
