Su andadura en los banquillos del fútbol español no es una historia cualquiera. Carlos Ferrero Vila (Anna, 1990) ha vivido una de las experiencias más inusuales y enriquecedoras de su existencia. Una llamada de teléfono de la Federación Valenciana de Fútbol le cambió la vida. Sobre la mesa le propusieron un proyecto que no todo el mundo aceptaría, entrenar a un equipo de presos para el campeonato de España. Carlos no dudó ni un segundo y se metió de lleno en una iniciativa que le marcó para siempre.
Lo que no sabía este valenciano es que aquel campeonato se iba a convertir en uno de los mayores triunfos deportivos de su carrera. El centro penitenciario de Valencia ganó el campeonato. Carlos se convirtió en el primer entrenador en conseguir un título para la Federación Valenciana de Fútbol. Con nostalgia y una alegría de describir, Ferrero Vila recuerda aquel momento. “Como profesional he vivido una experiencia que cada vez que la cuento, es algo muy grande. Jugamos la final contra Galicia delante de Luis de la Fuente (que es quién me entrega la copa). Es una experiencia que para cualquier entrenador es un momento soñado que nunca olvidaré”.
Más allá de alzarse con el título, lo que realmente le dejó huella a este joven entrenador es estar en contacto con personas que estaban pasando por el peor momento de sus vidas. Estaban encerrados por crímenes que habían cometido y Carlos con toda la humildad del mundo, fue la ayuda que ellos necesitaban. “Algunos me contaban sus experiencias, los errores que habían cometido y ellos ya han sido penalizados. Es una tarea muy psicológica porque hay que pensar que todos los jugadores que están allí, todos los chicos que están allí dentro, no quieren estar ahí. Tienes que tener mucha psicología para entenderlos, para empatizar con ellos y para pasar momentos de entrenamiento agradables”, recuerda Ferrero Vila.
“Para ellos fue una experiencia que no olvidarán y seguro que les ha ayudado a enriquecerse mentalmente, humanamente y profesionalmente. Y, para mí como entrenador, fue algo soñado”, confiesa.
Los anhelos de Ferrero Vila
Tras conseguir un trofeo que tiene más peso emocional qué deportivo, el campeón de España de centros penitenciarios pone la mente en el futuro. Deseando emprender nuevos proyectos, este enamorado del fútbol y de los banquillos sueña con algo grande. Con una aventura de esas que podrían poner su nombre en la esfera del fútbol español. “A corto plazo me gustaría tener un proyecto para entrenar en una cantera de fútbol profesional o en algún equipo que me dé un paso adelante”, relata.

Aunque con confianza y sin dudar ni un solo segundo desvela uno de sus mayores sueños: “Me encantaría entrenar a un equipo de la Liga F Moeve. Sería un buen reto para ponerme a prueba y lo aceptaría sin ningún problema”. Asimismo, asegura que para él sería lo mismo entrenar a un equipo de hombres que de mujeres. “Para mí no hay diferencia entre un fútbol masculino y un fútbol femenino. Son las mismas normas, las mismas reglas. Es un balón, 11 contra 11. No es fútbol masculino o fútbol femenino, es fútbol”.
Y, con la experiencia con la que cuenta en el mundo del fútbol, se atreve a aconsejar a las futuras generaciones. Primando y poniendo el foco en lo más importante, la formación previa. “En este mundo hay que trabajar mucho, hay que pelear mucho, nunca se sabe lo suficiente, siempre tienes que estar en continuo reciclaje. Y para los jóvenes que se están formando, les deseo que tengan hambre, que tengan ganas, que tengan ilusión de seguir aprendiendo”, relata.
El campeón de España, sin pelos en la lengua
Cuando le preguntamos por Arabia y cómo vive él que el deporte español se esté empezando a jugar en el país árabe, el valenciano no esconde su opinión. “A mí me gustaría que todos los torneos que se están disputando fuera de nuestro país y pertenecen a nuestro país, se jugasen en nuestro país, sin ninguna duda. Me gustaría ver la Supercopa de España aquí en España, pero según estoy informado, si se va fuera del país, generan unos ingresos a los clubes modestos que de la otra forma no sucedería”.
“Al final, nostálgicamente, me gustaría ver las competiciones de nuestro país aquí en España, pero si económicamente se salen beneficiados los clubes modestos, para el bien del fútbol modesto, es bueno que se jueguen fuera”, explica.
Y, mencionando la Supercopa de España, en cuestión, la femenina, Ferrero Vila sin pronosticar el resultado de la final, no esconde que el fútbol femenino poco a poco empieza a estar más igualado. “La verdad es que el pronóstico, el Barça, viendo su trayectoria, es claro favorito. Pero, a un partido, cada vez el Madrid está más cerca de ganarle y estará muy igualado y no sabría decirte quién para mí va a ser campeón”, concluye.


