Las calles de París se han convertido, una vez más, en una pasarela paralela durante la Paris Fashion Week, que se celebra del 2 al 10 de marzo. Mientras las grandes firmas presentan sus colecciones en desfiles y presentaciones exclusivas, a las puertas de los shows se reúne un universo de estilistas, influencers, modelos y celebridades que transforman el street style en un auténtico laboratorio de tendencias.
Esta temporada, las miradas no se centran en una única prenda. Aunque las faldas largas y midi han ganado protagonismo, el estilo urbano de la capital francesa también ha dejado ver nuevas combinaciones y microtendencias que apuntan directamente al armario de la primavera 2026. Desde siluetas voluminosas hasta tejidos etéreos o el regreso de piezas clásicas reinterpretadas, estas son algunas de las claves que ya dominan las calles parisinas.
Las faldas largas se reinventan
Las faldas siguen siendo una de las prendas más repetidas entre editoras de moda e influencers. Sin embargo, esta temporada llegan con nuevas siluetas y texturas.
Entre las más vistas destacan las faldas abombadas, con volumen en la parte inferior, que crean una silueta arquitectónica y moderna. También triunfan las faldas con texturas —lentejuelas, flecos o plumas— que aportan movimiento y un toque llamativo incluso a los looks más minimalistas.
Las faldas de tul, ligeras y con transparencias, reflejan además la influencia del estilo boho que vuelve a ganar fuerza esta primavera.

Pantalones anchos y siluetas relajadas
Otra de las tendencias más visibles en las calles de París es el auge de los pantalones de pernera ancha. Frente al dominio que tuvieron durante años los cortes más ajustados, la moda parece apostar ahora por siluetas más fluidas y cómodas.
Estos pantalones, muchas veces de talle alto, se combinan con camisas estructuradas o chaquetas cortas, creando un equilibrio entre volumen y proporción.
Algunas de estas ideas también se han visto en las pasarelas, como en la propuesta presentada por Jonathan Anderson para Dior, donde los pantalones amplios formaban parte de un universo estético inspirado en la naturaleza.
Trench coats renovados
Si hay una prenda clásica que siempre reaparece durante la semana de la moda parisina es el trench coat. Este año, sin embargo, llega con nuevas interpretaciones.
Entre los asistentes a los desfiles se han visto gabardinas oversize, modelos con hombros marcados o versiones en tejidos inesperados como cuero o denim. El resultado es una prenda atemporal que adquiere un aire contemporáneo.

En muchos casos, el trench se lleva abierto sobre looks sencillos, convirtiéndose en la pieza central del estilismo.
Transparencias y capas ligeras
Las transparencias también están marcando el ritmo del street style. Camisas, faldas y vestidos confeccionados en tejidos ligeros como organza o tul aparecen superpuestos sobre otras prendas.
Este juego de capas y volúmenes aporta dinamismo a los looks y refuerza el aire romántico que se perfila como una de las grandes estéticas de la temporada.
Las combinaciones más repetidas incluyen prendas translúcidas con tops básicos o bralettes, creando contrastes entre delicadeza y minimalismo.
Chaquetas cortas y estructuradas
Otra microtendencia destacada es la de las chaquetas cropped, que se llevan especialmente con pantalones de tiro alto o faldas largas.
Este tipo de diseño ayuda a marcar la silueta y aporta un toque sofisticado incluso a los estilismos más relajados. En el street style parisino se han visto versiones en tweed, cuero o tejidos técnicos.
El regreso del romanticismo
Más allá de prendas concretas, una estética domina gran parte de los looks vistos en la ciudad: el romanticismo contemporáneo. Volantes, tejidos fluidos, colores suaves y estampados florales evocan una moda ligera y femenina que encaja con la llegada de la primavera.
Este espíritu también se refleja en vestidos vaporosos, blusas con lazadas o mangas voluminosas.
La calle como indicador de lo que viene
Si algo demuestra cada edición de la Paris Fashion Week es que las tendencias ya no nacen únicamente en las pasarelas. Las calles de la ciudad se han convertido en un espacio donde estilistas y creadores experimentan con combinaciones que luego se replican en redes sociales y editoriales de moda.
La primavera de 2026 apunta hacia una mezcla de volumen, ligereza y comodidad, donde conviven faldas etéreas, pantalones amplios, gabardinas reinventadas y transparencias sutiles.
Un estilo que confirma que la moda actual apuesta por expresar personalidad sin renunciar a la elegancia, algo que el street style parisino sabe interpretar como ningún otro escenario.
