La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) prepara una de las medidas más singulares adoptadas hasta ahora para proteger la maternidad en el deporte de élite. La Federación ultima un acuerdo con una clínica especializada para facilitar la congelación de óvulos de las futbolistas de la selección española, una iniciativa que parte de las propias internacionales y que intenta responder a un conflicto difícil de resolver: los años decisivos de una carrera deportiva coinciden también con una etapa clave de la fertilidad.
La medida fue desvelada por Alexia Putellas, que explicó en una entrevista con El País que las capitanas habían trasladado a la Federación su preocupación por las dificultades para compatibilizar el calendario de una futbolista internacional con el deseo de ser madre. La congelación de óvulos de las futbolistas aparece así como una herramienta para ampliar su capacidad de decisión sin obligarlas a interrumpir su trayectoria en pleno rendimiento.
Qué ha decidido realmente la RFEF
El proyecto todavía no está completamente cerrado. La RFEF ha confirmado a Europa Press que trabaja en el acuerdo con una clínica de fertilidad y que la firma está prevista para las próximas semanas. Los detalles deberían conocerse durante la segunda mitad de septiembre. Hasta entonces siguen abiertas cuestiones relevantes, como qué jugadoras podrán acogerse, qué parte del tratamiento asumirá la Federación, durante cuánto tiempo se financiará la conservación o qué ocurrirá cuando una internacional deje de acudir a la selección.
Por eso, aunque la congelación de óvulos de las futbolistas se plantea como una medida financiada o facilitada por la RFEF, todavía no puede darse por hecho que todas las internacionales tendrán exactamente las mismas condiciones. La letra pequeña será decisiva para conocer el verdadero alcance del programa.
La iniciativa responde a una realidad específica del deporte profesional femenino. Una futbolista puede pasar sus mejores años deportivos encadenando temporadas, concentraciones, Eurocopas y Mundiales mientras también avanza su edad reproductiva. Putellas lo resumió al hablar del “tiempo biológico” que continúa corriendo mientras una jugadora necesita su cuerpo para competir.
Qué implica realmente congelar óvulos

La preservación de la fertilidad permite obtener ovocitos, vitrificarlos y conservarlos para una posible utilización posterior. Sin embargo, la congelación de óvulos de las futbolistas no garantiza un embarazo futuro. La edad en la que se realiza el procedimiento y las circunstancias individuales condicionan las posibilidades, por lo que el tratamiento requiere una valoración médica personalizada.
Existe además una particularidad deportiva. La estimulación ovárica y la extracción de ovocitos deben coordinarse con entrenamientos y competiciones. La exfutbolista Larraitz Lucas ha advertido de limitaciones temporales durante el proceso y de riesgos como la torsión ovárica. A ello se suma el control antidopaje: la Agencia Mundial Antidopaje contempla sustancias utilizadas en determinados tratamientos de fertilidad que pueden requerir una autorización de uso terapéutico.
Una revisión publicada en BJOG: An International Journal of Obstetrics & Gynaecology sobre fertilidad en deportistas de élite señala que las atletas que retrasan la maternidad hasta después de retirarse pueden encontrarse con el descenso de fertilidad asociado a la edad y plantea la preservación de ovocitos o embriones como una opción posible. Los propios investigadores reconocen que todavía faltan estudios específicos sobre deportistas profesionales.
El Chelsea y la WTA ya han abierto camino
La congelación de óvulos de las futbolistas españolas tiene precedentes. Chelsea Women anunció este verano una alianza con la clínica londinense Fertility Plus y creó un fondo disponible para todas sus jugadoras. El programa incluye evaluaciones, tratamientos, asesoramiento y formación sobre fertilidad, aunque el club no ha detallado qué procedimientos sufraga ni cuánto destina a cada futbolista.
La WTA introdujo en 2025 una regla que protege el ranking de las tenistas que se aparten temporalmente del circuito para someterse a procedimientos de preservación de la fertilidad, incluida la congelación de óvulos o embriones. El objetivo es evitar que una decisión reproductiva tenga además un coste deportivo.
España también cuenta con antecedentes. FUTPRO mantiene un acuerdo con Natuvitro que ofrece ventajas en tratamientos de fertilidad y preservación de ovocitos. Además, este 31 de agosto, la Asociación de Futbolistas Españoles anunció una colaboración con el Hospital Ruber Internacional para acercar la medicina reproductiva a sus afiliados y familiares.
La maternidad entra en la estructura del fútbol femenino

La congelación de óvulos de las futbolistas supone un paso más dentro de un cambio mucho más amplio. El convenio colectivo de Primera División femenina ya incorpora medidas de protección durante el embarazo y el posparto: renovación contractual en determinados casos, salas de lactancia, servicios de guardería durante entrenamientos y partidos y apoyo especializado para favorecer la reincorporación deportiva.
FIFA también ha ampliado desde 2020 su regulación sobre embarazo, maternidad, lactancia, adopción, salud menstrual y conciliación durante las concentraciones internacionales. La tendencia apunta hacia un modelo en el que la salud reproductiva deja de considerarse una cuestión privada ajena al rendimiento y empieza a formar parte de las condiciones profesionales que rodean a las jugadoras.
El acuerdo de la RFEF puede convertirse así en algo más que una ayuda económica. Si desarrolla un sistema estable para la congelación de óvulos de las futbolistas, abrirá un debate inevitable sobre hasta dónde debe llegar la responsabilidad de federaciones y clubes. La siguiente pregunta ya está sobre la mesa: si una selección puede ofrecer esta protección a sus internacionales, ¿deberían hacer lo mismo los clubes con todas sus futbolistas?

