Nobleza obliga: Javier Milei es un showman extraordinario. El presidente de la Nación Argentina, otrora un animal televisivo, entretiene, exaspera y divierte. También repele: entre los asistentes, el mayor atractivo político español del desayuno informativo de Fórum Europa de este miércoles era el presidente del Senado, Pedro Rollán. PP y Vox enviaron nombres propios del Caribe Mix Festival, no del Mad Cool: el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, Carlos Díaz-Pache –compartiendo mesa con el padre Ángel, canapero prémium–; la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino; el extronista voxero Cristian Toro, y Esperanza Aguirre, y Ramón Tamames, y algún encurtido que se me escapa. La derecha titular le hizo la cobra al león: Abascal ronda por Coruña; Feijóo, por Sevilla. Con Ayuso, eso sí, se reunirá en unas horas. A puerta cerrada y sin rueda de prensa. “Casualidades o causalidades de la vida”, que canta Bunbury.
Nos contaba a Artículo14 este martes el periodista y escritor rosarino Reynaldo Sietecase que Milei “trabaja más para convertirse en una figura que para la Argentina, y lo ha conseguido”. El Real Casino de Madrid bullía como a la espera de una rockstar: yupis, tecnócratas del Opus y tipos disfrazados de golpistas decimonónicos –alguno se plantaría en yegua– aguardaban al líder libertario con una ilusión blanca, infantil, envidiable. Algunos periodistas hacían tiempo en los balcones, como saeteras –el menda, entre ellos–. Finalmente, el presidente argentino arribó con media hora de retraso. En lugar de pinchar el habitual “Panic Show”, de La Renga, optaron por una música épica, rollo Hans Zimmer, pero de dentro de la M-30.
Milei conferenció en el Salón Real, y a los periodistas nos condujeron amable y ovinamente al Salón Puerta del Sol –siempre hubo clases–. Arrancó cantando la “hazaña civilizatoria” de España en América y, al poco de agradecer que nuestro país haya acogido “a cientos de miles de argentinos que escaparon de la miseria y falta de futuro, fruto del siniestro socialismo del siglo XXI…”, el León atizó al Perro por vez primera: “…su sucursal de Argentina, que es el kirchnerismo, y que ustedes padecen regularmente con el impresentable dictador de Pedro Sánchez”. Y el respetable rompió a aplaudir.
El presidente de la Nación Argentina instó a los asistentes a “celebrar a España como cuna del liberalismo”, y les encomendó/recordó una misión: “Por lo tanto, es una deuda de honor que tienen con su propia sangre sacar a los socialistas a patadas”. Siguió ciscándose en los socialistas –“Ellos son los empáticos, los solidarios… pero con la jeta”–, criticó el Estado de bienestar, señaló a los “enemigos de Occidente” y, entre estos, a quienes fomentan la “inmigración/invasión”. Consciente de con quién se juega los cuartos, se puso la camiseta caballa –metafóricamente, quiere decirse– que rechazaron Mbappé, Vinícius y el otro: “Lo que está pasando en Ceuta es emblemático del accionar de la izquierda. Los socialistas prefieren reinar en el infierno que servir en el cielo. Y son capaces de transformar cualquier cielo en un infierno con tal de conseguirlo. Por eso fomentan la invasión que vemos en Ceuta: cada inmigrante es un voto y si el precio es la destrucción total del país, están más que dispuestos a pagarlo. No fue un accidente, no fue casualidad. Y las consecuencias ya se están viviendo”. Imagino, mientras tanto, al padre Ángel diciéndole a Pache: “No es una invasión, es una crisis migratoria”. Nah, en realidad no. El sacerdote es un experto a la hora de adaptarse a las circunstancias. Perdonen la maldad.
En el turno de preguntas, Milei, entre Moisés y Batman, aseguró que estará “en todos los lugares donde la libertad esté en peligro”: “Mi lucha es contra los liberticidas. No hay solamente liberticidas en Argentina. Donde haya un liberticida, yo lo voy a enfrentar”. Y, cómo no, “acá tienen uno y a ese lo voy a enfrentar, porque ese les va a arruinar la vida”…, si bien lo hará con cierta distancia: “No voy a ir a ver a un delincuente ladrón como es Pedro Sánchez, porque no estoy dispuesto a coserme los bolsillos para no salir espoleado”.
Por lo demás, se declaró “amigo” de los ausentes Abascal y Ayuso, atacó intolerablemente a una compañera del diario Clarín sin responder a su pregunta y, de nuevo, tildó de “corrupto” a “Pedrito”: “La otra vez, cuando se lo dije, se ofendió, y después le estallaron un montón de casos en la justicia. O sea, que sí es un corrupto. Es como cuando Lula se enoja porque le digo ‘ladrón’. Es ladrón. Si hay algo que caracteriza a los líderes socialistas es que son ladrones y que usan el Estado para robarle a la gente”. Artículo14 le preguntó si se siente identificado con el ministro de Transportes español, Óscar Puente, a la hora de insultar a periodistas, pero Fórum Europa no le trasladó la pregunta. Por lo que fuere. Mientras, caminito de Burgos, el DJ de la Moncloa escuchaba el “Fanático” de Lali.

