Paula Myllyoja denuncia que muchas futbolistas de selecciones nacionales dependen de un segundo trabajo

La exinternacional finlandesa alertó sobre los bajos salarios y las malas condiciones que aún enfrentan muchas jugadoras de selecciones nacionales femeninas

Paula Myllyoja entrenando con Finlandia durante la EURO 2022

Paula Myllyoja no se ha callado nada. Cuando la exinternacional finlandesa leyó los primeros resultados de la encuesta de FIFPRO a jugadoras de selecciones nacionales, sintió la necesidad de alzar la voz.

“Cuando leí los primeros resultados de la encuesta de FIFPRO a jugadoras de selecciones nacionales, me sentí sorprendida y triste. Sinceramente pensaba que las cosas ya estarían mejor. Esperaba algo más esperanzador, más positivo”, escribía la jugadora con tristeza. “Si el 49% de las jugadoras de selecciones nacionales femeninas gana menos de 10.000 dólares al año con el fútbol, algo no está bien”, recalcó.

Las condiciones no son las ideales

Myllyoja subrayó que “todavía hay un grupo importante de internacionales que juegan con ingresos muy bajos, que dependen de un segundo trabajo, en malas condiciones, intentando equilibrar la vida y el fútbol mientras persiguen un sueño al más alto nivel”.

Además, la exjugadora destacó que los datos reflejan una realidad preocupante dentro del fútbol femenino. “La encuesta muestra que muchas internacionales ganan salarios modestos; dos tercios ganaban menos de 20.000 dólares al año, muy por debajo de lo que la gente suele imaginar para deportistas internacionales. Y eso no solo afecta al estilo de vida. Afecta al bienestar”, afirmó.

La ayuda del sindicato

Myllyoja también resalltó la importancia de la unión entre jugadoras para mejorar las condiciones en el fútbol femenino. “También ayuda a unir la voz de las jugadoras. Una voz colectiva es más difícil de silenciar. A lo largo de mi carrera, el sindicato de futbolistas de Finlandia nos dio una voz colectiva, ayudando a convertir preocupaciones individuales en cambios que mejoraron el deporte para todas. Tener al sindicato detrás significaba que las jugadoras no estaban solas, lo que marcaba una verdadera diferencia en seguridad, condiciones y el valor para hablar”, explicó.

La exinternacional instó a la próxima generación a seguir alzando la voz, incluso cuando resulte incómodo o difícil, porque “esos son los temas que más necesitan decirse en voz alta, ya que otras jugadoras también están enfrentando lo mismo”.

Asimismo, pidió a quienes toman decisiones en el fútbol que tengan “el valor de actuar, no con bonitas palabras en galas, sino con trabajo real y honestidad para atender las necesidades de las jugadoras”, recordando que la pasión por el deporte debe primar sobre la protección de un sistema injusto.

“Haced que sea lo normal, no un privilegio”

Myllyoja recordó cómo eran los inicios del fútbol femenino, con pocas oportunidades para las niñas. “Yo empecé en un mundo donde me decían que las chicas ni siquiera podían ser porteras. Si alguien le hubiera dicho a esa niña que algún día viajaría a un partido fueram de casa en un avión privado con sus necesidades nutricionales cubiertas, no lo habría creído”, relató.

Concluyó su mensaje con un llamado a mantener y normalizar los avances: “El progreso es posible. Yo lo he vivido. Ahora haced que sea lo normal, no un privilegio”.

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