Real Madrid y FC Barcelona se enfrentarán en una nueva final de la Supercopa (19:00h, RTVE). Y más allá de la expectación por tratarse de un Clásico, del favoritismo de las azulgranas y de la presión sobre las blancas en pro de lograr su primer título, el torneo podría estar ante un punto de inflexión. Pues todo apunta a un posible cambio de sede que marcará el fin de una época y de paso a otra. Más internacional.

De Leganés, que acogió las últimas dos ediciones, a Castellón. Y de Castellón al mundo. Concretamente, por ser la sede que más se ha nombrado en estos meses, a Miami. O, al menos, estas son las intenciones de la Real Federación Española de Fútbol sobre la Supercopa de España. El ente federativo lo intentó sin éxito y trabaja en ello, tal y como señaló Reyes Bellver en una entrevista con Marca.
Premios ‘congelados’ y el amago con Arabia Saudí
Este movimiento no sorprende y con él se busca conseguir más inversión y subir premios, que este año se han mantenido en 27.000 euros para el campeón, 17.500 euros para el subcampeón y 12.500 euros para cada semifinalista. Una recompensa que apunta a engordar en el caso de internacionalizar la competición. Como detalle, la RFEF sí ha corrido con los gastos de alojamiento de los cuatro clubes participantes para que no ocurra como en otras temporadas en las que los clubes tenían que usar este dinero para logística e incluso se quedaba corto.

Al igual que ha ocurrido en el masculino, con sus últimas temporadas en Arabia Saudí, desde el ente federativo exploran abrir mercados y hacer crecer este formato desde diferentes prismas. Aunque los países que hay sobre la mesa para el fútbol femenino no son los mismos. Al menos, en estos momentos.
Hace un año, Rafael Louzán amagó con la posibilidad de llevar la Supercopa femenina a Arabia Saudí, tal y como él mismo señaló en Movistar+ durante la disputa de la competición en el país árabe. La opción que barajó el presidente de la RFEF abrió un ferviente debate. Sobre todo, por las condiciones del país: un país con un régimen autocrático que, según organizaciones como Amnistía Internacional, vulnera derechos humanos de las mujeres o colectivos como el LGTBIQ+.
Estados Unidos, cuna y referencia
Ahora, las opciones que se barajan se ajustan a la búsqueda de un público objetivo en el fútbol femenino. Con países como Estados Unidos, cuna y referencia en esta categoría, sobre la mesa. No es el único, pero centra los esfuerzos después de un intento fallido de que esta Supercopa se jugará en Miami.
La RFEF no logró su objetivo ante la negativa del Real Madrid, después de que Atlético de Madrid, Athletic y FC Barcelona. El propio Louzán confirmó lo ocurrido públicamente y desde la RFEF no esconden su intención, con un nuevo toque a la puerta del club madridista, al que pretenden convencer para cumplir con estas pretensiones.
La RFEF avisa de cara a la próxima Supercopa: “Miami sigue estando ahí”
“Seguimos con el mismo objetivo de trabajar en internacionalizar las competiciones porque vemos el fútbol femenino como algo global y no local. Tenemos que estar en la actualidad del fútbol y eso pasa ahora por Estados Unidos, Inglaterra o España. Tenemos jugadoras que son reconocidas y referentes y debemos aprovechar las oportunidades que se nos brindan fuera. Seguiremos trabajando en ello. Miami sigue estando ahí”, declaró Reyes Bellver en Marca.
Mientras, desde los equipos participantes se han centrado en el presente y no miran mucho más allá. “Hubiese sido bonito”, dijo Sara Ortega, jugadora del Athletic, semifinalista de la Supercopa. Mientras, desde el Barça aprovechan la cercanía con la actual sede para arrastrar a su afición a animarle en la búsqueda de su sexta Supercopa.
“Es un tema en el que nosotras no entramos. Nosotras nos encargamos de jugar, al ser Castellón seguro que hay bastantes culés por la zona y eso es bueno para nosotras”, dijo Pere Romeu al ser preguntado por este asunto, que se presenta en la agenda del fútbol femenino tarea pendiente.
¿Será la última edición en España?
A falta de un año, todo queda abierto, pero el presente deja una duda latente de si será la última edición disputada en suelo español. Al tiempo que la RFEF deja atrás los años en los que el anuncio de la sede se realizó a falta de unas semanas de la disputa del torneo. Por lo pronto, Castellón disfruta este sábado de su primera final de la Supercopa femenina con un Clásico que acapara las miradas en lo deportivo. Y que puede cerrar un capítulo en lo institucional si finalmente el próximo año su trofeo viaja al otro lado del charco.

