Un regalo de Reyes adelantado. Eso es lo que vivieron hasta 34 jugadoras de la Liga F, que completó la entrega a las jugadoras de nueve clubes de la competición que no disponían de una relación contractual con un patrocinador deportivo.
Esa es una de las medidas recogidas en el II Convenio Colectivo, firmado junto a los sindicatos FUTPRO, Futbolistas ON y CCOO.
Los clubes beneficiados
Las futbolistas pertenecen el Eibar, el Espanyol, el Alhama ElPozo, el Badalona Women, el Deportivo Abanca, el Sevilla, el DUX Logroño, el Athletic Club y el Costa Adeje Tenerife.
La competición considera que esta iniciativa “supone un compromiso firme y real en la protección y profesionalización de las jugadoras de la competición y tiene como objetivo asegurar que todas ellas cuenten con el material deportivo necesario para desarrollar su actividad en las mejores condiciones, independientemente de su situación contractual con marcas deportivas”.
Botas con mensaje
En la caja entregada a cada una de las futbolistas se incluía además el siguiente mensaje: “Estas botas que hoy recibes son la materialización de un compromiso recogido en nuestro convenio colectivo para garantizar que cada jugadora cuente con los recursos necesarios para ejercer su profesión. Simbolizan un avance en la mejora de vuestras condiciones y reflejan la convicción de que vuestro talento, esfuerzo y dedicación merecen un respaldo real, recordando lo que hemos logrado juntas y lo que aún queda por construir”.
“Queremos que cada paso que des en el campo se apoye en un acuerdo que protege tu carrera, un entorno más justo, profesional y digno para todas impulsando el futuro del fútbol femenino. Que te acompañen en cada reto sabiendo que no caminas sola porque detrás hay un colectivo que cree en ti, te apoya y trabaja cada día para que desarrolles tu carrera en las mejores condiciones. Gracias por formar parte de este camino”, completa.
Al respecto, Beatriz Álvarez, presidenta de Liga F, indicó que con iniciativas “tangibles como esta, Liga F reafirma la importancia del diálogo social y del Convenio Colectivo como herramienta clave para seguir construyendo un entorno profesional sólido y estable para el fútbol femenino hacia la igualdad, el bienestar y la profesionalización de una competición cada vez más justa y sostenible, en la que se protegen los derechos de las futbolistas y se atienden sus necesidades básicas para el alto rendimiento”.
“Las jugadoras son el centro del proyecto y saben que no caminan solas”
“Las jugadoras son el centro del proyecto y saben que no caminan solas y que detrás de cada paso sobre el terreno de juego existe un colectivo que cree en ellas, las respalda y trabaja cada día para garantizar su desarrollo profesional”, concluyó.


