La inesperada victoria de Lula da Silva en Brasil ha provocado fuertes caídas bursátiles en las empresas españolas con mayor exposición al país. Entre las castigadas en el Ibex 35 está Banco Santander, que ha llegado a perder más de un 5% de su valor en Bolsa y ha cerrado la sesión con un descenso del 3,09%. El resultado electoral abre un frente de incertidumbre para Ana Botín, presidenta de la entidad.
Los inversores apostaban por una victoria de Flávio Bolsonaro, al que asociaban con una política de mayor control del gasto público y de la deuda. Sin embargo, Lula ha conseguido la reelección con el 51,79% de los votos, frente al 48,21% de su rival. Un resultado que ha sorprendido a los mercados y ha provocado una reacción inmediata en las empresas más vinculadas a la economía brasileña.
Segundo mercado por beneficios
Para Santander, Brasil es uno de sus principales negocios internacionales y su segundo mayor mercado por beneficios. El país aportó el 16% de los beneficios del grupo en 2025. Su importancia se refleja también en los últimos resultados: durante el primer semestre de 2026, Santander ganó en Brasil 1.093 millones de euros, un 4,8% más.
La entidad también ha reforzado recientemente su apuesta por el país. En julio anunció una oferta de canje de acciones, valorada en 1.908 millones de euros, para adquirir el 10% de su filial brasileña que todavía no controlaba.

La victoria del presidente brasileño ha despertado el temor a un aumento del gasto público y de la deuda. Los inversores creen que este escenario podría mantener elevados los tipos de interés durante más tiempo y encarecer los préstamos a familias y empresas, lo que podría perjudicar al negocio bancario si se reduce la demanda de crédito o aumentan las dificultades para devolverlo.
Según Jack Janasiewicz, gestor de carteras de Natixis, “persisten las preocupaciones ante la posibilidad de que Lula impulse nuevas iniciativas de gasto sin presentar un plan suficientemente creíble para estabilizar la trayectoria de la deuda brasileña. El aumento de la deuda pública, el encarecimiento de los costes de financiación soberana y un ritmo más lento de recortes de los tipos de interés podrían convertirse en factores adversos para los mercados bajo la nueva Administración”.
Nuevo escenario económico
Por ahora, el impacto de las elecciones se refleja principalmente en la Bolsa y en las expectativas de los inversores. El reto para Ana Botín será mantener la rentabilidad de uno de sus principales mercados internacionales en un escenario económico complejo.
Thomas Haugaard, gestor de carteras de Janus Henderson, prevé una incertidumbre añadida ante el rechazo de Bolsonaro a los resultados. “La debilidad del real brasileño es el principal canal de transmisión: su depreciación eleva las expectativas de inflación y los tipos de interés locales, aumentando la carga de intereses del Gobierno y las presiones sobre las cuentas públicas en su conjunto. Este deterioro podría acabar obligando a Lula a adoptar una mayor disciplina económica, pero es probable que los mercados exijan primero una prima de riesgo más elevada”.

Telefónica y Mapfre, también castigadas
La victoria de Lula también ha dejado huella en la cotización de otras dos grandes empresas españolas con una importante presencia en Brasil: Telefónica y Mapfre. Ambas cuentan con negocios consolidados en el país y están expuestas a la evolución de su economía y de su moneda.
Telefónica ha sido la más castigada, con caídas superiores al 8% durante la sesión y un descenso del 6,41% al cierre. La compañía opera en Brasil a través de Vivo, una de sus principales filiales internacionales y uno de los grandes operadores de telecomunicaciones del país. A finales de junio de 2026 contaba con casi 119 millones de accesos de telecomunicaciones, entre líneas móviles y otros servicios.
Mapfre también ha sufrido descensos superiores al 3% durante la sesión, aunque ha cerrado con una caída del 1,82%. Brasil es uno de sus principales mercados internacionales y una pieza importante de su negocio asegurador en América Latina. El país representa alrededor del 25% de su EBITDA. La aseguradora mantiene además una alianza con Banco do Brasil para comercializar sus productos, lo que refuerza su presencia en el mercado brasileño. Al igual que Santander y Telefónica, sus resultados pueden verse afectados por una depreciación del real, ya que el dinero ganado en Brasil pierde valor al convertirlo a euros.
Las caídas de estas tres grandes compañías han presionado al Ibex 35 durante la sesión de este lunes, una jornada marcada por las dudas de los inversores sobre el futuro económico de Brasil tras la reelección de Lula.

