El universo de las aplicaciones de citas se enfrenta a un mercado saturado y no tan rentable como hace años. En este contexto, destaca una mujer emprendedora, Whitney Wolfe Herd, fundadora de Bumble, una de las principales plataformas de citas del mundo. Y este año encara uno de los capítulos más desafiantes de su carrera como CEO de la compañía.
Whitney Wolfe Herd formó parte, en 2012, del equipo fundador de Tinder, con funciones vinculadas al desarrollo del producto y al área de marketing. Ese mismo año abandonó la compañía tras denunciar acoso sexualy discriminación, un proceso judicial que concluyó en un acuerdo extrajudicial en 2014 y una idea revolucionaria que plasmaría después.
Así fue como nació Bumble, una aplicación concebida con el objetivo de crear un espacio digital más seguro y otorgar a las mujeres el control de iniciar la conversación tras un “match”.
Ese enfoque permitió a Bumble consolidarse como una de las aplicaciones de citas más relevantes en Estados Unidos y ganar proyección internacional. La compañía llegó a dar incluso el salto a los mercados financieros en 2021, al salir a bolsa en el Nasdaq, una operación que convirtió a Wolfe Herd en la mujer más joven en llevar una empresa a bolsa en Estados Unidos.
Pero esa situación de bonanza ya no se mantiene una década después. Los resultados financieros de Bumble en 2025 muestran signos claros de ajuste en el negocio: en el segundo trimestre, la compañía registró una caída de los usuarios de pago del 8,7 % respecto al mismo periodo del año anterior, hasta situarse en alrededor de 3,8 millones de usuarios de pago totales.
Además, en el tercer trimestre de 2025, Bumble también presentó una caída interanual en ingresos del 10 %, hasta los 246,2 millones de dólares frente a 273,6 millones en el mismo periodo de 2024.
Incluso competidores como Tinder viven una evolución compleja: aunque sigue siendo la app más descargada y genera miles de millones en ingresos, también muestra signos de estancamiento en algunas métricas de uso, especialmente entre los usuarios más jóvenes.
¿A qué se debe esta crisis de un modelo? Parte de la respuesta está en el agotamiento del usuario ante la mecánica de “swipe” (deslizar) interminable y la percepción de que muchas aplicaciones no ofrecen relaciones duraderas después de un uso continuo. La saturación del mercado también ha dado lugar a nuevas plataformas con enfoques diferentes, que atraen a nichos específicos o promueven conexiones más auténticas.
Whitney Wolfe Herd, que abandonó el puesto de CEO y lo ha retomado en marzo de 2025, recupera las riendas para reposicionar a Bumble en mitad de todos estos desafíos.
La trayectoria de Wolfe Herd no es solo relevante desde el punto de vista empresarial: su llegada a la cima de Bumble fue un hito simbólico en un sector dominado por hombres y ha sido objeto de atención mediática y cultural, incluso ha inspirado la película Swiped (Match: La reina de las apps de citas)
Estudios recientes apuntan a que una parte significativa de la Generación Z —nacidos entre mediados de los años noventa y principios de la década de 2010— manifiesta fatiga y menor satisfacción con el uso continuado de las aplicaciones de citas. Una encuesta publicada en 2024 por Forbes Health señala que más del 75 % de los jóvenes de esta generación que utilizan apps de citas afirma sentirse exhausto o frustrado tras su uso, al considerar que el tiempo invertido no suele traducirse en vínculos auténticos o relaciones duraderas.
El reto de Whitney Wolfe Herd como CEO de Bumble es encontrar el equilibrio entre sostenibilidad económica y captación de usuarios en un entorno mucho más competitivo y exigente que hace años. El negocio de ligar a través de las aplicaciones ya o es lo que era.
