La llegada a España de pacientes extranjeros con enfermedades graves para recibir tratamiento en hospitales públicos ha encendido las alarmas entre profesionales sanitarios. El fenómeno, frecuentemente denominado turismo sanitario, cuenta con antecedentes documentados en Cataluña, donde se han atendido más de 200 menores peruanos con cáncer durante los últimos cuatro años. Algunos tratamientos han llegado a costar 300.000 euros. Ahora, el pediatra de Urgencias y Premio Nacional de Medicina David Andina advierte de que estas situaciones se están extendiendo a pacientes adultos, nuevas patologías y hospitales de diferentes ciudades españolas.
La denuncia fue publicada este jueves 5 de noviembre en un extenso hilo en X. «Cada semana los Servicios de Urgencias de los hospitales de las principales ciudades reciben pacientes sin ningún vínculo con España que han sido diagnosticados de una enfermedad grave en sus país y que directamente desde el aeropuerto cogen un taxi o solicitan una ambulancia», asegura el facultativo.
Su testimonio reabre un debate sobre la capacidad de la sanidad pública para asumir tratamientos complejos no programados, el funcionamiento de los mecanismos de acceso al sistema y la existencia de circuitos que facilitan los desplazamientos.
Del aeropuerto al hospital: la denuncia de David Andina
🔴 Cada semana los Servicios de Urgencias de los hospitales de las principales ciudades reciben pacientes sin ningún vínculo con España que han sido diagnosticados de una enfermedad grave en sus país y que directamente desde el aeropuerto cogen un taxi o solicitan una ambulancia.…
— david andina (@daandina) November 5, 2026
Según explica Andina, algunos enfermos deciden viajar después de comparar el precio del billete de avión con el coste del tratamiento en sus países. Otros reciben recomendaciones médicas o recurren a intermediarios que les facilitan información sobre el desplazamiento.
El pediatra sostiene que «hay agencias que se aprovechan de esta situación para venderles un billete de avión, indicaciones sobre qué hacer al llegar a España y qué recursos pueden solicitar para acceder a un alojamiento». Investigaciones periodísticas anteriores ya han acreditado la existencia de circuitos organizados de información y llegada de pacientes a Cataluña.
Andina describe las consecuencias de estas situaciones para los trabajadores sanitarios: «Los Servicios de Urgencias, crónicamente colapsados con varias horas de espera para ser atendido y sin camas para ingresar, tienen que desplazar recursos para atender este paciente grave no programado».
El problema, según su relato, no termina con la primera asistencia. Numerosos enfermos necesitan ingresos hospitalarios, pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas y tratamientos prolongados. Además, asegura que algunos llegan sin proporcionar inicialmente toda la información sobre su enfermedad, lo que obliga a repetir parte del proceso diagnóstico.
Más de 200 menores peruanos atendidos en Cataluña
El turismo sanitario descrito por Andina tiene antecedentes especialmente relevantes en Barcelona. En noviembre de 2023, una investigación de El País reveló que aproximadamente 60 menores recién llegados de Perú habían recibido autorizaciones sanitarias excepcionales por razones humanitarias durante aquel año para tratar enfermedades oncológicas, principalmente leucemias.
El Departamento de Salud de la Generalitat reconoció entonces que algunos pacientes acudían directamente al hospital desde el aeropuerto. Los tratamientos eran financiados por el Servicio Catalán de Salud y podían alcanzar los 300.000 euros por enfermo, según la información publicada.
Posteriormente, en febrero de 2024, La Vanguardia informó de que Cataluña había contabilizado 110 menores latinoamericanos ingresados en unidades oncológicas entre junio de 2022 y diciembre de 2023. Aproximadamente el 80% procedía de Perú.
La investigación más reciente fue publicada por ARA el 24 de marzo de 2026. Según los datos recopilados por el periódico, 68 menores peruanos llegaron para recibir tratamiento en 2023, otros 64 en 2024 y 54 durante 2025. Sumando los ejercicios analizados, el diario contabilizó más de 200 pacientes procedentes de Perú.
Los circuitos de llegada y los seis millones de euros

La investigación de ARA también reveló que la Generalitat había identificado diferentes circuitos que facilitaban la llegada de familias a Barcelona. Algunas conocían previamente los trámites necesarios para solicitar cobertura sanitaria, mientras otras se empadronaban después de aterrizar.
En 2025, 129 menores extranjeros obtuvieron la tarjeta sanitaria menos de tres meses después de llegar a Cataluña para recibir atención médica, según las cifras del Departamento de Salud citadas por el periódico.
Fuentes de la Generalitat situaron en aproximadamente seis millones de euros el coste asistencial del colectivo analizado. La Administración catalana también reconoció contactos con las autoridades peruanas para intentar regular las derivaciones y desarrollar programas de transferencia tecnológica y conocimientos médicos.
La existencia de estos circuitos no demuestra necesariamente actividades fraudulentas. De hecho, las autoridades catalanas evitaron calificarlos como organizaciones criminales. Muchas familias se encontraban en situaciones de extrema vulnerabilidad y buscaban alternativas terapéuticas para sus hijos.
La advertencia sobre adultos y nuevas enfermedades
La principal novedad de la denuncia de Andina es la supuesta ampliación del perfil de los pacientes. El médico asegura que ya no se trata únicamente de menores con cáncer, sino también de adultos con enfermedades neurológicas, endocrinológicas, digestivas, pulmonares y reumatológicas.
«Antes eran personas sin recursos, ahora se atienden también pacientes de clase acomodada. Antes era patología aguda grave, ahora también patología crónica compleja», afirma.
También sostiene que los países de procedencia se han diversificado. Además de Perú, menciona Venezuela, Bolivia, Panamá, Colombia, Guatemala, El Salvador, República Dominicana y Honduras.
El testimonio de Andina coincide con advertencias previas de profesionales sanitarios sobre pacientes adultos que llegan expresamente para recibir atención hospitalaria.
Qué dice la legislación española sobre la asistencia sanitaria
Si vives en España, independientemente de tu situación administrativa, tienes derecho a una atención completa en la sanidad pública.
Consulta en tu centro de salud.
https://t.co/NMkwo7Xjwm pic.twitter.com/0xM007EjGn— Ministerio de Sanidad (@sanidadgob) November 5, 2026
El debate coincide con la entrada en vigor, el pasado 13 de marzo, del Real Decreto 180/2026, que regula el reconocimiento del derecho a la asistencia sanitaria pública de extranjeros sin residencia legal en España.
La normativa contempla un documento provisional que permite acceder a la asistencia financiada con fondos públicos mientras se resuelve la solicitud. La Administración dispone de tres meses para tramitar el expediente y comprobar los requisitos establecidos.
Sin embargo, la legislación no concede automáticamente tratamiento gratuito a cualquier turista que viaje a España. El reconocimiento del derecho exige cumplir determinadas condiciones, entre ellas las relativas a la residencia habitual, la cobertura sanitaria y la inexistencia de un tercero obligado al pago. Cuando no concurren los requisitos, procede facturar la asistencia recibida, sin perjuicio de los regímenes especiales de protección.
En materia de trasplantes, la normativa establece además un periodo mínimo de dos años de residencia acreditada para acceder a las listas de espera en los supuestos contemplados por su disposición transitoria.
La presión sobre los hospitales y el problema de la financiación
Los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad reflejan que los hospitales del Sistema Nacional de Salud atendieron 25,7 millones de urgencias durante 2024, de las cuales el 10,1% terminaron en ingreso hospitalario.
La recuperación de los costes también plantea dificultades. En julio de 2025, el Tribunal de Cuentas señaló deficiencias en la facturación y el cobro de prestaciones del Hospital Comarcal de Melilla, particularmente entre extranjeros sin derecho a asistencia financiada con fondos públicos. Las circunstancias fronterizas de Melilla son diferentes de las descritas por Andina, pero el informe evidencia problemas administrativos reales.
Por otra parte, un informe presentado por Sanidad en junio de 2026 concluyó que las personas migrantes residentes en España presentan, generalmente, una menor carga de determinadas enfermedades crónicas y menor consumo de medicamentos. Ese estudio analiza una población distinta de los pacientes que viajan específicamente para tratarse, por lo que sus resultados no permiten confirmar ni descartar el fenómeno denunciado.
La petición de soluciones antes de que el problema sea insostenible
Soy consciente de que es un asunto muy difícil de abordar y que puede ser usado como combustible por la extrema derecha.
Pero negarlo, no afrontarlo y permitir que siga tensionando cada vez más a nuestra maltrecha sanidad pública es también el abono perfecto para el crecimiento…
— david andina (@daandina) November 5, 2026
David Andina considera que España debería promover programas de cooperación sanitaria, mejorar los tratamientos disponibles en los países de origen y estudiar mecanismos de traslado programado para los pacientes que verdaderamente necesiten asistencia especializada.
Sin embargo, advierte de que, si continúa la tendencia que describe, «esta problemática es ya insostenible para muchos hospitales públicos y pronto lo será, sino lo es ya, para la sanidad pública en su conjunto».
El médico reconoce las implicaciones políticas del debate: «Soy consciente de que es un asunto muy difícil de abordar y que puede ser usado como combustible por la extrema derecha».
Su conclusión es una petición de transparencia. Reclama investigar el turismo sanitario, medir su impacto y buscar soluciones que permitan atender las necesidades médicas sin comprometer los recursos disponibles.

