Subidas del precio del petróleo de 20 dólares, a cerca de los 92 dólares por barril, un alza del 28%, es lo que auguran analistas de Barclays y Rystad para este lunes en la apertura de los mercados tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, y apuntan a alzas que rondarán los 100 dólares, según Funcas, y podrían superarlos con creces, en opinión de ING y Singular Bank. A la espera de que Irán cierre el estrecho de Ormuz, una franja de apenas 33 kilómetros de ancho en su punto más estrecho y una longitud de 167 kilómetros que separa Irán de Omán y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y por la que transita una quinta parte del petróleo y gas licuado que se consume en el mundo, la clausura es ya un hecho porque navieras y petroleros lo evitan.
Al menos 150 buques cisterna se encontraban este domingo parados en las inmediaciones del estrecho, informa Reuters, lo que elevó el previo un 10%, hasta los 80 dólares en el mercado OTC (over-the counter), en el que se negocia fuera de los mercados regulados.
Aunque los países europeos no importan directamente petróleo iraní, el impacto indirecto puede ser relevante, ya que Irán es el tercer mayor productor en volumen de crudo dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y más aun si Teherán bloquea el estrecho de Ormuz.
A este respecto, el embajador de Irán en España, Reza Zabib, ha señalado, en declaraciones a Efe, que todas las opciones están sobre la mesa, aunque ha destacado que Irán siempre ha velado por la navegación pacífica en el estrecho, incluido el tránsito de energía.
Un conflicto que se venía preparando
El pasado junio, la Asamblea Consultiva Islámica, el Parlamento de Irán, recomendó el cierre del estrecho de Ormuz en represalia por el ataque de Estados Unidos contra las instalaciones nucleares del país. En comentarios recogidos por la radio televisión pública iraní, el general Esmaeil Kousari, integrante de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento, confirmó entonces que la Cámara “ha llegado a la conclusión de que hay que cerrar el estrecho, pero la decisión recae en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional“.
A su vez, Irán es un importante productor de petróleo, con un bombeo de 3,4 millones de barriles diarios, según datos de abril de la Agencia Internacional de la Energía. De esta manera, se sitúa como el tercer productor más importante entre los doce miembros de la OPEP, solo por detrás de Arabia Saudí (casi 9 millones de barriles diarios) e Irak (4,2 millones). Si hay una escalada, no es difícil prever una interrupción del suministro de petróleo iraní, cuyo principal destino es China.
Como explica la Administración de Información Energética de EEUU (EIA, por sus siglas en inglés), en un informe publicado el 16 de junio, el estrecho de Ormuz es uno de los cuellos de botella petroleros más grandes del mundo. A través de este se mueven grandes volúmenes de petróleo y aunque hay algunas alternativas de oleoductos que pueden evitarlo si se cierra, estas son pocas. Por ejemplo, en 2024, con los problemas en torno al estrecho de Bab al-Mandeb, la petrolera de Arabia Saudita Aramco cambió sus rutas y, utilizando su oleoducto, desvió el crudo hacia puertos del mar Rojo.
El responsable de estrategia de materias primas de ING Research, Warren Patterson, avisó en junio de que una interrupción significativa de los flujos sería suficiente para impulsar los precios a 120 dólares por barril”, y añadió que si las interrupciones persistían en los próximos meses, “podríamos ver al Brent cotizando a nuevos máximos históricos, superando el récord de cerca de 150 dólares por barril de 2008”, informó Europa Press.
Escalada inflacionista
Por su parte, Singular Bank alertó de que una conflagración regional alentada por la actual “guerra abierta” entre Israel e Irán podría disparar el precio del Brent hasta los 170 dólares por barril.
Una subida del barril de petróleo puede suponer un freno a la actual desescalada inflacionista. El encarecimiento de la energía y de los costes de transporte pueden provocar un nuevo ciclo alcista de los precios que impactaría en toda la economía internacional. Durante la invasión rusa a Ucrania el precio del petróleo subió a 130 dólares. Y ha superado los 100 dólares en 2008, 2011 y 2014 por conflictos en Oriente Medio. El precio máximo del barril de Brent se situó en los 146,08 dólares el 3 de julio de 2008.
También puede producirse una subida del precio del oro y de la plata.
En caso de que el conflicto se prolongue, el profesor de Economía de IE University Juan Carlos Martínez Lázaro advierte de que ese incremento del precio del petróleo se podría notar en el precio de la gasolina o el transporte con unos costes logísticos más elevados.
