Muy pronto, podremos recuperar un gesto común a principios de siglos pero perdido en el tiempo: poder utilizar baterías reemplazables en los teléfonos móviles.
Meses después de las primeras propuestas, la Unión Europea ha aprobado la medida que obliga a los fabricantes a rediseñar sus dispositivos frente a la obsolescencia programada. Y entre estas obligaciones, se encuentra el reemplazo de las baterías de los smartphones, que también llegará a España.
La Unión Europea obliga a los fabricantes a ofrecer baterías reemplazables en los móviles

La Unión Europea ha cambiado su reglamento de ecodiseño, el cual introduce requisitos para mejorar la reparabilidad y la durabilidad de los dispositivos electrónicos.
De este modo, los fabricantes de estos aparatos estarán obligados a cumplir estas condiciones, cuyo fin es evitar el excesivo consumo y generación de residuos de los mismos.
Así pues, la UE ha aprobado estas medidas con vigencia a partir de 2027. Y la principal novedad, es la recuperación de la batería reemplazable en los teléfonos móviles.
Los móviles que se vendan en el territorio europeo deberán permitir el cambio de la batería de manera sencilla para los usuarios, sin herramientas complejas y sin diseños cerrados. Además, deberán ser capaces de resistir más ciclos de carga, sin alteraciones en su rendimiento.
Además, otras medidas de la nueva normativa europea también facilitan la reparación de estos dispositivos. De este modo, en vez de recurrir a los servicios técnicos para reparaciones más básicas, los ciudadanos europeos podrán llevar a cabo estas en sus hogares.
Las directrices también incluyen el fácil acceso a manuales de reparación, la disponibilidad de piezas de recambio durante 10 años como mínimo y el uso de diseños que permitan las reparaciones con herramientas comunes.
La UE sigue su camino hacia la economía sostenible y circular

El retorno de las baterías reemplazables a los móviles y el resto de medidas son parte del plan de la UE frente a uno de los principales males tecnológicos contemporáneos: la obsolescencia programada.
De este modo, la Unión busca poner el cerco sobre la limitación de la vida útil de los aparatos. Como consecuencia, los fabricantes tendrán que comercializar dispositivos más sostenibles, más duraderos y con mejores capacidades de reparación.
La normativa no sólo afecta a la fabricación, pues también se han incluido medidas para facilitar el reciclaje de los componentes por parte de las empresas. Así, se aprovecharán mejor las piezas de los dispositivos en desuso.
El volumen de residuos electrónicos es cada vez mayor. Por tanto, el alargamiento de la vida útil de los teléfonos móviles favorece la economía circular, y reduce el impacto ambiental y el consumo de recursos.
Actualmente, ya se están fabricando los futuros modelos de acuerdo a estas directrices. Era un secreto a voces que esta normativa, ya conocida, iba a ser aprobada.
No queda mucho tiempo para empezar a ver cómo serán los modelos con todas estas características. Llegarán al mercado el año que viene, y prometen revolucionar el concepto de la tecnología móvil como hacía mucho que no sucedía.
