El turismo en España ha entrado en una nueva fase. Ya no es la etapa de crecimientos explosivos tras la pandemia, sino un escenario de ralentización, ajustes y cambio de modelo. Así lo refleja el último informe de Exceltur, que alerta de una caída media de 20.000 visitantes diarios en 2025 respecto al año anterior. Un dato que, aunque pueda parecer negativo, dibuja en realidad una transformación profunda del turismo en nuestro país.
El sector sigue creciendo, pero lo hace más despacio. En 2025, el PIB turístico aumentó un 2,5%, por debajo del crecimiento de la economía española, que el Banco de España sitúa en el 2,9%. Para 2026, las previsiones del turismo en España apuntan a un avance del 2,4%, en línea con un entorno más maduro y menos dependiente de la llegada masiva de visitantes.
Un motor económico que pierde velocidad
Pese a esa desaceleración, el turismo sigue siendo una de las grandes palancas del país. En 2025 generó 218.459 millones de euros, lo que equivale al 13% del PIB nacional. Exceltur define este momento como una “normalización” tras años de récords históricos, aunque reconoce que el sector ya no corre al ritmo del resto de la economía.
Para 2026, el turismo en España podría alcanzar los 229.372 millones de euros, elevando su peso hasta el 13,1% del PIB. Es decir, el sector no se contrae, pero sí cambia de marcha. Apuesta por un crecimiento más moderado y, según la patronal, más sostenible.

Uno de los datos más llamativos del informe es que el turismo en España recibe menos visitantes, pero obtiene más ingresos. El gasto de los turistas creció un 6,8%, muy por encima del aumento de la afluencia, que fue solo del 1,4%. Esto significa que el país está atrayendo a un perfil de viajero que gasta más por estancia.
También las empresas del turismo en España están mejorando su rentabilidad. Los resultados empresariales crecieron un 5,6%, por encima del 4% de las ventas. Y el empleo gana calidad, con un 91,9% de los nuevos contratos ya de carácter indefinido y una mejora de la productividad del 3,8%.
El freno del turismo nacional
La gran debilidad del turismo en España está en el mercado interno. Las pernoctaciones de los viajeros nacionales cayeron un 3,9% en 2025, mientras crecen los viajes de españoles al extranjero. Esta combinación, sumada a un crecimiento más suave del turismo internacional, explica por qué el país ha perdido una media de 20.000 turistas al día.
A la vez, la población residente aumentó en 365.000 personas. El resultado es que la presión turística relativa ha bajado. En 2025 hubo 7,4 turistas por cada 100 residentes, frente a los 7,5 del año anterior. Para Exceltur, esta ligera reducción en el turismo en España ha ayudado a aliviar el clima de rechazo social que se había intensificado en algunos destinos.

Otro cambio clave en el turismo en España es la reducción del alojamiento turístico, especialmente el ilegal. Por primera vez, el número de viviendas de uso turístico ha bajado en las 25 principales ciudades del país, con 15.963 plazas menos. En total, 2025 cerró con 366.000 alojamientos turísticos.
El ajuste ha sido especialmente fuerte en destinos tensionados. En Ibiza, el número de viviendas turísticas ha caído casi un 80% respecto a 2017, su año máximo. En Palma, la reducción supera el 63%. Y en Barcelona alcanza el 36,6% frente a 2018. Este giro busca reconducir el turismo en España hacia un modelo menos invasivo para los residentes.


