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Marie-Jeanne Deverdun, la mujer en la cúpula de Deutsche Bank en un momento crucial para Alemania

Deverdun forma parte, desde el mes de mayo, del Management Board de Deutsche Bank, el máximo órgano ejecutivo de la entidad, como responsable de Tecnología, Datos e Innovación

Marie-Jeanne Deverdun - Deutsche Bank

Son tiempos complejos para Alemania y para sus empresas. El avance de la ultraderecha ha llevado a algunas de las grandes compañías germanas a romper su habitual prudencia para pronunciarse sobre política, como el caso de Deutsche Bank. Su consejero delegado, Christian Sewing, habla sin tapujos de los riesgos económicos que puede suponer el triunfo de Alternativa para Alemania (AfD), como aislacionismo, pérdida de inversión y dificultades para atraer trabajadores extranjeros cualificados. Incluso ha calificado de “veneno para la economía alemana” su propuesta de abandonar el euro.

Y hay una mujer en esa cúpula directiva de la compañía que ha estrenado asiento este año en un momento político crucial.

La francesa Marie-Jeanne Deverdun forma parte, desde el mes de mayo, del Management Board de Deutsche Bank, el máximo órgano ejecutivo de la entidad, como responsable de Tecnología, Datos e Innovación. Su cometido no tiene que ver con la política, pero su llegada coincide con un momento especialmente delicado para el país y para las empresas que dependen de su capacidad para seguir atrayendo capital y talento internacional.

Victoria de AfD

La preocupación de Sewing gana relevancia tras la victoria de AfD en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt. La formación ha obtenido el 43,8% de los votos, más del doble que cinco años atrás, y se ha quedado a las puertas de la mayoría absoluta. Ahora aspira a gobernar el estado federado, aunque para conseguirlo necesitará apoyos de otras fuerzas.

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Alice Weidel (líder de AfD) y Sarah Wagenknecht, líder de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), de izquierda populista
KiloyCuarto

Y esta posibilidad de que la ultraderecha llegue al poder ya está en las conversaciones del banco con los inversores internacionales y de ahí que haya advertido de que un escenario de este tipo podría alejar capital del país. También relaciona el crecimiento con la capacidad de Alemania para mantener su bienestar y su cohesión social. Una economía estancada, sostiene el CEO, aumenta los conflictos por el reparto de los recursos, reduce el margen de actuación del Estado y puede terminar erosionando la confianza en las instituciones democráticas.

Mientras Sewing alerta de los riesgos que llegan desde fuera del banco, Deverdun tiene encomendada una transformación desde dentro. La francesa conoce bien la entidad, puesto que llegó a Deutsche Bank en 2010 y, antes de incorporarse al Management Board, era directora de operaciones de Corporate Bank e Investment Bank. Durante sus dieciséis años en el grupo ha ocupado diferentes puestos directivos, entre ellos el de directora financiera de Investment Bank y directora de operaciones del negocio de renta fija y divisas. Su perfil combina negocio y tecnología. Tiene el encargo de conseguir que la transformación tecnológica responda a las prioridades comerciales de la entidad.

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Carteles contra la AfD en Magdeburgo, Alemania
Efe

Una parte fundamental de ese trabajo está en la inteligencia artificial y su aplicación en distintas áreas del negocio. La propia directiva ha defendido su utilización para reducir tareas manuales y liberar tiempo que los empleados puedan dedicar a los clientes.

Deverdun se ha incorporado al máximo órgano ejecutivo de un banco comprometido con la política del país, y cuya cúpula no ha querido mantenerse al margen del debate sobre el futuro de Alemania. Y no es algo nuevo. En vísperas de las elecciones europeas de 2024, Deutsche Bank participó junto a más de una treintena de grandes compañías y organizaciones alemanas en “Wir stehen für Werte” (“Defendemos los valores”), una iniciativa en defensa de una Europa abierta, diversa y fuerte frente al populismo y el extremismo. Entre sus participantes estaban también Siemens, Allianz, BMW y Volkswagen.

Magdeburg (Germany), 05/09/2026.- Top candidate of the far-right Alternative for Germany (AfD) party in Saxony-Anhalt Ulrich Siegmund (C) poses with Alternative for Germany (AfD) party and parliamentary group co-chairwoman Alice Weidel (R) and Alternative for Germany (AfD) party and parliamentary group co-chairman Tino Chrupalla (L) during the final campaigning event of the Alternative for Germany party (AfD) in Magdeburg, Germany, 05 September 2026. The regional state election in Saxony-Anhalt is held on 06 September 2026. (Elecciones, Alemania, Magdeburgo) EFE/EPA/CLEMENS BILAN
Afd festeja su victoria
Efe

Sewing defendió entonces que Alemania necesitaba “mucho más Europa“. Como presidente de la Asociación de Bancos sostuvo que las entidades financieras debían posicionarse frente a corrientes políticas que atacasen las instituciones democráticas, promoviesen la xenofobia o el antisemitismo o defendiesen, directa o indirectamente, abandonar la Unión Europea.

Su discurso político está estrechamente ligado a su diagnóstico económico. Sewing lleva años reclamando reformas para recuperar la competitividad alemana. En diciembre de 2024 pidió reducir la regulación y los impuestos empresariales y alertó de la debilidad de la industria y de la pérdida de puestos de trabajo en el sector del automóvil.

Deverdun se ha incorporado al máximo órgano ejecutivo de un banco cuya cúpula no ha querido mantenerse al margen del debate sobre el futuro político y económico de Alemania.