Tras más de una década en la compañía, Sara Sendín, directora técnica y responsable de la Producción de PET reciclado en Plastipak Iberia, ha construido una trayectoria marcada por la movilidad internacional, la gestión de equipos y la participación en proyectos industriales estratégicos.
La empresaria se incorporó a la compañía en 2015 como técnico de calidad y, dos años después, asumió un gran reto profesional: la supervisión de una planta en Marruecos. Una etapa que define como “una gran palanca” para su desarrollo profesional, al pasar de un entorno técnico a liderar equipos en un contexto internacional con nuevas dinámicas culturales.
En aquel momento la fábrica atravesaba dificultades, por lo que su labor se centró en recuperar su estabilidad: “Mi labor principal fue la de restablecer la fábrica a su situación previa”, explica. Para lograrlo, apostó por comprender el contexto que le rodeaba: “Aprendí la importancia de entender la cultura, cómo comunicarme y cómo debía relacionarme con los clientes”. El resultado fue una mejora tanto en el funcionamiento de la planta, como en la relación con los clientes para crear “un ambiente colaborativo y de confianza”.
A su regreso a España, asumió durante dos años la responsabilidad de ingeniería en la planta de inyección y soplado, donde participó en uno de los proyectos más relevantes de la compañía: la construcción de una nueva fábrica en Casarrubios del Monte y la puesta en marcha de una línea de reciclado de PET. “Desde hace unos meses mis responsabilidades se han ampliado, y estoy como directora técnica en Plastipak Iberia, llevando las áreas de ingeniería, calidad, y producción de PET reciclado”, subraya.
Trabajar y confiar en los equipos
Desde su experiencia, el liderazgo no se centra exclusivamente en los conocimientos técnicos: “Es imprescindible para tomar decisiones, pero no es lo único que permite liderar”. Su enfoque se basa en la creación de entornos de confianza, la comunicación y el cuidado del equipo.
Como ejemplo, destaca el equipo en la planta de PET reciclado, donde apenas se ha producido rotación desde su puesta en marcha en 2022. “El liderazgo se ha basado en generar un ambiente de confianza y colaboración”, señala. Para ella, conocer a cada miembro del equipo y entender sus motivaciones es clave para potenciar su rendimiento.
En este sentido, defiende un modelo de liderazgo que combine exigencia y acompañamiento: “Hay que dar para recibir”.
Igualdad y conciliación: avances y retos
Asimismo, describe su experiencia en Plastipak como un ambiente igualitario, donde no ha tenido barreras por razón de género. Tampoco durante su etapa en Marruecos, donde asegura no haber encontrado barreras por ser mujer, sino por cuestiones ligadas al contexto cultural: “Lo que más me costaba era convocar reuniones y que la gente no apareciese por ser la hora del rezo o no poder comer por el ramadán”.
En cuanto a los avances en igualdad, considera que el impulso debe ir más allá del ámbito empresarial: “Si no hay ayudas tanto para empresas como para empleados, va a ser difícil conseguir mejorar en igualdad y conciliación”.
En este sentido, apunta a la conciliación como uno de los grandes retos pendientes. “Una debe ser una auténtica optimizadora de tiempo”, aunque también afirma que la empresa le permite solicitar adaptaciones y reducciones de jornada.
Un sector en transformación
Sendín afirma que la compañía -una empresa familiar fundada en 1967 con sede en Plymouth (Michigan)- se ha consolidado como “el líder mundial en el diseño, fabricación y reciclaje de envases de plástico rígido”. Destaca además su apuesta por la sostenibilidad y la innovación, con más de 300 patentes, 60 plantas y 6.000 empleados, así como su posición de referencia en la producción de rPET en Europa.
En España, uno de sus hitos recientes que destaca ha sido la puesta en marcha de la planta de reciclado de Casarrubios del Monte, en línea con la creciente demanda de soluciones sostenibles dentro del sector.
Además, la compañía refleja una evolución progresiva en la incorporación de mujeres en entornos industriales, tradicionalmente masculinizados. “Cada vez es más habitual ver a mujeres en planta, en puestos como operarias o carretilleras”, apunta, aunque reconoce que aún existen departamentos donde aún hay una mayor presencia masculina. Sí destaca la presencia de mujeres en puestos de oficina en el departamento financiero o de calidad.
Talento y relevo generacional
Entre los principales desafíos actuales, señala la falta de personal técnico y la brecha generacional. “Si queremos retener el talento no es tan importante coger al mejor candidato, sino al que creamos que mejor va a encajar”, explica.
Para afrontar estos retos, apuesta por reforzar los procesos de selección, fomentar la promoción interna y consolidar un liderazgo basado en el refuerzo positivo. “Adicionalmente considero que hay que escuchar activamente a los empleados, generar equipo y mantenerles informados, para que entiendan qué hacen y con qué finalidad”, subraya.
