En la comarca de Els Ports, provincia de Castellón, se encuentra una joya medieval que forma parte de la lista de Pueblos más bonitos de España: Morella.
Allí, los vestigios de las múltiples civilizaciones que la habitaron no sólo son arqueológicos, pues también se encuentran en su gastronomía. E incluso es posible encontrarse algún que otro dinosaurio.
Guía para visitar Morella: un recorrido ascendente y asombroso

Ya desde la carretera, se puede apreciar este imponente pueblo amurallado.
Una vez quieras empezar a recorrer el lugar, lo ideal es acceder por la entrada principal, el Portal de Sant Miquel. Son dos torres del siglo XIV, las protectoras históricas de los habitantes del lugar.
En ese momento, ente piedras, callejuelas y cuestas, se pueden conocer los detalles de las otras puertas, como las del Portal de Sant Mateu o el del Forcall. Pero también se puede seguir el ascenso natural hacia el corazón de Morella, la calle Blasco de Aragón. Entre los negocios y las casas, vale la pena admirar los soportales de piedra.
Antes de llegar a la cima de la montaña, uno de los tesoros más preciados del gótico valenciano: la Basílica Arciprestal de Santa María la Mayor, que data del siglo XIII. Sus portadas exteriores llaman la atención, y dentro, la preciosa escalera del coro parece flotar en el espacio. Junto a sus obras de arte, sus elementos hacen de este un espacio único en la Comunidad Valenciano.
En la cumbre, se halla el imponente castillo de Morella, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Sorprende a todos los visitantes y cuenta la historia de todas las civilizaciones que un día vivieron en este lugar, desde los íberos hasta la época medieval.
No te pierdas el Museo Tiempo de Dinosaurios
La zona en la que se ubica Morella cuenta con diferentes restos paleontológicos. Cerca de la ciudad, se encuentra la Ruta Pasos de Dinosaurio, donde se pueden observar huellas de hace más de 120 millones de años.
Y dentro de la propia localidad, se encuentra el Museo Tiempo de Dinosaurios, con algunos restos y con mucha información sobre los dinosaurios que un día habitaron esas tierras. Curiosamente, cuenta con un Escape Room ideal para familias.
La entrada general tiene un precio de 3 euros, la reducida de 2,50 euros, y el acceso es gratuito para menores de 6 años.
Una sorpresa gastronómica: trufa, flaó, croquetas triangulares…
El municipio castellonense no sólo ofrece historia y cultura, también tiene una amplia oferta gastronómica.
Uno de sus platos estrella es la croqueta morellana. A diferencia de la forma cilíndrica tradicional en España, las croquetas de Morella son triangulares. Se hacen con una oblea, y se fríen bien asegurando que queden crujientes por dentro y por fuera.
También vale la pena probar el flaó, un dulce de origen medieval relleno de almendras y requesón. Asimismo, en la zona se cultiva la trufa negra y se cría el cordero, por lo que existen muchos platos que incluyen ambos ingredientes.
En definitiva, Morella merece una visita de al menos un día para descubrir su patrimonio histórico y gastronómico. Se trata de uno de los lugares más espaciales de Castellón, situada en emplazamiento muy especial y con mucho que ofrecer.
