Criptomonedas

Bitcoin resiste mejor la crisis que otros activos y vuelve a atraer a los inversores

La criptomoneda rebota desde los 60.000 dólares y encara una fase clave aún lejos de sus máximos

Como enigma, el origen de bitcoin sigue sin resolverse. La identidad de Satoshi Nakamoto, el nombre que figura detrás de la creación de la mayor criptomoneda del mundo, continúa rodeada de incógnitas y vuelve periódicamente al primer plano. Como activo, la criptomoneda vuelve a moverse entre señales de fortaleza y dudas en el mercado. La crisis con Irán ha puesto a prueba ese equilibrio.

Mientras las acciones y los bonos han mostrado más volatilidad y el petróleo se disparaba, bitcoin ha logrado aguantar mejor que muchos otros activos e incluso avanzar posiciones. Su comportamiento la sitúa entre los activos más sólidos en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica.

Bitcoin - Economía
Una imagen simbólica de la situación del Bitcoin en Europa
Kilo y Cuarto

Desde los mínimos de febrero, cerca de los 60.000 dólares, Bitcoin acumula subidas en torno al 15% y ha llegado a superar los 77.000 dólares en las últimas sesiones.

En el mismo periodo, la evolución ha sido desigual. Wall Street ha recuperado con más rapidez el terreno perdido en las últimas sacudidas, mientras que en Europa las bolsas y el Ibex 35 siguen ligeramente por debajo de los niveles previos al estallido del conflicto. Incluso activos tradicionalmente defensivos como la renta fija han sufrido presión por el repunte de las rentabilidades.

A este movimiento se suma además otro factor muy vigilado por el mercado cripto: la debilidad del dólar. La mejora de bitcoin coincide con la caída del billete verde a niveles no vistos desde el inicio de la crisis con Irán, un ajuste que relaja parte de la presión sobre los activos denominados en dólares y refuerza el atractivo de la criptomoneda como alternativa de diversificación.

“La evolución de bitcoin sigue muy condicionada por el contexto geopolítico y el sentimiento del mercado, más que por factores propios del activo a corto plazo”, señala Simon Peters, analista de eToro.

Según los expertos, la zona entre los 74.000 y los 76.000 dólares se ha convertido en una resistencia clave desde febrero, un nivel que el mercado vigila como referencia para confirmar un cambio de tendencia más sólido. Superarlo con claridad podría abrir la puerta a un nuevo tramo alcista.

Este rebote, sin embargo, no se produce en un entorno plenamente estable. La evolución del conflicto en Oriente Medio y las dudas sobre la economía global siguen presentes, lo que explica que parte del mercado mantenga una actitud prudente pese a la recuperación del precio.

Lejos de sus máximos

Esa cautela se aprecia mejor al comparar la evolución de bitcoin con la de otros mercados. Mientras el S&P 500 ha logrado recuperar el terreno perdido en las últimas semanas, con subidas de más del 10% en un corto periodo de tiempo, la criptomoneda sigue todavía lejos de los niveles récord que alcanzó en octubre.

Aunque ha logrado estabilizarse y rebotar desde los mínimos de febrero, su avance ha sido más irregular y con mayor resistencia en niveles clave. Por otro lado, la criptomoneda continúa cotizando más de un 40% por debajo de los máximos históricos alcanzados en octubre, cuando llegó a superar los 126.000 dólares.

El inversor ante el rebote de bitcoin

A partir de ahí, surge la cuestión práctica: cómo aprovechar este posible rebote sin asumir riesgos excesivos. En un entorno todavía volátil, la estrategia más extendida pasa por evitar las entradas de golpe y optar por una aproximación progresiva.

Una de las fórmulas más sencillas consiste en aprovechar las correcciones puntuales del precio para tomar posiciones, en lugar de entrar tras subidas rápidas.

Otra alternativa es escalonar las compras en el tiempo. Dividir la inversión en varias partes permite suavizar el impacto de la volatilidad y construir una posición de forma más controlada, algo especialmente relevante para inversores sin experiencia.

Los productos cotizados, como los ETF de bitcoin, se presentan también como una vía accesible. Permiten invertir en la criptomoneda sin necesidad de gestionar claves digitales o plataformas específicas, acercando este mercado a un perfil más amplio de inversor.

Productos como el iShares Bitcoin Trust ETF (IBIT), uno de los que mayor volumen concentra en el mercado, o el Grayscale Bitcoin Trust (GBTC), pionero entre los grandes vehículos ligados a la criptomoneda, reflejan cómo se ha ampliado la oferta para tomar exposición a este activo.

Más allá de los ETF, algunos inversores optan por exponerse a bitcoin de forma indirecta a través de compañías cotizadas vinculadas al ecosistema cripto, como plataformas de compraventa o empresas con reservas en la criptomoneda. Aunque no replican exactamente su precio, sí permiten beneficiarse de su tendencia en fases alcistas.

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