Mujeres en negocios de verano

Silvia Mosquera (Wizz Air): “En verano, ajustamos las rutas a los destinos vacacionales de sol y playa, los más demandados”

Silvia Mosquera, directora comercial de la aerolínea de bajo coste Wizz Air, afirma que "el principal reto es que el cliente solo ve el resultado final: un vuelo que sale puntual y le permite empezar sus vacaciones"

Ingeniera Química de formación, lleva más de veinte años desarrollando su carrera en el sector de la aviación. En este periodo, Silvia Mosquera ha ocupado puestos de responsabilidad, formando parte del comité de dirección, en compañías como Vueling, Iberia Express, Avianca y TAP Air Portugal, siempre vinculada al desarrollo comercial, la estrategia y el crecimiento del negocio.

Actualmente es directora comercial de Wizz Air, donde lidera las áreas de ventas, eCommerce, ingresos auxiliares (ancillaries), marketing y experiencia de cliente. Su trabajo consiste en encontrar el equilibrio entre crecimiento, eficiencia e innovación para ofrecer cada vez más opciones de viaje a millones de pasajeros. Wizz Air, low cost que compite con Ryanair o easyJet en el mercado europeo, ingresó 5.691 millones de euros en su último ejercicio fiscal —concluido en marzo de 2026—, en el que transportó casi 70 millones de pasajeros.

¿Dónde está hecha la foto que nos compartes y por qué es representativa del verano y de la actividad de tu empresa?

La fotografía está tomada en nuestra oficina, que durante el verano se convierte en uno de los centros neurálgicos de la actividad de Wizz Air. Aunque para la mayoría de las personas esta época del año significa vacaciones, para nosotros representa el periodo de mayor intensidad operativa. Es aquí donde se planifican rutas, se monitoriza la operación, se analizan los datos en tiempo real y se toman decisiones para garantizar que millones de pasajeros puedan viajar de forma segura y puntual.

Mientras muchas personas comienzan sus vacaciones, hay miles de profesionales trabajando entre bastidores para que cada vuelo despegue según lo previsto. Esa coordinación y ese compromiso son una parte esencial de nuestro negocio.

¿Qué representa el verano para el negocio de tu empresa?

El verano es, sin duda, uno de los momentos de mayor actividad del año. La demanda crece de forma muy significativa porque coincide con el periodo en el que más personas viajan por ocio, vacaciones o para reunirse con familiares. Para una compañía como Wizz Air supone meses de enorme intensidad operativa y de planificación, ya que todo debe estar preparado con mucha antelación para responder a ese incremento de pasajeros manteniendo nuestros estándares de eficiencia y servicio.

Asimismo, en verano ajustamos también las rutas a destinos más vacacionales de sol y playa, que son los más demandados. Y hemos lanzado Wizz Holidays, que permite a nuestros clientes reservar a través de wizzair.com y de nuestra app paquetes de viaje, que no solo incluyen los vuelos sino también el hotel y los traslados.

Silvia Mosquera, en la presentación de Wizz Holidays, que permite comprar paquetes de viaje, en la playa de Roma.

¿Cuál es el gran desafío de gestionar una actividad tan vinculada a la temporada estival?

El principal reto es que el cliente solo ve el resultado final: un vuelo que sale puntual y le permite empezar sus vacaciones. Sin embargo, detrás existe una enorme planificación que comienza muchos meses antes. Durante el verano cualquier pequeño cambio puede tener un efecto en cadena, por lo que la anticipación, la coordinación entre equipos y la capacidad de tomar decisiones con rapidez son fundamentales.

La clave está en prepararse para escenarios muy diferentes sin perder flexibilidad ni poner en riesgo la experiencia del pasajero.

¿Cómo consigues, si es posible en este momento del año, gestionar el negocio y desconectar?

La desconexión absoluta es difícil cuando trabajas en un negocio que funciona las veinticuatro horas del día, todos los días del año y en distintos países, pero he aprendido que desconectar no siempre significa dejar de mirar el teléfono. Significa reservar momentos de calidad para la familia y amigos, hacer deporte, leer o simplemente cambiar de entorno. También he aprendido algo muy importante con los años: tener un buen equipo en el que puedas confiar.

Cuando construyes equipos sólidos y das autonomía a las personas, puedes permitirte desconectar sabiendo que el negocio sigue funcionando.

¿Cuál es la situación más extraña o la anécdota más curiosa en la que te has visto envuelta en verano por motivos profesionales?

Después de tantos años en aviación he vivido situaciones de todo tipo. Lo que más me sigue sorprendiendo es la enorme capacidad que tiene este sector para obligarte a cambiar de planes en cuestión de minutos. Como anécdota, por ejemplo la segunda semana de julio dormí cada día en un país diferente debido a reuniones o presentaciones de trabajo, recuerdo que me despertaba y decía ‘dónde he amanecido hoy?’.

Eso es lo que hace tan apasionante esta industria: no hay dos días iguales y siempre hay que estar preparado para reaccionar con rapidez, principalmente en Wizz Air, donde estamos creciendo muchísimo en los últimos años y lanzando nuevos productos para satisfacer la demanda de nuestros clientes.

¿Cuál es el mayor lujo que te permites en verano, incluso aunque tengas que trabajar?

Mi mayor lujo es poder compartir tiempo con mi familia. No tiene que ser un viaje largo ni un plan extraordinario; como vivo fuera de España, un viaje a casa para ver a familia y amigos ya me recarga las pilas, cambiar de ciudad ayuda a desconectar. Incluso si tengo que trabajar durante mis vacaciones puedo hacerlo estando cerca de mi familia y amigos (‘sí, me ha tocado atender alguna llamada de trabajo desde la playa…’).

En un sector donde todo sucede a gran velocidad, esos pequeños momentos son los que realmente ayudan a recargar energía, pero claramente para trabajar en este sector te tiene que gustar lo que haces ya que es un sector muy exigente.

Como profesional que ejerce en un negocio tan ligado al verano y las vacaciones, un truco para disfrutarlo al máximo

Creo que el mejor consejo es planificar, pero dejando espacio para la improvisación. En aviación sabemos que una buena planificación marca la diferencia, pero también que siempre pueden surgir cambios. Lo mismo ocurre en verano. Tener una organización básica permite disfrutar mucho más del tiempo libre y reducir el estrés, pero también conviene dejar margen para descubrir lugares nuevos, aceptar planes inesperados y disfrutar del momento.

Completa la frase: “Lo mejor de trabajar en algo tan vinculado al verano es…”

“…recordar cada día que nuestro trabajo ayuda a millones de personas a vivir algunos de los momentos más felices del año”.

Detrás de cada vuelo hay unas vacaciones, un reencuentro familiar, una celebración o una nueva aventura. Formar parte de esas historias es, sin duda, uno de los mayores privilegios de trabajar en la aviación. Y por supuesto, ¡poder viajar! Me encanta viajar y descubrir nuevos destinos y culturas, ¡no podría dedicarme a esto si no me gustase!.