La falda midi plisada ya no es sólo cosa de la primavera. Hoy en día, también se puede llevar en invierno, por muy sorprendente que parezca. El frío ya no impide apostar por su textura, movimiento y toque chic.
Aunque su estructura de “tablas” pueda ser un desafío a la hora de combinarla, si conoces el verdadero poder tras su combinación, les puedes sacar un buen partido inclusos en bajas temperaturas.
Te damos cinco propuestas de looks a continuación, junto a un par de trucos para evitar que su volumen te arruine el aspecto en la zona de tus caderas en esta temporada invernal.
Cinco looks para dominar la falda midi plisada este invierno
El equilibrio del oversize

Un clásico muy bien aprovechado en invierno, aunque aquí no se ve demasiado. La fluidez de la falda combina con la amplitud del jersey de punto.
Mientras la falda sea neutra o de tonos metalizados, estilizará con tu figura gracias al añadido del jersey. Las botas de caña alta, que se puedan ocultar bajo la falda, darán el toque definitivo.
La polivalencia del urban chic

Lleva tu falda midi plisada en situaciones más informales y urbanas. Si no quieres repetir vaqueros o pantalones, esta prenda es tu aliada. Te pega con una sudadera, camiseta con chaqueta normal o bomber, y otras del estilo.
En este entorno, puedes aprovechar y lucir tus zapatillas blancas o minimalistas. Incluso puedes combinarlas con algún complemento, como el gorro o el bolso. Si hace mucho frío, culmina con un abrigo largo o gabardina que aseguren la verticalidad de tu aspecto.
Luce como una ejecutiva sofisticada

Llévate tu falda contigo al entorno profesional o “arreglado”. Es femenina y autoritaria a la vez, al compensar rigidez y delicadeza.
Con una falda en colores sobrios, puedes combinar con un blazer, un zapato o mocasines y con calcetines o medias opacas. Y ya tendrías tu outfit con contraste dinámico pero sin perder la seriedad del lugar.
Todo al negro, o al rojo, o a tu color favorito: la apuesta monocromática

Para ciertos eventos, ir conjuntada de un solo color puede funcionar como una fuerte herramienta visual. En este caso, la falda va acompañada de una camisa o blazer, o incluso un jersey si no es un evento muy elegante. Eso sí, que compartan gama cromática.
Añade profundidad con diferentes tejidos en cada prenda y pon la guinda con un botín o tacón fino. La punta debe destacar, para alargar el pie a nivel visual.
El minimalismo no decepciona

Carácter con punto rebelde, o bien lujo silencioso. Tienes las dos posibilidades cuando apuestas por el minimalismo. Visualízalo: una camisa o jersey de un solo tono, que puede ir por dentro de la falda, y un chaleco de punto o lana para añadir calor.
Abajo del todo, unas botas o botines con suela y/o tacón, para dar estilo moderno. Y listo, has conseguido un aire contemporáneo con una falda que muchas mujeres consideran “demasiado tradicional”. Enséñales que la clave está en cómo llevarla.
El truco definitivo para que no te dé volumen de más en la cadera
Uno de los mayores miedos al usar la falda midi plisada es el efecto óptico que causa en la zona de las caderas, haciéndolas más anchas a la vista.
Varios expertos sugieren que la solución más eficaz es la técnica de la caída vertical. Es decir, asegurarse de que la falda tiene su cosido al menos desde la cintura hasta el inicio de la cadera.
Y si además es de un tejido pesado, como el satén o la lana, te asegurarás de que las “tablas” estarán fijas y planas. Esto mantiene la rectitud y evita el “aire” o volumen en la cadera.
Por último, garantiza la armonía en la proporción con partes superiores que acaben dentro de la cadera o bien en la cintura.


