Si al ver alguna de las instantáneas bajo la etiqueta ‘cigarette jean’ que inundan los feed de Instagram y TikTok te preguntas no solo por qué esta prenda en cuestión estiliza al máximo el look de quien lo lleva, sino también cómo conseguir el mismo efecto, estás en el sitio adecuado. Tal y como su nombre indica, la silueta delgada y recta (desde la rodilla hasta el tobillo) recuerda a la de un cigarrillo. Algo más relajado en proporciones que los skinny jeans (o pitillo) pero más ajustada que los vaqueros rectos clásicos, se trata de la evolución directa de los modelos que Hollywood puso de moda a mediados de los 50 y 60.

Aunque no sería hasta los 80 cuando su término estrictamente semántico, tal y como lo conocemos hoy, se popularizase gracias a embajadoras como la princesa Diana de Gales o Madonna, que los combinaban grácilmente tanto para el día como para la noche (respectivamente). Tanto fue su atractivo gravitacional -echándole el pulso a la silueta Mom (ligeramente más holgada en su pernera, tal y como ilustran los 501 o High Waisted Mon Jeans, de Levi’s) que, una década después, pasaron a ser un símbolo tan representativo de los 90 como las supermodelos, Friends o el grunge.

No menos interesante es su utilidad; de primeras, pueden parecer arriesgados pero es un tipo de pantalón que combina comodidad y que estiliza la figura sin la rigidez de los skinny ni el volumen de las siluetas extra anchas (en ocasiones, no aptas para todos los públicos y gustos).
No en vano, esta tendencia ya ha calado durante las semanas de la moda más recientes de la mano de insiders y estilistas, y ahora se prepara para tomar las calles de la mano de blazers, loafers, botas y accesorios minimalistas, como mandan las tendencias de la próxima temporada.
¿Lo mejor? Que este par de vaqueros admiten el talle tanto alto como medio (déjemoslo ahí en favor de la versatilidad), pasando por todo tipo de sobretodos: desde chaquetas blazer y jerséis oversize, a cazadoras de cuero y abrigos de paño. Precisamente esta capacidad versátil de moverse entre lo clásico y lo actual explica su regreso a la moda, no solo como una tendencia puntual, sino como un básico renovado que encaja en el armario contemporáneo.

Todo un tbt a una moda cíclica (como ya, habitualmente, funciona el engranaje de la industria) desde el 2021 vuelve con fuerza para ser una de las tendencias dominantes este año y, por el momento, esta próxima primavera-verano. A continuación, tres formas de llevarlo y combinarlo de lunes a domingo.
El clásico
Lo llevó Carolyn Bessette, seguramente tu madre y ahora lo llevan las editoras de moda de Nueva York al trabajo. Nunca falla y seguro ya tienes el resto del look en el armario. A saber: camisa blanca (puntos extra si es metida por dentro y con cinturón), stilettos, botines o bailarinas (a juego con el cinto) y un abrigo en tonos neutros de tu preferencia. ¿La clave? Añade un jersey rojo a los hombros o unos calcetines y gafas oscuras para el toque (minimal) de color.

En contrapeso
La vuelta del azulón (o el azul medio, según la etiqueta del jean) versus el efecto washed out actúa como buen catalizador del minimalismo imperante. Aquí la clave es combinarlo con tonos neutros como beige, marino, marrón o blanco… Todo en listo, eso sí (aquí menos siempre es más). Puedes apostar por llevarlo con jerséis de punto, camisetas básicas y zapatillas bajas, así como una gabardina en kaki o arena. Si quieres elevar el conjunto, cambia los zapatos por bailarinas o mocasines para una tarde de cine.

Unánime y singular
El azul océano vuelve con fuerza este año (al igual que el oscuro casi negro), en cuanto a tonalidades de denim. Ya lo confirmaron Victoria Beckham o Marques Almeida en sus sendas propuestas para esta P/V 26, que proponían casi un uniforme con un total look vaquero al completo en el mismo tono. Combínalo con camisa en el mismo tono y da los toques sobresalientes con un pañuelo al cuello, complementos en dorado y/o plata, gabardina y mocasín, y/o detalles como botines de estampado cowboy o accesorios de efecto serpiente, que vuelven con fuerza en diferentes acabados y que son infalibles junto al tejido vaquero en su mayoría.

A raya
Una apuesta en toda regla por un híbrido entre la estética clean girl y la más casual, que juega con los códigos del look más relajado (off duty o fin de semana) sin olvidar pasárselo un poco bien. En este caso, los vaqueros (en tono vaqueros medio o claro, preferiblemente) se hacen mejores amigos de las camisetas de rayas y los polos tipo rugby. El resultado, es tan versátil como rejuvenecedor, llevado además con zapatillas bajas y cazadora oversize (la proporción obliga a que sea ligeramente más baggy, al igual que la parte de arriba). Unas gafas de sol afiladas, una coleta pulida y un match en mano bastarán para completar el resultado.

