Moda

Las prendas y estilos que no dejaremos de ver en los estrenos de la gran (y pequeña) pantalla

Las siluetas dramáticas, la vuelta de los tonos orgánicos y los materiales cargados de textura y simbolismo transforman cada pieza en un personaje más de la narrativa, invitando a quienes aman la moda y el cine a explorar el resultado de este binomio esta próxima temporada primavera-verano 2026

Fotografía: Kiloycuarto

2026 ya se perfila como un año apasionante para los amantes del gótico romántico, con estrenos que reviven clásicos tan suculentos como Cumbres Borrascosas u ofreciendo historias no solo intensas en las que sumergirse sino también repletas de referencias que son un auténtico festín visual para quienes aprecian el vestuario como lenguaje narrativo.

Con origen en el expresionismo alemán, la esencia del género y/o romántico es visible ya en ejemplos del cine de los años veinte como Nosferatu o Faust (ambas de F. W. Murnau), Der Golem (Paul Weneger) o Häxan (B. Christensen), que utilizan la imagen como una extensión del mundo interior de sus personales (del miedo a los sentimientos reprimidos). Paralelamente a lo costumbrista, aquí la ropa no imita a la realidad sino que la exagera, la distorsiona y la convierte en todo símbolo. Algo fundamental para el imaginario posterior que ha abrazado de la moda gótica, desde lo dark a su vertiente más romántica (en el sentido más reciente de la palabra).

Cortesía Simone Rocha

Las pasarelas también sirvieron drama, pasión y misterio a partes iguales de cara a esta próxima temporada, como ya demostraron Simone Rocha, Rodarte o Chanel en sus propuestas de Primavera/verano 2026. Hablamos de capas largas, corsetería estructurada, encajes y sedas delicadas por doquier, pero también de contrastes de color entre el blanco y el negro, los tonos rojos y tierra, y los acabados metálicos de accesorios que se materializan en joyas de anticuario o cinturones que perfilan la silueta, sin olvidar las texturas con significado que parecen tener vida propia y salir de la pantalla. 

Más allá de recrear la época, el vestuario se presenta como una extensión emocional de los personajes, con siluetas escultóricas, accesorios dramáticos y materiales que dialogan con la naturaleza salvaje de sus pasajes, invitándonos a adaptar el guión en función del armario personal. A continuación, algunos de los títulos que mejor conforman esta inspiración para este año.

Cortesía Chanel

Cumbres Borrascosas, drama a todo volumen

Una de las apuestas más esperadas es la nueva adaptación cinematográfica de Cumbres Borrascosas, dirigida por Emerald Fennell y protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi. La película promete sumergirnos en los páramos tormentosos de Emily Brontë con una estética gótica intensa, donde los corsés y las telas estructuradas se mezclan con la pasión y el conflicto entre los protagonistas. Así, la lectura visual de los páramos como paisaje emocional conecta con una de las grandes constantes de la temporada: el regreso de los corsés suavizados, las siluetas entalladas además de exageradas y las telas con peso gráfico (como algodones compactos y sedas lavadas) que muchas firmas (como Vuitton o Simone Rocha) han trabajado desde tonos más sobrios o pastel. Además, el conflicto interno de esta historia responde a una tendencia que, esta temporada, que abandona la ligereza ingenua para apostar por una feminidad más intensa y narrativa.

La Novia, sastrería expresionista y tejidos con peso

En la misma línea, The Bride (en su título original), reinterpreta el mito de Frankenstein bajo la mirada de Maggie Gyllenhaal y a través de sus protagonistas, Christian Bale y Jessie Buckley (la actriz de moda, que ya lleva un Globo de Oro y un Critics’ Choice). Combinando romance y estética gótico‑noir, este título refuerza otra línea clave entre las tendencias de la temporada: el romance urbano. De hecho, las colecciones de este SS26 han mostrado un interés renovado por la sastrería histórica reinterpretada, además de por los fruncidos, satinados y volúmenes desplazados que han enseñado Balmain o Ferragamo. Evocando el Chicago industrial de los años 30 y evidenciando la transformación física y emocional de los personajes, este flashback constante del vestuario se traduce en una suerte de juego de contrastes visuales que resulta tan fascinante como inspirador, también a la hora de hacerte con alguna de estas prendas (o accesorios) y revivirlos de un modo más contemporáneo o como parte de un look a base de vaqueros y zapatillas.

Una de las escenas de ‘Los Bridgerton’

Los Bridgerton, romanticismo ornamental y fantasía histórica 

Si hay una serie que represente, a nivel cromático, todo lo que importa esta temporada, esa es The Bridgertons. Inspirada en la época de la Regencia inglesa, la historia de la (oficialmente) serie más vista de Netflix no solo busca fidelidad histórica estricta, sino también emoción, deseo y espectáculo añadido. Así, es el mejor ejemplo para presenciar como pasteles empolvados o tonos como el marfil, el lavanda (otro color clave de la temporada, también en su versión más potente) y el azul cielo (como ya ha presentado Dior, en clave más grisácea) se llevan el protagonismo entre cortes imperio reinventados, mangas globo y alguna que otra transparencia a base de organza. Además, no faltan los bordados, encajes y complementos (desde guantes a pañuelos, pasando por joyas y tocados) que lucen cada uno de sus personajes. Un romanticismo más sensual y escapista que el de las Bronte, pero igual de atractivo dentro y fuera de la pantalla.

Cortesía Louis Vuitton

The Dreadful, no lo llames rústico, llámalo texturizado

No menos interesante es la propuesta de The Dreadful, en un género más cercano al Horror folk pero que comparte la misma atmósfera romántica y sombría que las anteriores. A saber: Kit Harington y Sophie Turner luciendo outfits al más puro estilo Juego de Tronos (nótese el tbt) que no pasan desapercibidos en la Inglaterra medieval. A esto hay que sumarle una buena dosis de entornos rurales oscuros, jerarquías sociales y dramas entrevelados. Para comunicarlo mejor, el filme se sirve de una variedad de texturas y elementos adicionales, que complementan una paleta básica con tonos orgánicos (verde, beige, blanco, gris o terracota) con la autenticidad de los materiales que lo habitan: en la pasarela, esto se traduce como algodones crudos, bordados discretos y capas superpuestas con linos y lanas sin tratar. Lo esencial, no obstante, es que las líneas del conjunto sean tan depuradas como las proporciones.

Noir by Key Ninomiya, Women, Spring Summer 2026

Hamnet, naturaleza y paletas orgánicas

Basada en la mundialmente exitosa novela de Maggie O’Farrell, esta película explora el duelo de William Shakespeare y su esposa Agnes tras la muerte de su hijo, un hecho histórico que inspiró la creación de la famosa obra Hamlet. No en vano, en su vestuario abunda el género de la época a base de telas naturales y cortes históricos que escondían la figura tanto como marcaban el torso y la cintura. Todo un reflejo de la vida cotidiana del siglo XVI, donde la tragedia familiar aquí se apoya visualmente en una amalgama de tonos contenidos e inspirados en su entorno humilde y (principalemente) rural, como los tonos terrosos apagados (ocre, gris piedra y verde oliva) con acentos naturales como el beige, el marrón profundo o color caldero, ocasionalmente. A fin de cuentas, no se trata de nostalgia histórica, sino de una búsqueda de autenticidad material y emocional, donde la ropa vuelve a hablar de origen, duelo, espiritualidad y pertenencia. 

Así, revive, como las anteriores, en prendas de lino, algodón natural, encaje o terciopelo incluso, con la presenta de piezas bordadas con motivos tradicionales que son tan clave para la prenda como para la historia.

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