Análisis

De la peor imagen en décadas a una victoria arrolladora, ¿cómo lo ha logrado el Partido Demócrata?

La inflación, la guerra en Irán y el giro en la opinión sobre la migración explican el golpe a Trump en las legislativas. En dos años, ambos partidos deberán buscar un nuevo liderazgo nacional

Victoria demócrata
El demócrata James Talarico saluda a sus simpatizantes en Austin, Texas
Efe

Según una encuesta de CNN de hace apenas cuatro meses, solo el 30% de los estadounidenses tenía una opinión favorable del Partido Demócrata, su peor dato antes de unas legislativas desde al menos 1994. ¿Cómo lograron entonces la contundente victoria de este martes conquistando ampliamente ambas cámaras legislativas? Sin duda fue un voto castigo a la administración de turno.

Las encuestas a pie de urna ya daban una pista: tres cuartos de los votantes decían estar enfadados o insatisfechos por la situación actual. Y la razón principal es la economía (inflación). Por eso no apoyan la guerra en Irán, y también por eso comienzan a matizar el tema de la migración. La mayoría cree que las medidas migratorias “han ido demasiado lejos”. Un constructor de Texas, que fue entrevistado después de votar, dijo que lo había hecho por primera vez por el Partido Demócrata, porque habían deportado a todos sus trabajadores. Y es que la persecución a los migrantes no resuelve ningún problema real, al contrario, contribuye a la crisis económica, que es el verdadero problema.

La candidata demócrata a la Gobernación de Texas, Gina Hinojosa, habla en un evento de campaña este sábado, en Houston (EE.UU.). EFE/ Carlos Ramírez
La candidata demócrata a la Gobernación de Texas, Gina Hinojosa.
EFE

Además, al ver el mapa de los resultados de estas elecciones, se observan cosas como a un republicano afroamericano gobernador de Florida, a una mujer latina gobernadora nada menos que de Texas, y hasta a un senador musulmán en Michigan. Así es Estados Unidos. Este último, por cierto, ganó con la promesa de “dinero en el bolsillo y MediCare para todos”. Diría Clinton: “Es la economía, estúpido”.

Y todo amalgamado por una democracia que tiene más de dos siglos funcionando como un reloj. Nadie está por encima de un sistema donde la separación, balance y equilibrio de poderes, funciona perfectamente.

Irán
Un hombre iraní posa junto a una valla publicitaria contra EE UU e Israel en la que aparecen: Donald Trump, Benjamin Netanyahu, JD Vance y Steve Witkoff, en Teherán, Irán
Efe

El escenario actual es de un Cámara de Representantes y un Senado en manos de la oposición, mientras que el partido de Gobierno debe escoger en dos años a un candidato distinto a Trump, quien ya no podrá presentarse de nuevo. Límites al poder, de eso se trata, y por eso son la principal potencia del planeta. Trump ya dijo que la derrota fue porque su cara no estaba en la papeleta. Pero, más allá de si tiene razón o no, lo cierto es que su cara tampoco estará en la papeleta en la próxima elección presidencial. El caso es que ambos partidos, Demócrata y Republicano, tienen la misma tarea pendiente, la de consolidar un liderazgo nacional en dos años. Comenzó la carrera.