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España y Francia levantan sus reservas y la UE declara terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní

El viraje de Madrid y París a última hora desbloquea por unanimidad las sanciones más duras contra Irán tras semanas de dudas jurídicas y diplomáticas

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El expresidente iraní, Hassan Rouhani, y el comandante militar del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, general Mohammad Bagheri
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Durante semanas, España, Francia e Italia frenaron el paso más delicado del paquete de sanciones contra Irán. No por desacuerdo político, sino por cautelas jurídicas y diplomáticas. Pero este jueves, ese bloqueo ha quedado atrás. El cambio de posición de Madrid y París -con Roma alineada- ha permitido a la Unión Europea aprobar por unanimidad nuevas sanciones contra el régimen de los ayatolás y declarar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní como “entidad terrorista”. Es la medida más dura adoptada hasta ahora por Bruselas.

El giro ha sorprendido. El pasado 13 de enero, en una reunión a puerta cerrada a nivel de embajadores, España, Francia e Italia impidieron que la Guardia Revolucionaria fuera incluida en la lista europea de organizaciones terroristas. Sobr el porqué, fuentes diplomáticas insistían en la necesidad de encajar esa decisión en el marco jurídico comunitario, pensado para grupos no estatales, y de la importancia de mantener los canales de interlocución con Teherán.

“Dudas jurídicas y políticas”

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores español siempre se rechazó hablar de bloqueo. Se trataba, sostenían fuentes de la cartera que dirige Albares, de “un proceso en desarrollo”, con “dudas jurídicas y políticas” que debían resolverse. La Guardia Revolucionaria forma parte de las fuerzas armadas de un Estado soberano, y su inclusión en la lista terrorista planteaba interrogantes legales y diplomáticos que Madrid, París y Roma no tenían del todo claro. 

Ciudadanos londinenses se manifiestan contra la represión en Irán
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Ese equilibrio se ha roto este jueves porque a menos de 24 horas de que se produjera la votación, el ministerio de Asuntos Exteriores español trasladó un mensaje claro a los periodistas: “España está a favor de las sanciones a Irán. Incluidas las relativas a la Guardia Revolucionaria”. El viraje de nuestro país, que terminó por convencer a Francia, allanó el camino para una unanimidad que no estuvo clara hasta el final.

La UE cierra filas contra Irán

Con ese cambio de posición, los 27 ministros de Asuntos Exteriores han aprobado este jueves un nuevo paquete de sanciones contra Irán y han acordado designar a la Guardia Revolucionaria como “entidad terrorista”. La decisión fue anunciada oficialmente por la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, en una rueda de prensa a las 17.00 horas, aunque fue ella misma quien adelantó el acuerdo en sus redes sociales.

“Si actúas como terrorista, también deberías ser tratado como terrorista”, escribió la jefa de la diplomacia europea. En otro mensaje, añadió: “Cualquier régimen que mata a miles de sus propios ciudadanos está trabajando hacia su propia desaparición”. Un tono mucho más duro que el que dominaba en Bruselas hace apenas un mes, cuando este mismo periódico relataba el silencio europeo ante la represión en Irán y el carácter incómodo de un debate que, en privado, fuentes comunitarias reconocían como “difícil” y “políticamente sensible”.

Las sanciones aprobadas tienen un doble objetivo. Por un lado, responder a la brutal represión de las protestas antigubernamentales, con miles de detenidos, ejecuciones y un apagón informativo prolongado. Por otro, limitar de forma directa la capacidad militar del régimen iraní. El nuevo paquete dificulta el acceso de Teherán a componentes clave para el desarrollo de drones y misiles y amplía la lista de bienes que no podrán exportarse desde la UE. Además, se añaden 21 personas a la lista de sancionados, con congelación de activos, prohibiciones de entrada y veto a la financiación desde territorio comunitario.

La Guardia Revolucionaria se convierte en “grupo terrorista” para la UE

La inclusión de la Guardia Revolucionaria era el punto más sensible. Requería unanimidad y llevaba semanas encallado. También en París, las reservas se centraban en los riesgos para el diálogo diplomático y en la situación de ciudadanos franceses detenidos en Irán.

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Iraníes sostienen imágenes del difunto comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán
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Albares defendió este jueves que el respaldo español responde a una exigencia de principios. “La voz de España exige el respeto a la libertad de expresión y a la libertad de manifestación pacífica de todos los iraníes y de todas las iraníes”, afirmó. Y añadió: “Condenamos la represión sin sentido del régimen iraní hacia sus propios ciudadanos. Por eso nos vamos a sumar a cualquier sanción que se proponga, incluidas las que incluyen a la Guardia Revolucionaria”.

Lentitud en la medida

Sin embargo, la decisión contrasta con la rapidez con la que la UE ha reaccionado en otros conflictos. En Bruselas, algunas fuentes admiten que los escenarios que afectan de lleno a intereses europeos -como la guerra en Ucrania o la crisis de soberanía en Groenlandia- suelen activar respuestas más inmediatas.