Irán

El silencio europeo ante Irán: dos semanas de cautela antes de las sanciones

Bruselas tarda en reaccionar ante la represión, la censura y el apagón informativo del régimen de los ayatolás: “No puede haber normalidad diplomática”, advierten desde el Parlamento Europeo

Una manifestante participa en una manifestación en apoyo al movimiento de protesta en curso en Irán, cerca de la embajada iraní en París, Francia, el 12 de enero de 2026.
EFE/EPA/MOHAMMED BADRA

Durante más de dos semanas, en Bruselas apenas ha habido palabras. Mientras las protestas en Irán crecían, la represión se intensificaba y el régimen de los ayatolás respondía con detenciones masivas, muertos en las calles y apagones de Internet, en las instituciones europeas el silencio dominaba los pasillos. No ha sido hasta pasados catorce días cuando la Unión Europea ha movido ficha, anunciando sanciones y endureciendo el discurso político frente a Teherán.

La de la Unión Europea no ha sido, al menos hasta ahora, una reacción inmediata ni una respuesta coordinada desde el primer momento. Y como reconocen fuentes comunitarias, el debate se abrió tarde, con cautela y en un contexto en el que otros conflictos internacionales sí han generado una movilización política mucho más ágil. El ejemplo más evidente es la crisis de soberanía que sufre Groenlandia y que afecta de plano a la UE; la guerra entre Rusia y Ucrania; o también la intervención de Estados Unidos en Venezuela.

El diputado holandés Ulysse Ellian y el activista nacido en Irán Atti Bahadori sostienen una bandera histórica de Irán durante una manifestación frente a la embajada de Irán en La Haya
EFE/EPA/SEM VAN DER WAL

La UE prohíbe la entrada a diplomáticos iraníes

El primer gesto contundente llegó desde el Parlamento Europeo. Fue su presidenta, Roberta Metsola, la encargada de anunciar la prohibición de entrada de diplomáticos y representantes iraníes a todas las dependencias de la Eurocámara, en Bruselas, Estrasburgo y Luxemburgo. “Esta Cámara no ayudará a legitimar este régimen que se ha sostenido mediante la tortura, la represión y el asesinato”, escribió en redes sociales. Una decisión de alto valor simbólico, pero que llegó cuando la represión ya llevaba semanas en marcha.

En paralelo, la Comisión Europea empezó a trabajar en nuevas sanciones contra el régimen iraní. Bruselas confirmó que utilizaba un “marco legal específico” para ampliar las medidas contra personas y entidades responsables de “graves violaciones y abusos de los derechos humanos”. La iniciativa, sin embargo, sigue dependiendo de la unanimidad de los Estados miembros, un requisito que históricamente ha ralentizado este tipo de decisiones.

Ese retraso es precisamente lo que subrayan varias fuentes políticas en el Parlamento, que comparan la lentitud del proceso con la rapidez mostrada en otros escenarios internacionales. La sensación, admiten en privado, es que los conflictos sólo logran activar a Bruselas cuando afectan de lleno a intereses estratégicos europeos.

 

Iraníes frente a un mural que dice “Irán es nuestra patria” en la Plaza Enqelab en Teherán
EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

La ofensiva europea de socialistas y populares

Los grupos políticos españoles en la Eurocámara han empezado ahora a fijar posición. El PSOE europeo ha solicitado un debate específico en el próximo pleno sobre la represión de las protestas en Irán. “Desde los socialistas valoramos positivamente estas sanciones propuestas por Metsola, que además ya venían de antes, dado que Irán figuraba entre los países sancionados por el Parlamento Europeo”, señala el eurodiputado socialista Nacho Sánchez Amor, en conversación con Artículo14. Y recuerda que es importante que el Parlamento mantenga “siempre una posición coherente en la aplicación de estas medidas a otros países“.

También el Partido Popular Europeo ha dado un paso al frente. Tal y como ha podido saber Artículo14, los populares han solicitado que el pleno de la próxima semana incluya un punto concreto sobre las protestas y la represión en Irán, bajo el epígrafe “General protests and brutal repression in Iran”. La iniciativa ha sido liderada por el eurodiputado Antonio López-Istúriz, que, en conversación con este diario, eleva el tono en su valoración. “El régimen iraní ha mostrado su rostro más brutal ante el mundo: responde con balas y apagones informativos a manifestantes que solo reclaman derechos fundamentales”, afirma. Y añade: “No puede haber ‘normalidad diplomática’ con un gobierno que mantiene su poder mediante tortura, represión y asesinatos”.

Más allá de las declaraciones, el debate de fondo sigue abierto en Bruselas. La Unión Europea ya sanciona a miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, aunque aún no lo ha designado formalmente como organización terrorista.

manifestantes participan en una protesta contra el gobierno iraní en Frankfurt, Alemania
EFE/EPA/MATIAS BASUALDO

10.000 detenidos y más de 2.000 muertos

Mientras tanto, sobre el terreno, la situación continúa deteriorándose. Según datos de organizaciones de derechos humanos, más de 10.000 personas han sido detenidas y más de 2.000 han muerto desde que estallaron las protestas por el desplome del rial iraní. El régimen ha convocado a embajadores europeos para trasladar su malestar, mientras las capitales del bloque expresan “preocupación” y reclaman contención.

En las instituciones comunitarias, sin embargo, la percepción es que la respuesta llega siempre un paso por detrás. La prohibición de entrada a diplomáticos y las sanciones marcan un cambio de tono, en una ofensiva dirigida, esta vez también, por Estados Unidos.