La Comisión Europea ha confirmado que prepara una reunión técnica en Bruselas con representantes del régimen talibán para abordar posibles deportaciones de ciudadanos afganos desde la Unión Europea. La iniciativa, que el Ejecutivo comunitario insiste en presentar como un contacto operativo y no como un reconocimiento político. Afganistán continúa bajo el control de los talibanes desde 2021 y las restricciones impuestas a mujeres y niñas han sido consideradas persecución por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
El portavoz comunitario Markus Lammert explicó que la Comisión trabaja en la organización de un “potencial encuentro técnico” en la capital belga. Según la información facilitada por Bruselas, la reunión se plantea como una continuación de los contactos mantenidos tras una visita a Kabul de funcionarios de la UE y de Bélgica en enero. La Comisión confirmó también que se había enviado una carta de invitación a las autoridades de facto afganas para intentar fijar una fecha.
Bruselas subraya que estos contactos no suponen el reconocimiento del Gobierno talibán. “El Consejo señaló la obligación de mantener una colaboración operativa con las autoridades de facto en Afganistán. Esto no constituye en absoluto un reconocimiento del régimen”, sostuvo Lammert en rueda de prensa. Sin embargo, la decisión ha generado fuertes críticas entre organizaciones y analistas, que advierten de que sentar a representantes talibanes en Bruselas puede contribuir a legitimar, aunque sea de forma indirecta, a un régimen acusado de graves violaciones de derechos humanos.
El apartheid de género de los talibanes
“En Afganistán, 22 millones de mujeres son prisioneras en su propio país. No pueden estudiar, no pueden viajar, ni siquiera pueden hablar fuera de sus hogares”, denunció la eurodiputada Anna Strolenberg.
Sin embargo, “la Comisión Europea ha invitado al Gobierno talibán a Bruselas para debatir sobre migración. ¿Planteará Ursula Von Der Leyen los derechos humanos, el Estado de derecho, la libertad de expresión y la libertad de prensa? ¿O incluso el cautiverio de la mitad del país? ¿O acaso todos esos principios no son más que otro sacrificio que está dispuesta a hacer a cambio de una pequeña victoria en materia de migración…”, se preguntó la eurodiputada por Los Verdes, afeando a Von der Leyen la reunión con los talibán.

Solo un 2% de los afganos con órdenes de retorno fueron expulsados
La presión para avanzar en esta vía procede de una coalición de veinte Estados miembros de la UE y países del espacio Schengen. Entre los impulsores se encuentran Alemania, Bélgica y Suecia, mientras que España no figura entre los países que solicitaron formalmente acelerar estos procesos. La petición fue trasladada el pasado otoño al comisario de Migración, Magnus Brunner, en una carta en la que los Estados firmantes denunciaban las dificultades legales para ejecutar expulsiones, incluso en casos de personas condenadas por delitos o consideradas una amenaza para la seguridad.
Según Lammert, el foco de las conversaciones no estaría puesto en retornos generalizados, sino en personas que representan un riesgo para el orden público o la seguridad. El portavoz señaló que los Estados miembros quieren devolver especialmente a ciudadanos afganos que han sido condenados por delitos, considerados una amenaza, o ambas cosas. Los países promotores de la iniciativa se quejan de que, en 2024, solo un 2% de los afganos con órdenes de retorno emitidas por Estados europeos fueron efectivamente expulsados.
La presión de Alemania
Alemania ha sido uno de los países que más ha presionado para desbloquear esta cuestión. El debate cobró fuerza después de un ataque con cuchillo cometido por un ciudadano afgano que ya tenía una orden de salida del país. El caso tuvo una presencia destacada en la recta final del ciclo electoral federal alemán de 2025 y reforzó las demandas de varios gobiernos europeos para endurecer la política de retornos.

La persecución de las mujeres afganas
La dificultad principal reside en que Afganistán sigue siendo considerado un destino altamente problemático desde el punto de vista jurídico y humanitario. Tras el regreso de los talibanes al poder, los países europeos han encontrado obstáculos políticos y legales para enviar personas de vuelta. En 2024, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que el trato impuesto por los talibanes a las mujeres constituye persecución, un elemento central para evaluar solicitudes de protección internacional.
Lammert aseguró que cualquier decisión de retorno deberá respetar el Derecho europeo e internacional, incluidos los derechos fundamentales. Aun así, las dudas persisten. Reshad Jalali, del Consejo Europeo sobre Refugiados y Exiliados, calificó de profundamente alarmante que se discuta la deportación de afganos a un país controlado por los talibanes mientras millones de personas, especialmente mujeres y niñas, viven bajo persecución institucionalizada. También recordó que la Corte Penal Internacional ha emitido órdenes de arresto contra líderes talibanes.
La situación regional agrava el debate. Según ACNUR, más de cinco millones de afganos han sido deportados desde Pakistán e Irán desde octubre de 2023, muchos de ellos de forma no voluntaria.

