Las autoridades iraníes han confirmado que Estados Unidos e Israel han lanzado un ataque contra el centro de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan en la céntrica provincia de Natanz, sin que de momento haya constancia de una fuga de material radiactivo.
“No hay constancia de ninguna fuga de materiales radiactivos en este complejo y no existe peligro alguno para los residentes de las áreas circundantes”, ha informado el Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear en un comunicado recogido por la agencia semioficial iraní Tasnim.
Las autoridades iraníes han protestado contra un ataque “contrario a las leyes y obligaciones internacionales, incluido el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y otras normativas relacionadas con la seguridad nuclear”.
No es la primera vez que la central resulta alcanzada durante los ataques conjuntos que comenzaron el 28 de febrero contra Irán: tres días después, la agencia nuclear de la ONU, el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) confirmó daños en un bombardeo contra las instalaciones sin que tampoco hubiera constancia de “consecuencias radiológicas”.
Sin embargo, en ese momento no resultó alcanzada la planta de enriquecimiento de combustible (FEP) como sí ha pasado este sábado y hay que recordar además que la central ya fue uno de los objetivos de la operación conjunta lanzada por EEUU e Israel el verano pasado y que azotó durante doce días la república islámica.
En cualquier caso, el OIEA ha confirmado que ha recibido notificación oficial de Irán sobre el ataque de este sábado y está investigando las conclusiones del centro de seguridad iraní, pero ya ha validado la premisa iraní de que por ahora no hay fuga radiactiva.
Por último, el director general de la agencia, Rafael Mariano Grossi, ha reiterado “su llamamiento a la moderación militar para evitar cualquier riesgo de accidente nuclear”, reza el escueto comunicado de la organización, publicado en redes sociales.
Continúa el intercambio de golpes
En paralelo, la guerra continúa en el comienzo de su cuarta semana con un nuevo cruce de bombardeos durante esta madrugada y primera hora de esta mañana entre Israel e Irán con bombardeos en la capital iraní, Teherán, y el impacto de un misil iraní en la céntrica ciudad israelí de Rishon Lezion. Esta madrugada, las “Fuerzas de Defensa de Israel han atacado objetivos del régimen terrorista iraní en Teherán”, según un comunicado del Ejército israelí en torno a las 05:00, hora en España peninsular y Baleares sin dar más detalles de sus objetivos.
De momento hay constancia de una familia de tres fallecidos en los últimos ataques israelíes y estadounidenses en Irán, padre, madre e hijo, al recibir su domicilio el impacto de un misil durante un bombardeo contra la localidad costera iraní de Ramsar, a orillas del mar Caspio, en la provincia de Mazandarán.
Por otro lado, el alcalde de Rishon Lezion, Raz Kinstlich, ha confirmado al menos ocho impactos por posible munición de racimo transportada en el misil balístico iraní que ha alcanzado la ciudad. “Por ahora solo tenemos constancia de daños materiales: daños en un jardín de infancia y en las inmediaciones de una escuela”, ha hecho saber al canal 12 de la televisión israelí.
Por último, el Ejército israelí ha anunciado la muerte de al menos cuatro milicianos de Hezbolá esta pasada noche en el sur de Líbano, donde las fuerzas israelíes han emprendido una operación por tierra a gran escala esta semana. A ello hay que añadir otro bombardeo en la capital, Beirut, contra una sede del partido-milicia chií, sin constancia de víctimas por el momento.
