Alberto Núñez Feijóo no quiere precipitarse. Más allá del disfrute con el que en Génova observaron la crisis en el seno del Gobierno de coalición, ahora han de decidir el sentido del voto ante las medidas anticrisis. Rechazarán el decreto de la vivienda, pero sopesan su abstención en el de las bajadas de impuestos. Y todo pese a la nula “negociación real” aunque, durante la última semana, el ministro Félix Bolaños llamó en dos ocasiones a Ester Muñoz, la portavoz popular en el Congreso.
Al equipo económico de Feijóo le suena bien parte de la música que este viernes entonó el propio Pedro Sánchez al enumerar las medidas que completará el real decreto ley para paliar las consecuencias económicas en España ante la Guerra en Oriente Medio. El Ejecutivo ha incluido algunas de las bajadas impositivas que con más ahínco ha defendido el PP, y que ya han llevado tanto al Congreso como al Senado.

Los populares habían exigido a Pedro Sánchez un “decreto limpio” para convalidarlo. Y es lo que, a priori, el Consejo de Ministros reunido de forma extraordinaria dio luz verde este viernes. El real decreto incluye ayudas valoradas en 5.000 millones de euros para impulsar a las industrias intensivas en consumo energético, el transporte por carretera y al campo, la rebaja del 21 al 10 por ciento del IVA de los combustibles, la disminución del impuesto especial a los hidrocarburos, con una bonificación de 0,20 euros por litro de carburante para profesionales y otras rebajas en impuestos eléctricos.
De ahí que, ahora, en Génova estudien el fondo del decreto. “Tenemos que ver la letra pequeña, una cosa es lo que se anuncia y otro lo que luego se publica en el Boletín Oficial del Estado (BOE)”, reconocen con prudencia las fuentes consultadas. Según los económicos de Feijóo, “hay cosas que no convencen”, aunque no quieren pillarse los dedos.
Oficialmente, se rechaza el “sí”, por lo que Feijóo se movería entre la abstención y el voto en contra. Barones consultados por Artículo14 se decantan por la primera opción.

“El único voto favorable que el PP podía garantizar al Gobierno de España era a un decreto que incluyera todas y cada una de las medidas recogidas en la Proposición no de ley registrada hace dos semana y que no incluyera ninguna una otra propuesta“, sentencian. “Por el momento, Sánchez haría bien en ir convenciendo a todos sus socios de investidura de que le apoyen el texto”.
Eso sí, en el PP admiten sentirse reconocidos en algunas de las medidas diseñadas. De ahí la dificultad del PP a votar en contra de este decreto, después de que desde el inicio de la guerra hayan reclamado alivios fiscales que el Gobierno ahora contempla. Los populares defendían una rebaja del IRPF y de los impuestos a la energía, propuestas para las empresas electrointensivas y una bonificación al gasóleo de uso agrícola y pesquero.

“Algunas de las medidas que ha anunciado Sánchez como suyas, eran nuestras. Y durante días han sido ridiculizadas por miembros del Gobierno”, apuntó Miguel Tellado, en ruda de prensa. Así, de manera irónica daba la bienvenida al Gobierno a la “fachosfera”. Eso sí, prudencia. “Todo lo que viene del Gobierno lo recibimos con mucha cautela y con toda la desconfianza”, insistió.
En todo caso, para el PP, lo relevante es la crisis interna en el seno del Gobierno, lo que demuestra que la legislatura no aguanta más y de deben convocar elecciones ya. “Sánchez se dedica a desafiar a Trump o a Milei, pero le dobla el pulso Urtasun o Sira Rego”, radiografío Tellado. “Esto no aguanta más, hemos vivido como una parte del Gobierno se ha amotinado contra la otra parte”.
