La participación de Irán en el Mundial de 2026 ha quedado en el aire tras las declaraciones de su ministro de Deportes, Ahmad Donyamali, que ha dado por hecha la renuncia del combinado nacional masculino a disputar el torneo. Este responsable político vincula directamente la decisión a la guerra en Oriente Medio y a los recientes ataques sobre territorio iraní, en los que murió el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. “Desde que este gobierno corrupto asesinó a nuestro líder, no tenemos condiciones para participar en el Mundial”, afirmó Donyamali en una entrevista televisiva.

“Dos guerras en ocho meses”
El ministro iraní subrayó que el país ha tenido que afrontar “dos guerras en ocho o nueve meses” y habló de “miles” de víctimas civiles, para justificar que, en ese contexto, no ve posible que la selección acuda al campeonato. Según sus palabras, las acciones militares de Estados Unidos e Israel han hecho inviable cualquier normalidad deportiva.
Irán tiene plaza asegurada para el Mundial que se celebrará del 11 de junio al 18 de julio en Estados Unidos, México y Canadá, con todos sus partidos de la fase de grupos asignados a sedes estadounidenses: Bélgica y Egipto en Inglewood (California) y Nueva Zelanda en Seattle. De momento, no está claro si el anuncio del ministro es definitivo o si se trata de una posición de máxima presión política.
Mientras, la guerra que enfrenta a Israel con Irán y sus aliados regionales ha abierto un nuevo frente en el norte tras la decisión de Hizbulá de sumarse a las hostilidades desde Líbano. Pese a la contención en los primeros compases de la guerra, los primeros disparos realizados por la milicia proiraní evolucionaron en una confrontación directa con las Fuerzas de Defensa Israel (FDI), que está bombardeando con dureza territorio libanés. Según fuentes sanitarias, se estima que más de 400 personas han muerto por los ataques israelíes.
La escalada llega después de la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra el régimen de los ayatolás. Desde entonces, Teherán ha respondido con salvas de misiles y drones suicidas contra Israel, bases norteamericanas en Oriente Medio y países del Golfo Pérsico. El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, advirtió este mismo martes que “hoy será el día más intenso” de los ataques contra Irán desde el inicio de la ofensiva, lo que apunta a una fase aún más dura del enfrentamiento.
