Tras el cauteloso optimismo desatado para lograr un acuerdo de paz duradero, la captura de un barco carguero iraní por parte de la marina estadounidense este domingo podría dinamitar la segunda ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos. El incidente, que incluyó el disparo de un misil guiado y el desembarco de marines desde un helicóptero, pone en entredicho la continuación de los contactos diplomáticos previstos para este martes en Islamabad. Previamente, el régimen iraní reinstauró el bloqueo temporal del Estrecho de Ormuz.
Mientras en la capital de Pakistán las fuerzas de seguridad blindaron las calles para la llegada de delegaciones oficiales de Teherán y Washington, el régimen iraní dio señales para el pesimismo. El ministro de exteriores iraní, Abbas Araghchi, expresó que las acciones y declaraciones estadounidenses “muestran falta de seriedad en la diplomacia”, mientras que su portavoz avanzó que no tienen planeado acudir a la siguiente ronda de negociación.
El ala dura del régimen de los ayatolás rechaza proseguir con los contactos diplomáticos, mientras que el presidente iraní Masud Pezeshkian dijo que la diplomacia “debe ser usada para reducir tensiones”.
Por parte estadounidense, parece haber confusión con la llegada del vicepresidente JD Vance, quien liderará nuevamente la delegación. Pese a que Trump afirmó el lunes que su llegada a Islamabad estaba prevista para esa noche, los medios estadounidenses afirman saber que no partirá de Washington hasta el martes.

Teherán “no alteró su decisión de abstenerse”
El control sobre el Estrecho de Ormuz vuelve a ser el principal escollo. Pese al optimismo desatado tras la firma de la tregua de 10 días en el Líbano, Washington no levantó el bloqueo impuesto sobre los puertos iraníes, mientras que Teherán insistía en la necesidad de asegurar la libre circulación de embarcaciones. El alto al fuego entre Israel y Hizbulá propició que el régimen iraní abriera el estratégico corredor marítimo, por donde circula cerca del 20% del petróleo que se consume en el mundo.
Durante la tarde del lunes, la agencia oficialista iraní Tasnim confirmó que Teherán “no alteró su decisión de abstenerse” de las negociaciones, dado que el bloqueo marítimo estadounidense sigue siendo “un obstáculo”. Por otra parte, Washington exigía que el régimen iraní “contenga demandas excesivas que puedan afectar a futuros contactos”. Ante la tensión desatada, Irán se mostró “completamente preparado para la confrontación militar para castigar de nuevo a Estados Unidos”. Se estima que el ejército estadounidense ha ordenado a 27 embarcaciones iraníes el retorno a puertos desde el inicio del bloqueo marítimo.
En una entrevista al New York Post, Donald Trump insistió en que “no tengo problema en encontrarme” con los líderes iraníes, y asumió que “en este punto nadie jugará a juegos”. La tregua inicial de dos semanas acordada entre Estados Unidos e Irán expira este miércoles. Teherán no da señales de pretender renunciar a su programa de misiles balísticos, y tampoco está claro que acepte una supuesta entrega de los cerca de 440 kilos de uranio enriquecido que almacena -a un 60% de pureza-, con los que estaría cerca de poder producir armas nucleares.

Negociaciones entre Israel y Líbano
Tras la tensión desatada el domingo, Pakistán redobló los contactos diplomáticos entre las partes. En Islamabad se desplegaron más de 20.000 agentes de Policía y soldados, y se cortaron carreteras pese a la incierta llegada de las delegaciones. No obstante, las acusaciones cruzadas sobre los sucesos en el Estrecho de Ormuz amenazan con hacer colapsar los esfuerzos de Islamabad.
Desde Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu insistió en que “todavía no hemos terminado el trabajo en Irán”, y defendió el derecho del estado judío de “defender la humanidad ante el barbarismo”. Para el premier hebreo, Estados Unidos e Israel están “sosteniendo a toda la civilización occidental a sus espaldas”. En los últimos días, varios reportes apuntaron a que el gobierno israelí ha quedado al margen sobre las novedades de los contactos entre Irán y Estados Unidos.
Por otro lado, Israel y del Líbano mantendrán el próximo jueves en Washington una segunda ronda de negociaciones para explorar el fin del conflicto. El encuentro en Washington no contará con la presencia de Hizbulá.
Donald Trump volvió a negar haber sido arrastrado a la guerra con Irán por Israel, mientras sigue enfrentando crecientes críticas por el conflicto, incluso de sectores de su propia base electoral. “Israel nunca me convenció de entrar en guerra con Irán; los resultados del 7 de octubre, sumados a mi opinión de toda la vida de que Irán nunca podría tener armas nucleares, sí lo hicieron”, escribió Trump en su red Truth Social.
