Oriente Medio

La UE, contra reloj: tres semanas para evitar la escasez de combustible

La Comisión Europea planteará esta semana un paquete de medidas que los 27 deberán aprobar por unanimidad. La receta, muy parecida a la que se presentó en 2022 por la guerra en Ucrania, se debatirá el jueves en Chipre

Guerra Irán
Un petrolero en Fos-sur-Mer tras el bloqueo del estrecho de Ormuz
Efe

“A grandes problemas grandes soluciones” es el refrán que desde hace días quiere aplicar Bruselas ante la nueva crisis energética derivada de la guerra en Oriente Medio. Porque aunque Irán haya anunciado la “reapertura plena” del estrecho este viernes, si los bandazos continúan en 3 semanas podría haber escasez de combustible. Ante este escenario, el Ejecutivo Comunitario ya ha comenzado a desarrollar un paquete de medidas para que los ciudadanos europeos puedan afrontar esta crisis sin perder poder adquisitivo.

Por mucho que se reabra el estrecho, el daño ya está hecho. La Unión Europea no puede seguir dependiendo del maltrecho ritmo de las negociaciones y la factura de estos últimos 50 días ya alcanza precios prohibitivos y supera por mucho el shock petrolero de la década de los 70. La Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés), ha calificado esta situación como la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado mundial del petróleo.

La batería de medidas de la UE

Aunque desde la Comisión Europea se esfuerzan en no revelar más detalles de los necesarios, según el paquete de medidas al que han podido acceder contados medios –Bloomberg entre ellos- la batería de medidas se estructura principalmente en cinco ideas: más coordinación entre estados Estados miembros; liberación de reservas de petróleo; apoyo concreto a hogares vulnerables; y reducción de combustibles fósiles.

¿La traducción?: búsqueda de nuevas energías que permitan a la Unión Europea ser más autosuficiente. Tal es la dependencia de la UE de combustibles fósiles extranjeros, que Ursula Von der Leyen quiere pisar el acelerador para evitar que esta crisis energética pueda desembocar en nuevas crisis secundarias.

Guerra Irán
Un petrolero en Fos-sur-Mer tras el bloqueo del estrecho de Ormuz
Efe

AccelerateEU

La idea del plan, visible hasta en el nombre (AccelerateEU), es similar a la que se planteó en 2022 cuando se desató la crisis energética por la guerra en Ucrania. Entonces, los precios de la energía se dispararon a máximos históricos y la Unión Europea tuvo que dejar de depender de combustibles fósiles rusos.

La solución era parecida a la que previsiblemente se concretará la semana que viene desde Bruselas. Menos dependencia de terceros y apostar por nuevas energías. De hecho, hace apenas 15 días, el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, pidió a los 27 que comenzaran a aplicar el decálogo de la Agencia Internacional de la Energía: una receta demasiado parecida a la que se implementó ante la invasión rusa.

Ahora, el escenario es similar. Ambas crisis las provocó la guerra, y como en el caso de Ucrania, todo apunta a que el conflicto en Oriente Medio puede enquistarse en el tiempo. Aunque en los pasillos comunitarios no se habla de otra cosa, desde la Comisión -y a pesar de las reiteradas preguntas-, se esfuerzan por mantener todos los detalles bajo llave y no revelan a los periodistas más información de la ya conocida.

¿Qué sabemos?

Para aprobar el paquete, se necesitará sí o sí la unanimidad de los 27 y aunque, a falta de confirmación oficial, todo apunta a que será el miércoles cuando se presente oficialmente. El Ejecutivo Comunitario todavía no ha concretado la fecha, pero sí ha asegurado que el jueves, en una reunión informal en Chipre, se analizarán las medidas. Según el calendario y los ritmos habituales de Bruselas, todo apunta a que será el miércoles -un día antes- cuando la Comisión Europea dé a conocer su receta.

Algunas de las medidas más extravagantes ya han salido a la luz en medios como el anteriormente citado. Días de teletrabajo, cierre de edificios públicos en medida de lo necesario, y reducir los precios del transporte público para hogares vulnerables. Sin embargo, fuentes comunitarias confirman a este periódico que no serán medidas impuestas, sino recomendaciones.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola
EFE/EPA/RONALD WITTEK

Golpe a las aerolíneas

El escenario es tan adverso, que muchas compañías aéreas ya están implementando soluciones como el denominado tankering; planes de emergencia como llenar los depósitos el doble de lo habitual en aquellos aeropuertos donde existen suficientes reservas de queroseno.

El estrecho de Ormuz hoy está abierto, pero mañana podría estar cerrado si, tal y como hemos comprobado, alguna de las partes decide incumplir lo acordado. En el peor de los casos y si nada mejora, en 3 semanas podría haber escasez de combustible.

Reino Unido, por ejemplo, importa el 90% del queroseno que consume. Más suerte tenemos en España. Nuestro país importa menos del 10% del petróleo que tiene que pasar por Ormuz, pero muchas aerolíneas ya están advirtiendo de que los precios de los billetes, por ejemplo, podrían subir hasta un 10%.

“Nos estamos quedando atrás en materia de electrificación, detrás de Estados Unidos y de China”, advirtió la presidenta de la Comisión Europea esta semana mientras recordaba la impagable factura que ha dejado un conflicto de apenas 40 días: 22.000 millones de euros.