El Mundial de Artículo14

¿Quién gana en igualdad? España vs Bélgica

Si este partido entre España y Bélgica se jugara únicamente en el terreno de los derechos de las mujeres, el marcador sería muy ajustado

Mundial de fútbol
España o Bélgica, ¿quién gana en igualdad?
KiloyCuarto

España ya está en cuartos de final y el Mundial empieza a entrar en territorio de máxima exigencia. Después de superar rondas y mantener intacta su portería sobre el césped, la selección se mide ahora a Bélgica. Y también en este otro campeonato, en el que nos fijamos en Artículo14, el de la igualdad y los derechos de las mujeres, el duelo se presenta como uno de los más ajustados hasta ahora.

Bélgica no es un rival menor. Forma parte del grupo de países europeos con indicadores altos en representación política, protección social y acceso de las mujeres a espacios de decisión.

El primer contraste aparece en los gobiernos. Según Women in Politics 2026, elaborado por ONU Mujeres y la Unión Interparlamentaria, España mantiene un Ejecutivo paritario, con mujeres al frente del 50% de los ministerios. En Bélgica, las ministras ocupan cuatro de las catorce carteras, lo que equivale al 28,6%. La diferencia es clara y sitúa a España por delante en presencia femenina dentro del poder ejecutivo.

En el Parlamento, en cambio, el partido se estrecha. Las mujeres representan el 44% de los escaños en España, mientras que Bélgica alcanza el 40,7%, con 61 diputadas de un total de 150. La distancia es pequeña y confirma que ambos países se mueven en cifras elevadas dentro del contexto europeo. Según los datos de ONU Mujeres, Bélgica llegaba incluso al 42,7% de representación parlamentaria femenina en febrero de 2024.

Igualdad entre hombres y mujeres

Un rival europeo con cifras muy competitivas

La comparación social también muestra un duelo equilibrado. Bélgica registra cuatro nacimientos por cada mil adolescentes de entre 15 y 19 años, una cifra ligeramente inferior a la española, situada en torno a cinco por mil. También presenta una mortalidad materna muy baja: cuatro mujeres fallecen por cada 100.000 nacidos vivos por causas relacionadas con el embarazo, frente a las tres registradas en España. En ambos casos, se trata de niveles propios de países con sistemas sanitarios consolidados.

En violencia de género, la comparación vuelve a moverse en márgenes reducidos. En Bélgica, el 4,8% de las mujeres de entre 15 y 49 años declaró haber sufrido violencia física o sexual por parte de una pareja actual o anterior durante los doce meses previos a la encuesta de 2018. En España, ese porcentaje fue del 2,9%. La diferencia favorece a España, aunque ambos países siguen teniendo trabajo pendiente por hacer y mejorar.

Si se observa la violencia sufrida a lo largo de la vida, las cifras vuelven a acercarse. El Banco Mundial estima que el 17,2% de las mujeres belgas ha experimentado violencia por parte de una pareja íntima alguna vez. En España, el dato es del 18,3%. Ambos porcentajes se sitúan por debajo de la media mundial, estimada en el 27%, pero recuerdan que la violencia contra las mujeres continúa siendo una realidad persistente incluso en países con altos niveles de desarrollo.

Manifestación organizada por el Movimiento Feminista de Madrid (MFM) con motivo del 8 de marzo.

Los cuidados, una diferencia menor que en otros países

Uno de los datos más llamativos de Bélgica tiene que ver con el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Según ONU Mujeres, las mujeres y niñas de 15 años o más dedican el 2,4% de su tiempo a estas tareas, frente al 2% de los hombres. La brecha existe, pero es mucho menor que en otros países europeos. En España, por ejemplo, las mujeres dedican el 19% de su tiempo a cuidados y trabajo doméstico no remunerado, frente al 8,6% de los hombres.

El resultado, por tanto, no permite una lectura de goleada. España supera a Bélgica en presencia de mujeres en el Gobierno, mantiene una ligera ventaja parlamentaria y presenta mejores cifras en violencia de pareja durante el último año. Bélgica, sin embargo, responde con una representación legislativa muy elevada, una tasa de maternidad adolescente ligeramente inferior y mejores datos en violencia de pareja a lo largo de la vida.

Si este España-Bélgica se jugara únicamente en el terreno de la igualdad, el marcador sería ajustado. España seguiría invicta, pero tendría que sufrir hasta el final. En este particular Mundial de los derechos de las mujeres, el resultado podría cerrarse con un 3-2 para la selección española: victoria por la mínima ante uno de los rivales más fuertes del torneo.