Cinco turistas italianos murieron durante una inmersión en una cueva submarina en el atolón de Vaavu, en Maldivas, después de no regresar a la superficie tras una salida de buceo realizada el jueves 14 de mayo. Las autoridades locales han abierto una investigación para aclarar las circunstancias del accidente, cuyas causas aún no han sido comunicadas oficialmente.
El grupo había salido por la mañana a bordo del yate Duke of York y se dirigió a una zona próxima a la isla de Alimathaa, un enclave conocido entre los aficionados al buceo. Según el Ministerio de Exteriores de Italia, los cinco habrían intentado explorar cavidades situadas a unos 50 metros de profundidad.
Entre las víctimas se encontraban Monica Montefalcone, profesora de biología marina en la Universidad de Génova, y su hija de 20 años, Giorgia Sommacal. También murieron Gianluca Benedetti, instructor de buceo; Federico Gualtieri, reciente graduado de la misma universidad; y Muriel Oddenino, asistente de investigación. Varios de ellos mantenían vínculos académicos con la Universidad de Génova.
La alerta se recibió hacia las 13:45, hora local, cuando los buceadores no habían regresado. A partir de ese momento se desplegó un operativo de búsqueda por mar y aire, con participación de la Guardia Costera y equipos especializados. El Cuerpo Nacional de Defensa de Maldivas informó de que el cuerpo de una de las víctimas fue localizado el jueves por la tarde, en el interior de una cueva situada a unos 60 metros de profundidad.
Las autoridades creían que los otros cuatro cuerpos permanecían en la misma zona subacuática.
Las tareas de recuperación fueron descritas como especialmente peligrosas por la profundidad y las características de la cueva. Además, el mal tiempo complicó el operativo: en la zona se registraban condiciones adversas, con viento fuerte y alerta meteorológica amarilla. No obstante, las autoridades no han confirmado que el estado del mar estuviera relacionado con el accidente.
El Ministerio de Exteriores italiano señaló que su embajada en Colombo estaba en contacto con las familias de las víctimas y que el embajador italiano se desplazó a Malé para seguir de cerca las labores de búsqueda. Desde la Universidad de Génova se expresaron condolencias por la muerte de los miembros de su comunidad académica.
Las causas exactas del fallecimiento no han sido reveladas. Según responsables locales, podría tratarse de uno de los accidentes de buceo más graves registrados en Maldivas.
