Entrevista

Marlen Estévez: “Más que lobby somos un gran think tank de mujeres que quieren compartir su conocimiento”

"Aquí caben despachos grandes y pequeños para compartir y ganar todos", cuenta Estévez a Lex14 sobre Women in the Legal World, una organización que crece en influencia

Marlen Estévez, presidenta de Women in the Legal World.
Javier Cuadrado

Conectar personas, proyectos y comunidades y visibilizar el talento femenino son algunos de los objetivos de Women in the Legal World (WLW) y de Marlen Estévez, su presidenta y fundadora, que hace balance con Lex14 en su arranque como sección de la Abogacía y del mundo jurídico en Artículo14. WLW ha cumplido ocho años y sigue entrando en distintos países y sectores y ganando influencia. Estévez (Madrid, 1983), cree que “más que un lobby en un gran think tank de mujeres que quieren compartir conocimiento”. Socia directora de Litigación y Arbitraje y miembro del Consejo de Roca Junyent, acaba de ser reconocida en Chambers & Partners. Es también presidenta del Club Hipanidad Futura, organización sin ánimo de lucro -como WLW- recién nacida para llevar la voz hispana a los principales foros de opinión del mundo, y del Centro de Mediación Empresarial de Madrid (CMEM) en el Centro Internacional de Arbitraje de Madrid-Centro Iberoamericano de Arbitraje.

Marlen Estévez, presidenta de Women in the Legal World
Javier Cuadrado

Pregunta. Han lanzado sección de Seguros, ahora de Competencia, ¿qué es lo próximo? ¿Qué objetivos tiene Women in the Legal World?

Respuesta. Y otra de Derecho Privado, y también vamos a hacer Litigación y Derecho y Arte. Sacamos la de Salud Mental, que ha tenido muchísimo éxito porque es un área cada vez es más necesaria.

Lo bonito es que esto es ir sembrando semillas. Pones la semilla y van naciendo diferentes árboles y es una gran comunidad. Estamos presentes en más de 15 países y seguimos abriendo, ahora vamos a entrar en Uruguay el mes que viene.

Está teniendo muy buena acogida. Replicando la misma idea en cada país: un grupo de mujeres sénior con un grupo de mujeres jóvenes del ámbito público y del privado, de diferentes despachos, empresas y del mundo educativo también.

Esa intersección junto con una parte también de representación política es lo que está teniendo mucha fuerza.

P. ¿Representación política?

R. No, mujeres que han estado en el sector público de alguna manera, no político, sería incorrecto decirlo así, efectivamente. Que han ostentado u ostentan alguna proposición en tribunales, Fiscalía, o autoridades, que puede ser el Senado, el Congreso, etcétera.

Siempre desde ese ángulo completamente apolítico. No porque no hagamos política, porque participamos en informes, damos opinión, hacemos propuestas, sino que lo hacemos desde una mirada muy transversal y siempre escuchando a todo el mundo.

P. ¿Es WLW uno de los lobbies más potentes que hay en la Abogacía?

R. Somos un gran think tank donde lo que queremos y un poco la deriva natural ha sido ser un centro de pensamiento donde se cuecen y que queremos que cada vez se cuezan propuestas de mejora, de Derecho comparado, pensamiento crítico desde la sociedad civil aplicado al mundo jurídico que es donde podemos aportar nuestro valor.

Es donde está nuestro conocimiento, nuestro know-how y teníamos claro que queríamos hacer eso de la mano de mujeres que tienen mucho expertise, mucha experiencia en determinados sectores que queríamos que se visibilizara y poder compartir todos esos conocimientos vía conferencias, informes, poniéndolas en común y también entendiendo esa interdisciplinariedad que existe a nivel de Derecho nacional con otros derechos de otros países, que es lo que lo hace mucho más rico, porque esas miradas con ese cruce de secciones hacen que pueda llegarte inspiración. Esto que están haciendo en temas de sostenibilidad, qué buena idea sería implementarlo aquí. O esto que están haciendo en temas de mediación, ¿por qué no lo cogemos?

Marlen Estévez, presidenta de Women in the Legal World
Javier Cuadrado

P. La mediación es su campo

R. Además de que ese es mi campo, entonces te puedes imaginar que es un defecto profesional que aparece en todas las conversaciones. Pero es la idea, yo no le llamaría lobby, lo identifico con un gran think tank de pensamiento donde lo que queremos es hacer propuestas y ponerlas a disposición de los poderes públicos, esté quien esté, y si las quiere coger, que las coja. Lo compartimos con  el Banco de España, con la CNMV, con el Congreso, con el Senado, con la Abogacía, con la Procura, con los Registros, con el Notariado, con los jueces, con el Consejo de Estado, y es esa intersección, esa intercomunicación entre todos ellos y nosotros lo que nos parece enriquecedor y queríamos replicar también y estamos replicando en otros países. Venimos de celebrar, por ejemplo, el sexto desayuno con embajadoras.

Es una muestra de lo que es el ADN de Women in the Legal World. Diferentes mujeres que representan distintos países hablando sobre cuestiones que no dejan de ser jurídicas. En nuestro caso hoy hemos tratado el tema de la Inteligencia Artificial a la infancia. Traemos expertos, como una persona experta en derechos digitales de Unicef, y de ahí saldrá una nota con propuestas fruto de las conclusiones.

Logros de WLW

P. ¿Qué ha conseguido WLW? ¿Hay algún logro que le gustaría destacar en estos ocho años?

R. Creo que lo principal que ha conseguido es generar una gran comunidad de mujeres que se reconocen como grandes profesionales y grandes personas. No deja de ser una gran familia. Y dirás, ¿y eso es importante?. Para mí es lo más importante. Y era el objetivo central, el que se pudiera visibilizar ese talento y que unas mujeres pudieran tener en cuenta a otras mujeres, no por el hecho de ser mujer, sino por el hecho de ser mujer y ser muy buena en lo que hace. Y de ahí han ido naciendo otras cosas materializables en cosas concretas. Como propuestas, que hay muchísimas, pero también materializable en cosas intangibles que muchas veces tienen un valor que va mucho más allá.

Y es esa familia que se siente cuando tú dices que eres de WLW. Vas a México y te abren las puertas de su casa, se organizan cenas, ya sabes que el roce hace el cariño. Luego surge otra oportunidad, se comparte un tema técnico, surge una propuesta y no deja de ser una gran plataforma en la que suceden cosas, cosas buenas y donde las personas se sienten con la libertad de poder llevar a cabo proyectos y liderarlos. No dejamos de ser un gran conector.

Todo lo que represente nuestros valores, nuestros principios y nuestra misión, estamos encantadas de poderlo empujar y de actuar como esos grandes conectores entre sector privado y sector público para que se visibilice que uno, que la sociedad civil tiene mucho empuje y que además tiene una gran responsabilidad. No es una cuestión sólo de qué suerte poder hacerlo, que sí, sino de qué bien que haya personas que quieren compartir.

Ese conocimiento y demostrar que hay una gran labor pendiente de desarrollar en estos momentos, te diría que más que nunca por parte de la sociedad civil, de demostrar que estamos despiertos, que nos preocupa nuestra sociedad, que nos preocupan las instituciones, que nos preocupan y que nos ocupan. Y no echar solo balones fuera.

El papel de los hombres y la meritocracia

P. ¿Qué papel juegan los hombres?

R. Los hombres juegan un rol fundamental en todas las actividades que hacemos. Siempre hay hombres invitados. De hecho, me atrevería a decir que si no la primera somos de las primeras asociaciones de mujeres directivas en hacer un reconocimiento expreso a los embajadores de la igualdad. Es un evento que hacemos de forma bianual porque entendemos que gran parte de las personas que a día de hoy están liderando las principales organizaciones dentro y fuera del mundo jurídico y empresarial son señores y, con carácter general, señores estupendos.

Entonces, se trata de visibilizar este talento y el camino que tenemos que recorrer juntos y hacerles también partícipes de esta conversación, porque nos necesitamos unos a los otros. Esto no se trata de dar la vuelta a la tortilla, de decir, “ahora vamos a hacer lo mismo que han estado haciendo los hombres nosotras”. Porque creo que estaríamos generando otro tipo de problema.

Se trata de que juntos sumamos más y hay muchísimos estudios que demuestran que esto es así y vamos a dar la oportunidad de facilitar el acceso a esos puestos de responsabilidad a personas, hombres, mujeres que están profundamente preparados y capacitados para llegar y ostentar esas posiciones.

Marlen Estévez, presidenta de Women in the Legal World
Javier Cuadrado

Y además, esa intersección nuevamente entre hombre y mujer es súper enriquecedora, y cuando consigamos hacer eso como sociedad, que no se den pasos para atrás, es cuando realmente se habrá producido ese éxito. Y ése es el camino que nosotras queremos recorrer. De ahí que hablemos de meritocracia en la extensión más amplia del término. Es Michael Sandel el escritor que habla de la tiranía del mérito. Me tengo que terminar su libro. Tengo mis dudas. El otro día me comentaban: “Hablas de meritocracia y no sé si te has leído este libro”, y dije, me lo voy a leer. Estoy en ello, no tengo mi conclusión todavía. Podemos vernos en otro momento y la compartimos, pero la realidad es que para mí sí que juega un papel fundamental la meritocracia entendida como la capacidad de trabajo y de esfuerzo diario.

He aprendido a lo largo de estos años, y me lo enseñaba mi abuelo, que la inteligencia sin duda ayuda, pero la voluntad es la que mueve montañas. Ésa es mi definición de meritocracia. Y eso me gustaría que fuera capaz de sembrar ilusión y motivación en otras personas, hombres y mujeres, y no frustración.

Es esa mentalidad americana que me gusta. Si a alguien le va bien, en vez de quejarnos o pensar qué suerte tiene esta persona, vamos a pensar, qué ha hecho, a ver si hay algo que yo pueda aprender de lo que ha hecho”. Y ésa es la manera en la que entendemos esa meritocracia.

Para llegar lejos hay que trabajar, hay que esforzarse, la competencia es muy alta, yo se lo digo a mis hijos todos los días, y esto va de mejora continua. Esa filosofía japonesa llamada ‘Kaizen’. Hay un discurso que me gusta mucho de Matthew McConaughey que se pregunta, ¿quién es tu ídolo? Y dice, yo dentro de 10 años, pasan 10 años, se lo pregunta, y responde lo mismo, porque nunca llegamos a ser nuestros propios ídolos.

Siempre es ese proceso de mejora y ahí es cuando creo que las personas que tienen ese espíritu son las adecuadas para ostentar esos puestos de responsabilidad, porque genera al final también una humildad, una vocación de servicio, y en nuestra profesión creo que se necesita mucha vocación de servicio y de escucha. Y en esa escucha es fundamental trabajarse uno mismo.

Es ese autoconocimiento que hace que sólo cuando tú te conoces bien, estás bien contigo mismo y puedes trabajar para una comunidad de comunidades, para la creación de proyectos.

Donde tú puedes dar esa visibilidad a las personas que tienen ganas de hacer un trabajo y de liderarlo desde diferentes ángulos, precisamente conectando las instituciones y otras muchas más, porque no había nadie que estuviera cubriendo ese espacio. Y al final nos necesitamos unos a otros y ése es el mensaje detrás de todo esto.

Es que la Abogacía necesita al Notariado, y el Ministerio de Justicia a los rectores de universidad, y a los socios de despachos y a los in house, porque desde un ángulo u otro todos trabajamos por construir este sector, y por supuesto que eso implica que nos tenemos que escuchar y que tiene que haber canales de comunicación que puedan fluir de una manera ligera, no tan encorsetada como ocurre en ocasiones.

La idea de WLW es conectar todos esos grandes proyectos e instituciones. Hacemos proyectos con el Banco Mundial, con Naciones Unidas, no para replicar lo que alguien ya está haciendo, sino para servir como ese núcleo conector de tal forma que a nuestros proyectos estén invitados y nosotros nos sumamos a los proyectos que se lideran, por ejemplo, desde la International Bar Association (IBA), que nos llamaron porque querían hacer una encuesta en España para que les ayudáramos. Por supuesto, somos sus partners y lo fuimos para medir el número de mujeres en puestos de responsabilidad.

Empezamos aglutinando datos, conectando a alto nivel, pero también a más bajo nivel y tratando de generar ese flujo de información y donde estas personas tuvieran un espacio para poder trabajar en cosas que les interesan. Desde ahí surge el Observatorio de la Igualdad, la Comisión de consejeras, etcétera. Y porque es una organización inofensiva, en el sentido de que es una organización sin ánimo de lucro, y en la que están representados todos los diferentes colores políticos, que representa al sector público y al privado. Cuidamos mucho ese mensaje de actuar siempre por adición, nunca por exclusión. Esto es, vuelvo a repetir, como una gran familia, la familia de Women in a Legal World, un lugar de empoderamiento. Como es una palabra que está muy manida, te diría que de ilusión, de creación, de ahí que nuestro lema sea liderar inspirando y aprender enseñando porque cada vez que alguien nos dice: “Esto es imposible, nadie lo ha hecho”, nos entra más ilusión por intentarlo.

Uno de nuestros embajadores de la igualdad, Giuseppe Tringali, dice: “Cuesta el mismo esfuerzo pensar en grande que pensar en pequeño, vamos a pensar en grande”.  Y ésa es la filosofía con la que nace WLW. Muchas veces la sociedad nos impulsa a pensar en pequeño. Nosotros queremos pensar en grande. Y en ese punto pensar en grande es generar esa comunidad.

Beneficios para los despachos

P. ¿Cómo han recibido los despachos a WLW en sí y ante el tiempo que sus abogadas pueden dedicarle? ¿Ha habido cambios en estos ocho años?

R. Ha habido una evolución y yo creo que han ido entendiendo la filosofía. Aquí caben todos, caben los grandes, caben los medianos, caben los pequeños, nacionales y extranjeros. Y ése es el punto realmente enriquecedor del proyecto.

Lo han entendido como un lugar donde se comparte y cuando tú compartes siempre de una manera u otra recibes. Ésta es la filosofía. Al principio había quien se preguntaba cómo voy a ir si está ese despacho, pero entonces, ¿quién lo monta? No, no, es que esto va de que van a venir muchos y vamos a hacerlo hoy en este despacho, pero mañana en este otro, pasado en ese otro y vamos a poder ir todos.

Muchos despachos son los que abonan las cuotas de socias y de las jóvenes. Muchos despachos ceden en especie los espacios, los cafés, tenemos solicitudes constantes de que el evento de verano se haga en su despacho o la presentación de este informe, etcétera.

Marlen Estévez, presidenta de Women in the Legal World
Javier Cuadrado

Nos abre las puertas y para ellos obviamente es bueno, les da mucha visibilidad, a sus socias, a sus socios, porque en estos eventos también están, como te decía, siempre invitamos a hombres, y les conecta de una manera muy natural con el sector público, es muy fácil desde ese ángulo, y con la otra parte del mundo de privado, y con el mundo de la universidad, con el que es fundamental conectar.

Con lo cual, la evolución ha sido sumamente positiva y con una muy buena recepción. De hecho, si te fijas en quiénes patrocinan los premios, están casi todos los grandes despachos ahí o patrocinando diferentes proyectos. También desde la Mutualidad, diferentes plataformas editoriales, etcétera. La evolución ha pasado de menos a más y ahora todo el mundo entiende el proyecto.

Debates políticos

P. ¿Cómo se posicionan en el debate del feminismo? ¿Y sobre la ofensiva de Trump contra las políticas de inclusión de los despachos?

R. No nos pronunciamos, pero porque tratamos de no hacerlo a nivel político. Muchas veces como jurista te das cuenta de que para poderte pronunciar sobre muchas cosas necesitas tener toda la información y ése no es nuestro rol, nosotras no somos políticas. Entonces, la política para los políticos. Es algo que hemos aprendido y tenemos muy claro. No puedo hacerlo como WLW por todos los intereses que represento y no es nuestro fin.

Me faltaría muchísima información, necesitaría estudiar, me gustaría tener conversaciones con las diferentes personas, escuchar las dos versiones, es mi profesión, yo me dedico a eso. Entonces, no me sentiría legitimada para hacerlo hasta que realmente hubiera invertido el suficiente tiempo como para poder tratar de entender qué es lo que está pasando.

Muchas veces te falta información. La información que te llega es muy sesgada como para poder dar una opinión sobre una cuestión que puede afectar a muchas vidas, más allá de lo que pensamos. Entonces, nosotras cuando nos queremos pronunciar, nos pronunciamos desde nuestras redes, desde nuestros informes y desde datos y conocimiento.

Eso no quita para que en un momento puntual si alguien nos pregunta en el sentido de que nos llega un informe, un punto específico a nivel jurídico, etcétera, podamos dar una visión que complemente. Para eso está el Observatorio de la Igualdad, y ahí están nuestros informes. Pero el aprendizaje que tenemos es que los políticos son los que se tienen que dedicar a la política y los que saben mejor hacerlo. Nosotras somos técnicas.

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