La firma del acuerdo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) contó este año con un invitado de excepción: el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Una ratificación que no ha contado con el acuerdo de la patronal, una circunstancia que el presidente reprochó directamente a la CEOE, al tiempo que le instó a subir los salarios. “Yo hoy le pido a la patronal que también cumpla su parte, que paguen más, que se sienten con los sindicatos en las mesas de negociación colectiva y que vayamos a un aumento generalizado de los sueldos allí donde hoy, por desgracia, no hay aumentos en términos reales”, ha señalado durante el acto de firma del acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT.
Sánchez ha lamentado que la organización empresarial no haya participado en la rúbrica. “Aquí no estamos todos los que deberíamos estar. Falta la patronal. Y creo que su ausencia también dice mucho acerca de dónde tienen que ir los frutos del crecimiento económico”, ha afirmado. El presidente ha recordado que la economía española “está creciendo muy fuertemente” en comparación con otras grandes economías desarrolladas y en el contexto europeo, y ha reivindicado el papel de los trabajadores en ese avance.
Beneficios baten récord
En ese contexto, se ha preguntado “dónde está la patronal” cuando el Ibex encadena máximos, cuando la economía crece al 2,8% -por encima de la media europea- o cuando “los beneficios empresariales baten récord año a año”. “No es admisible que en un contexto de bonanza económica se mire con lupa el salario de quien cobra el mínimo y se mire hacia otro lado cuando se registran beneficios multimillonarios”, ha sostenido.
Frente a las críticas a la patronal, Sánchez ha lanzado un mensaje en favor de las empresas. Así, ha valorado que muchas compañías “entienden que sus trabajadores son su mejor y mayor activo y que merecen, en consecuencia, un salario digno y decente. Una y mil veces, gracias a esos empresarios y empresarias que así lo entienden”. En su intervención, el presidente ha defendido que la nueva subida del SMI hasta los 1.221 euros mensuales no es “un capricho ni un gesto simbólico”, sino una “cuestión de justicia social y de inteligencia económica”.
Subida del 66%
Ha recordado que en 2018 el salario mínimo se situaba en 735 euros y que, con el incremento acordado para 2026, acumula una subida del 66%. Según ha destacado, se trata de la octava alza aprobada por su Gobierno y beneficiará a 2,5 millones de trabajadores, especialmente mujeres y jóvenes. “No hay ningún país en Europa que lo haya subido así en tan poco tiempo”, ha recalcado. La nueva cuantía del SMI, que quedará exento de tributación en el IRPF, supera en 37 euros al mes o en 518 euros al año el importe vigente en 2025, hasta los 1.184 euros al mes, equivalentes a 16.576 euros anuales.
Con la subida del SMI en un 3,1%, el salario mínimo de 2026 queda fijado en 17.094 euros brutos al año y en 40,70 euros brutos al día, con carácter general. Para los eventuales y temporeros, el SMI se establece por jornada legal en la actividad en 57,82 euros, en tanto que los empleados de hogar no podrán cobrar menos de 9,55 euros por hora efectivamente trabajada. El incremento del SMI, que se aplicará con efectos retroactivos desde el 1 de enero de este año, beneficiará a 2,5 millones de trabajadores, según Trabajo. Es el sexto año consecutivo en el que Díaz pacta en solitario con los sindicatos la subida del SMI, sin la CEOE ni Cepyme.
Díaz valora la presencia de Sánchez
Por su parte, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha valorado la presencia del presidente del Gobierno en la sede del Ministerio de Trabajo. Al acto asistieron además la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz. “Hoy es la primera vez que se asiste a este Ministerio de Trabajo, encabezados además por el presidente del Gobierno. En política, los símbolos tienen una importancia extraordinaria (…) Viene el presidente del Gobierno al Ministerio de Trabajo y no al revés”, ha recalcado Díaz.
Para los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, respectivamente, la historia del SMI en España en los últimos años es una historia de “éxito”. Sin embargo, han recalcado que el salario mínimo en el país sigue siendo un salario de “mera subsistencia” e incapacitado para hacer frente a los gastos más altos de la economía familiar, como la vivienda. Ambos sindicalistas han reiterado que se debe impulsar una reforma de las reglas de absorción y compensación de los pluses salariales.
