Arturo Pérez-Reverte escribió en 2024 un mensaje que, visto desde hoy, ha adquirido una lectura mucho más inquietante. No citaba el caso Plus Ultra de forma directa ni anticipaba una resolución judicial concreta, pero sí apuntaba hacia un lugar que ahora vuelve a ocupar el centro de la conversación pública: el papel de José Luis Rodríguez Zapatero en Venezuela y la red de relaciones políticas, empresariales e internacionales que ha rodeado al expresidente durante los últimos años.
El tuit de Arturo Pérez-Reverte fue publicado el 29 de julio de 2024. Decía así: “Si todavía fuera el reportero que fui, dedicaría una temporada a investigar a fondo el papel que el omnipresente Rodríguez Zapatero hace y lleva haciendo desde hace mucho tiempo en Venezuela. Pero sólo soy uno que escribe novelas. Que de eso se ocupen otros”. Dos años después, la imputación de Zapatero en el caso Plus Ultra ha provocado que ese mensaje vuelva a circular con fuerza.
La frase ha sido interpretada ahora como una advertencia temprana. No porque Pérez-Reverte conociera la causa judicial que estallaría después, sino porque señaló una zona de sombra que muchos observadores llevaban tiempo mirando con recelo: la presencia constante de Zapatero en Venezuela, su cercanía a determinados actores del chavismo y su papel como intermediario político en uno de los escenarios más delicados de Hispanoamérica.
La imputación de Zapatero cambia la lectura del tuit
La imputación de Zapatero se enmarca en la investigación del rescate público de Plus Ultra, la aerolínea que recibió 53 millones de euros del fondo estatal de apoyo a empresas estratégicas durante la pandemia. El Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional ha citado al expresidente como imputado el próximo 2 de junio por presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental.
La causa investiga supuestos cobros de comisiones ilegales vinculados a aquel rescate. Además, la UDEF registró el despacho del expresidente y varias sedes mercantiles, entre ellas una empresa relacionada con sus hijas.
Si todavía fuera el reportero que fui, dedicaría una temporada a investigar a fondo el papel que el omnipresente Rodríguez Zapatero hace y lleva haciendo desde hace mucho tiempo en Venezuela. Pero sólo soy uno que escribe novelas. Que de eso se ocupen otros. pic.twitter.com/q5fuayRlIR
— Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte) July 29, 2024
El salto político es enorme. La imputación de Zapatero convierte al expresidente en una figura sometida a una investigación judicial de máxima gravedad. Se trata de la primera vez en democracia que un expresidente del Gobierno español queda imputado por la justicia en una causa de estas características.
Ahí es donde el mensaje de Arturo Pérez-Reverte adquiere una fuerza especial. El escritor no habló entonces del rescate de Plus Ultra, pero sí de Venezuela. Y Venezuela aparece ahora como uno de los elementos de contexto más sensibles del caso, tanto por la trayectoria de Zapatero como mediador como por las conexiones históricas de la aerolínea con ese país.
Arturo Pérez-Reverte señaló el punto más incómodo
La frase de Arturo Pérez-Reverte tenía algo de provocación, pero también de instinto periodístico. El autor de El capitán Alatriste no formuló una acusación penal. Lo que hizo fue plantear una pregunta incómoda: por qué nadie investigaba con profundidad el papel de Zapatero en Venezuela.
Esa es la clave. Arturo Pérez-Reverte señaló el terreno en el que ahora se concentran muchas sospechas políticas. El expresidente había mantenido durante años una presencia activa en Venezuela, tanto en procesos de diálogo como en contactos diplomáticos y políticos. Para sus defensores, ese papel respondía a labores de mediación. Para sus críticos, en cambio, esa relación siempre fue demasiado opaca.

La Audiencia Nacional investiga ahora si hubo una estructura organizada de tráfico de influencias para beneficiar a terceros, principalmente a Plus Ultra. Zapatero está siendo investigado como presunto líder de una estructura estable y jerarquizada cuya finalidad habría sido obtener beneficios económicos mediante intermediación ante instancias públicas.
La diferencia entre sospecha política y responsabilidad penal es importante. La imputación de Zapatero no equivale a una condena. El expresidente conserva la presunción de inocencia y ha negado las acusaciones. Zapatero aseguró tras conocerse su imputación que jamás realizó ninguna gestión ante ninguna administración pública en relación con el rescate de Plus Ultra y defendió que todos sus ingresos fueron declarados.

