Génova trata de marcar todas las distancias con el caso Kitchen y, de momento, no cree que les vaya a penalizar electoralmente. “Está muy amortizado”, aseguran en el equipo de campaña de Juanma Moreno, que busca revalidar la mayoría absoluta el próximo 17 de mayo. Pero la cautela se impone y la presencia de Mariano Rajoy en la campaña andaluza está puesta en cuarentena.
El expresidente, que acudirá al juicio de la Kitchen en calidad de testigo, sí participó en las últimas eleciones autonómicas, las de Castilla y León, para apoyar a Alfonso Fernández Mañueco. Pero desde Andalucía aún no le han llamado para concretar ningún acto, según ha podido saber este periódico. Y ello pese a la estrecha relación que tiene con Moreno, que fue secretario de Estado de su Gobierno.

En el equipo de campaña del presidente andaluz se reservan esa baza, aunque las fuentes consultadas dan por hecho que no se le llamará porque “vamos a hacer una campaña a muy centrada en Andalucía”, con escasa presencia de líderes nacionales.
Hasta la fecha, el expresidente ha sido un activo político para Génova. Aplaudido en el último congreso nacional, en el que Alberto Núñez Feijóo fue reelegido presidente, ha participado en diversas convocatorias del PP, como las manifestaciones en Madrid en contra de Pedro Sánchez, entre otros actos. Moreno también compartió acto con Rajoy a principios de este año en el marco de la presentación de su libro.

Pero el caso Kitchen podría marcar un punto de inflexión en esta relaciones. Para empezar, oficialmente, Génova asegura no tener “ninguna responsabilidad” de lo que el PP de Rajoy pudiera hacer hace más de diez años en su particular batalla con Luis Bárcenas. Y, en el primer día del juicio, nadie de la actual cúpula quiso poner la mano en el fuego por cualquier dirigente que tenga que vinculación directa o indirecta con la supuesta trama.
Así lo dejó claro el vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, en ruda de prensa. “Yo no soy el juez ni el responsable para decir quién es inocente y quién es culpable”, dijo, preguntado expresamente por Rajoy y María Dolores de Cospedal. Como primera respuesta oficial, la vicesecretaria de Regeneración Institucional, Cuca Gamarra, advirtió en una entrevista con Artículo14 que su partido “respetará” la acción de la Justicia. “No haremos lo que ha hecho Sánchez; atacar a jueces, decir que todo era falso, que todo son bulos”, destacó.

Actualmente, solamente una persona de entonces, y que también es testigo del juicio, sigue teniendo influencia directa en Feijóo. Se trata de Javier Arenas, senador y miembro de comité de dirección. “El presidente no tiene a nadie de su equipo implicado en causas de corrupción”, defendió Bravo. “El PP de 2026 no es Kitchen ni Gürtel”, repitieron al unísono los portavoces de Génova.
El PP no ve penalización electoral
En Génova no creen que el caso Kitchen les vaya a penalizar electoralmente y, de hecho, sacan pecho de las encuestas publicadas en los medios, que vaticinan una subida del PP. “Las consecuencias políticas ya las sufrimos como nadie”, zanjan las fuentes consultadas. Aun así, entre los cuadros medios si se reconoce preocupación por el impacto del juicio a nivel electoral en las próximas semanas. “Las declaraciones de Rajoy o de Saénz de Santamaría preocupan, es un hecho”, reconocen distintas fuentes.
Además, el PP se agarra al juicio que impactará en el PSOE este mismo martes, con José Luis Ábalos y Koldo García de protagonistas. Este es el mejor “arma” para el PP. “Hoy los españoles vuelven al trabajo, y el entorno de Sánchez a los juzgados”, resumió Bravo.
