La Policía mantiene este sábado 31 de octubre un dispositivo especial ante el riesgo de que se repitan los disturbios registrados en Barcelona el pasado 24 de octubre. La alerta se traduce en un refuerzo de la presencia policial en zonas comerciales, medidas preventivas para proteger los establecimientos y recomendaciones a los comerciantes para evitar que sus locales se conviertan en objetivos de posibles saqueos. En las últimas 48 horas, Policía y Guardia Civil han detenido a siete personas vinculadas al movimiento Blocus.
La preocupación se centra especialmente en los comercios de lujo, las joyerías y los grandes almacenes. En Madrid y Valencia, la Policía ha trasladado a los establecimientos la necesidad de extremar las precauciones: reforzar los escaparates y las medidas de protección de los locales, además de adelantar el cierre si la situación lo aconseja. En el distrito madrileño de Salamanca, donde se concentra buena parte de las tiendas de lujo, se ha establecido un dispositivo específico para vigilar la zona y prevenir posibles ataques y, tanto en Valencia como en Madrid, se han podido ver cómo algunos establecimientos tapiaban sus escaparates.

El protocolo policial contempla medidas de prevención. En Madrid se han activado cinco grupos de incidencias además de efectivos de Información y las Unidades de Intervención Policial (UIP).
Valencia presenta un escenario especialmente complejo por la coincidencia de Halloween con varias manifestaciones, una tractorada y un partido de fútbol. La Policía ha reforzado también allí el dispositivo, aunque las fuentes consultadas advierten de que los agentes “son los que son” y han tenido que acudir a los establecimientos pidiendo colaboración para evitar males mayores.
Detenciones de los alentadores
El refuerzo llega después de varias operaciones contra personas relacionadas con Blocus. La Guardia Civil detuvo ayer en Picanya (Valencia) al presunto fundador e impulsor del movimiento en España, al que atribuye la difusión de convocatorias que se presentaban como protestas estudiantiles, pero que encubrían planes de violencia y saqueos. En Tenerife fueron arrestadas otras dos personas, una de ellas menor de edad, consideradas presuntos responsables del movimiento.

A estas detenciones se suman las practicadas por la Policía Nacional en Valencia, Bilbao y Málaga. Entre los arrestados figura un joven de 18 años acusado de alentar la fabricación y el lanzamiento de cócteles molotov para provocar el caos y facilitar los saqueos. En Bilbao fue detenido un administrador de una cuenta vinculada a Blocus que difundía llamamientos a provocar incidentes y señalaba posibles objetivos comerciales.
La investigación apunta a que el movimiento utilizaba vídeos en TikTok y carteles creados con inteligencia artificial, con códigos QR que dirigían a grupos de WhatsApp y Telegram. En esos canales se difundían instrucciones para acudir con mochilas, pancartas y material escolar, pero también con ropa negra y máscaras para ocultar la identidad. Algunos mensajes señalaban comercios sin presencia policial como posibles objetivos.
Los disturbios del 24 de octubre en Barcelona, en los que participaron alrededor de 500 personas y se produjeron saqueos, incendios y daños en el mobiliario urbano, mantienen activadas las alertas. Aunque las detenciones se han sucedido en distintos puntos de España, los cuerpos policiales mantienen la vigilancia durante Halloween para evitar que las convocatorias difundidas en redes sociales desemboquen en nuevos episodios de violencia

