Una carta breve con un tono abatido y amargo en la que destaca la ilusión con la que llegó y todo lo que no ha podido hacer y tanto empeño ha puesto y que espera que su sucesor pueda culminar. Es la despedida que ha remitido a sus compañeros Soledad Fernández Doctor, la directora saliente de la Agencia Tributaria (AEAT), con un talante y con un contenido que desmiente la versión del Gobierno de que ella misma había pedido el relevo hace tres meses, cuando llegó el nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, para que se produjera justo ahora.
Y apunta a un cese encubierto o a que su salida, prevista para más adelante, se habría precipitado en los últimos días ante los momentos convulsos que se han vivido por la personación contra José Luis Rodríguez Zapatero por sus joyas y ante la inspección que se le ha abierto a él y a su entorno, según ha avanzado Artículo14 el 29 y 30 de junio.
“Llegué con mucha ilusión a este puesto, con ganas de construir juntos, de coordinarnos mejor, de aunar esfuerzos, de conseguir mayor integración entre las áreas y de acercar los servicios territoriales y los centrales. Y muchas de esas aspiraciones se han conseguido en plenitud gracias al compromiso, al talento y al esfuerzo de todos vosotros”, comienza la misiva, que contiene alusiones veladas al mayor desafío que ha afrontado, el desmembramiento de la Agencia Estatal Tributaria por el cupo catalán.

Y es que tras subrayar esta coordinación y trabajo en común que busca, al final del escrito destaca: “Hemos hecho muchas cosas importantes en todas las tareas y hemos seguido construyendo, entre todos, la Administración Tributaria fuerte y eficaz que queremos que sea, sin fisuras”. Esta mención a una Administración “fuerte y eficaz” y “sin fisuras” contrasta con la fragmentación que pretende el pacto entre ERC y el PSC para la investidura de Salvador Illa, que han asumido la Generalitat y el Gobierno de Pedro Sánchez, y que esté último parece que vuelve a promover tras haberlo dejado en barbecho cuando se acercaba la campaña electoral de las elecciones andaluzas.
Tono alejado de una salida calculada
Fernández Doctor señala como su mayor pasar no haber conseguido avanzar en el desarrollo de la carrera profesional de los empleados: “Reconozco y lamento que por unas circunstancias o por otras no se ha conseguido avanzar en algo que para mí era primordial desde el primer momento, como es la carrera profesional de todos los empleados. Os puedo asegurar que tanto el quipo de RRHH como yo hemos trabajado con empeño, seriedad y firmeza, buscando una solución que, lamentablemente, no se ha producido”.
No parece el tono de una salida calculada y pactada, cuando quedaría un año de legislatura en el que se podría avanzar en este sentido.
“Deseo que quien ahora se coloque al frente pueda conseguir lo que yo no he podido alcanzar”, plantea, en cambio.
Es entonces cuando agradece a todos el trabajo y la ayuda “a pesar de las dificultades y de los complicados tiempos que nos está tocando vivir”, en lo que parece de nuevo una alusión a lo vivido respecto a la segmentación de la AEAT en Cataluña, e incluso a los casos de corrupción y colonización de las instituciones por parte del Gobierno.

