Alfonso Fernández Mañueco lo consiguió. Pocos lo creían posible, incluso en su partido, que en el cierre de la campaña electoral daban por descontado que Vox se alzaría por encima del 20% de los votos. Pero no. El veterano político de discurso previsible logró frenar a Santiago Abascal y se hizo con dos procuradores más, hasta los 33. Se conformaba con uno. El ganador indiscutible.
El Partido Popular no esperaba esta noche electoral. Se preparaban para lo peor, con un Vox fortísimo convertido, tras Extremadura y Aragón, en el gran ganador. No fue así. “Venció la moderación”, proclamaron en el entorno de Mañueco, obsesionado durante toda la campaña en hablar de las cosas de la tierra. “Les hemos conseguido frenar”, resumieron sin disimulo. Esta vez sí, fue una noche dulce.
Ahora, Mañueco tendrá que negociar y pactar con Vox para gobernar. Pero Vox se veía más fuerte y ahora es el barón popular el que parte con ventaja. Quiere un acuerdo de cuatro años sin consejeros de este partido en su gobierno. Él fue el primer presidente autonómico que tuvo que incluirles en el Gobierno.
“Vox estuvo más cerca del 25% que del 20% en los trackings de hace menos de un mes y su decisión de bloquear el gobierno de Extremadura le ha hecho daño”, fue la primera lectura de Génova. Las sonrisas en la séptima planta no fueron forzadas, empezando por la de Feijóo. El líder gallego sabía que un Vox en el 20% le pondría las cosas muy cuesta arriba.
¿Adelanto de las generales?
Más allá de los discursos públicos, la segunda lectura interna que se hace es que el PSOE no se derrumbó, al menos en Castilla y León. “Bipartidismo”, resumió un veterano dirigente. Dos procuradores más pese a la losa que para la marca socialista supone la gestión de Pedro Sánchez. Y, de nuevo, arreciaron los rumores sobre la posibilidad de un adelanto de las generales, haciéndolas coincidir con las andaluzas. “Es el primer éxito de Sánchez en este maratón, hay que tener cuidado”, se escuchó en privado.
Juanma Moreno no atisba esa opción. “El resultado de Castilla y León abala que Sánchez es más un pasivo que un activo. Han sacado el mejor resultado con un candidato que ha marcado distancias con él”, subrayaron en su entorno. Aunque están en alerta.
Moreno no estará este lunes en Madrid para asistir a la Junta Directiva de su partido, convocada por Alberto Núñez Feijóo. El presidente andaluz tiene agenda en Sevilla y en Jaén y, como en otras tantas ocasiones, ha priorizado la agenda autonómica. Pero, desde ya, todas las miradas se posan en él, y en si será capaz de erigirse en el muro de contención definitivo ante Vox. Busca revalidar la mayoría absoluta, y no da por perdida esa batalla.
“Juanma tiene una marca propia que va más allá de las siglas”. ¿Su mantra? “El centro, convertirse en el punto de encuentro entre votantes del PSOE no sanchistas y ex votantes del PP”. Otro moderado por bandera, como Mañueco. La gestión de la crisis de Adamuz y las fuertes lluvias le han reforzado, según los suyos.
Antes, quienes pretenden atar sus acuerdos son María Guardiola en Extremadura y Jorge Azcón en Aragón. Sus equipos interpretan que lo ocurrido en Castilla y León les beneficia. “Pero con estos es impredecible”, recalcan en Extremadura, en relación a Vox. “Está todo bastante avanzado, solo falta rematar”, añaden en el equipo negociador del PP. El objetivo: que todo quede resuelto antes de Semana Santa.
