Alfonso Fernández Mañueco se prepara para una negociación larga con Vox cuando cierren los colegios electorales este 15 de marzo. Así lo reconoció en una entrevista publicada por este periódico este lunes, y lo corroboran las distintas fuentes consultadas. “Con Vox las negociaciones llegan hasta el final”, dijo. Y, además, el presidente de Castilla y León ya ha dicho que ese acuerdo ha de ser para cuatro años.
El barón autonómico asume que Vox está “en el cálculo electoral” en estos momentos, y cree que las negociaciones estarán influidas por las elecciones andaluzas que todavía están por convocar. Juanma Moreno disolverá las cortes en el mes de abril y las elecciones serán 54 días después. Mañueco cree que los de Santiago Abascal jugarán con esos tiempos.

En esta recta final, el veterano presidente pide calma tras el carrusel de encuestas del lunes, el último día para publicarlas. El resumen de todas ellas es que ganará pero que tendrá que gobernar con un Vox más fuerte de lo que quisiera. Los datos del PP no concebían que el candidato Carlos Pollán pudiese llegar al 20% de los votos, pero algunas encuestas sí que lo presagian. Y esa es una barrera psicológica para los populares.
“Tranquilidad, ahora no hay que ponerse nervioso”, se reafirman en el entorno de Mañueco, que quiere evitar errores que sí ha visto en Aragón o Extremadura. Tampoco quiere que los suyos lancen las campanas al vuelo. Los sondeos le dan la oportunidad de subir la representación entre uno y tres escaños, aunque él rebaja las expectativas. “No hay que confiarse”, valoran en su equipo.

“Cualquier cosa puede afectar”, dicen fuentes con presencia en el territorio ante la expectativa de subir de los 31 escaños. El barón popular sigue con un único objetivo, conseguir el escaño 32. Lo más factible, explican en el PP, es que pueda conseguirlo por la provincia de Valladolid. Allí el PP pelea por lograr el escaño del escindido Ciudadanos. Precisamente, Valladolid es junto a Burgos y León donde más sencillo es conseguir el escaño porque se reparten más procuradores.
El mensaje fuerza del PP es pedir a los ciudadanos que concentren el voto en sus siglas. “Ante lo ocurrido en Extremadura, tenemos que unir esfuerzos y concentrar esfuerzos, el 15 de marzo o se vota por la solución o se vota por el problema y la solución es votar al PP”, avisó el presidente autonómico en un acto este lunes.

Esta dirección de campaña electoral no es casual. Los ecos de la negociación fallida entre ambos partidos en Extremadura copan también la recta final de la campaña. Desde que Vox bajó el pulgar y bloqueó el primer intento de investidura de María Guardiola, el PP no ha querido dejar pasar la oportunidad de señalar a Abascal como “culpable” pese al peligro de que las relaciones con su derecha se tensen.
Así, el propio Alberto Núñez Feijóo fue rotundo en denunciar el “bloqueo” que Vox ejerce a los gobiernos del PP. Desde Riaza, coincidió en el análisis que hace Mañueco sobre que la dificultad de negociar tras el 15M. “Probablemente, Vox bloquee el gobierno de Castilla y León porque las siguientes son las elecciones de Andalucía”, denunció. “Nadie puede entender que Vox sea útil en la izquierda”, criticó.
