El feminismo dentro del PSOE sale al paso de nuevo. Destacadas militantes de la formación socialista han exigido a Ferraz una conferencia sobre igualdad tras los casos de acoso conocidos en el seno del partido en los últimos meses. Esta propuesta llega tras el conocido caso Salazar y el caso Tomé, entre otros.
Estas mujeres piden, también, cumplimiento de la resolución aprobada en el último Congreso Federal y alertan del escaso protagonismo de la “agenda feminista“. 53 firmas, “preocupadas por algunos hechos recientes, acompañan esta comunicación que sigue abierta a adhesiones tanto de compañeros como de compañeras que quieran sumarse.
Lea el manifiesto completo:
Las abajo firmantes, militantes del PSOE que compartimos la lucha histórica del socialismo español por las libertades, la igualdad, el progreso y la convivencia, con la defensa del feminismo como movimiento social de conquista de los derechos de las mujeres, consideramos que es necesario abrir un proceso de escucha, reflexión y debate sobre el futuro de las políticas de igualdad entre mujeres y hombres, con el fin de adoptar medidas que nos permitan superar los problemas y contradicciones que vive la organización y dar un nuevo impulso a las políticas de igualdad.
El PSOE, de la mano del movimiento feminista, ha transformado la sociedad española, contando para ello con la confianza y el voto de una gran mayoría de mujeres que han encontrado en nuestro partido el cauce para que se cumplieran sus deseos de igualdad.
En 1983, hace más de cuatro décadas, el PSOE, con el impulso del feminismo, inició un proceso de creciente compromiso con las políticas de igualdad, adoptando medidas como la creación de organismos y concejalías de igualdad, el apoyo al asociacionismo de mujeres, la aprobación de planes de igualdad, que priorizaron la formación profesional e incorporación al empleo de las mujeres, la ley 3/89 ampliando el permiso de maternidad a 16 semanas, y la puesta en marcha de servicios de apoyo y casas de acogida para las mujeres víctimas de violencia de género. La aprobación de la cuota del 25% en el 31 Congreso Federal (1988) inició un proceso de radical transformación de la participación política de las mujeres.
Se promulgaron las grandes reformas legislativas: la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, la Ley Orgánica 3/2007, para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y la Ley Orgánica 2/2010, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. Normas, todas ellas, aprobadas en un contexto de amplio debate político y social en el que participaron organizaciones de mujeres, sindicatos, asociaciones empresariales y la sociedad, en general.
La acción desde las instituciones ha continuado con medidas importantes, como la ampliación de los permisos de maternidad y paternidad a 19 semanas para cada progenitor, la reforma de las pensiones para considerar como períodos cotizados los dedicados al cuidado, la ley de Paridad, y la Ley 10/2022 de garantía integral de la libertad sexual.
Durante esos cuarenta años cientos de compañeras, aportaron sus conocimientos, su militancia y su esfuerzo, para que la lucha por igualdad entre mujeres y hombres acabara siendo una seña de identidad de nuestro partido. Hubo compañeros que apoyaron de forma muy solvente este proceso, pero todas nosotras, a través de la participación en el partido, en las instituciones y en las asociaciones de mujeres, llevamos la igualdad a toda la sociedad española, que experimentó una evidente y positiva transformación.
En los últimos años, la aplicación y desarrollo de estas políticas se ha abordado sin un verdadero protagonismo de la sociedad civil, ni del movimiento feminista. De modo parecido, los grupos de igualdad en nuestra organización, siempre activos, han pasado a ser espectadores y, a veces, incómodos compañeros de viaje. Desde el 40 Congreso Federal, se viene produciendo un deterioro del diálogo y la negociación con el feminismo socialista, que ha sido clave para avanzar.
Las críticas al feminismo, expresadas de forma agresiva en redes sociales no han tenido una respuesta adecuada por parte de la organización. Las críticas feministas a algunas medidas de la acción del gobierno han sido ignoradas y silenciadas.
El resultado de todo ello ha sido una profunda fractura dentro del movimiento feminista y el distanciamiento de una parte de las organizaciones respecto al PSOE.
A esta situación se han unido, las denuncias de abusos y comportamientos sexistas ejercidas por responsables políticos, que deben ser depuradas, con arreglo a las normas internas y las disposiciones legales. Ante esta realidad, indignarse no es suficiente, es preciso hacer autocrítica.
Sí, como consecuencia de lo anterior, las mujeres dejaran de confiar en el PSOE, nosotras perderíamos el partido que más ha contribuido a mejorar la calidad de vida de las mujeres y el PSOE perdería el voto diferencial que le ha hecho ganar elecciones.
Existe riesgo de involución, porque el PP, que no aprobó ninguna de las leyes y medidas antes citadas, se vio obligado, en sus etapas de gobierno, a respetarlas, por la amplísima aceptación de la que gozaban. Sin embargo, en estos momentos, es la capacidad de presión de la ultraderecha machista y xenófoba la que puede arrastrar en sus planteamientos a la derecha liberal.
Las amenazas que se ciernen sobre las políticas de igualdad son importantes: la violencia sexual no cede, las redes sociales son canales de difusión de contenidos misóginos, el consumo de la pornografía por parte de los menores se dispara, la violencia de género continúa, el techo de cristal y la desigualdad en el cuidado y en el mundo laboral se mantienen. Excepto el PSOE, los partidos parlamentarios se resisten a abordar problemas como la prostitución y la trata o la efectiva prohibición de los vientres de alquiler. El acercamiento de varones jóvenes y no tan jóvenes a discursos ultras, en un contexto de enorme polarización social, es preocupante.
Por todo ello, creemos que el PSOE debe recuperar el valor del feminismo socialista, y escuchar las voces críticas, para rectificar posibles errores y volver a situar las políticas de igualdad en donde siempre estuvieron: generando amplios debates políticos y profundos consensos sociales.
Y pedimos que, de conformidad con lo establecido en el artículo 48 de los Estatutos Federales, y en cumplimiento de la resolución aprobada en el 41 Congreso Federal de Sevilla, se inicien los trabajos para la preparación, durante el año 2026, de una CONFERENCIA FEDERAL DE IGUALDAD, que haga posible una amplia participación de las compañeras feministas y de representantes de las organizaciones de mujeres, con el fin de abordar el debate sobre el futuro de las políticas de igualdad. Las feministas socialistas no pueden estar al margen de las políticas que se dirigen, directamente, a superar la desigualdad estructural de las mujeres.
El PSOE es el partido que mejor se ha relacionado con el movimiento feminista, con respeto a su sentido crítico y su propio análisis de la realidad. Esa cultura de mutuo respeto está en nuestra organización y en muchas feministas que nos han apoyado. Si la abandonamos perderemos parte de nuestra historia y una de las grandes aportaciones que, como partido, hemos hecho a la sociedad española.



