Pedro Sánchez da un golpe de timón para acercarse a Junts per Catalunya. El presidente del Gobierno ha anunciado este martes que el Consejo de Ministros aprobará próximamente dos nuevos reales decretos con medidas reclamadas por el partido de Carles Puigdemont.
La primera norma verá la luz esta mañana. Se trata de un paquete de medidas para “facilitar y flexibilizar inversiones financieramente sostenibles a los ayuntamientos y entes locales”, los núcleos de poder institucional que retiene Junts. También servirá para ampliar los plazos para “impulsar y promover la digitalización en procesos de facturación” de las empresas, facilitándoles esta labor.
Se trata de medidas de corte fundamentalmente económico y sin gran carga política. Sánchez las ha desvelado en dos entrevistas en medios catalanes previas al Consejo de Ministros. Las mismas intervenciones (en RAC1 y La 2 en Cataluña) en las que, por primera vez, ha asumido sus “incumplimientos con Junts”. Y en las que ha reconocido que Puigdemont voló efectivamente los puentes y ahora requiere de gestos por parte de Moncloa antes de aceptar un nuevo acercamiento.
Después de que los independentistas sumasen sus votos al PP y a Vox para tumbar la senda de déficit, la semana pasada, el Gobierno corteja políticamente a los de Puigdemont para intentar recobrar el control de su precaria mayoría parlamentaria. En TVE, Sánchez se ha abierto también a la publicación de las balanzas fiscales, otra de las exigencias de Junts.
En todo momento, el jefe del Ejecutivo ha insistido en que aún no ha recuperado los canales de comunicación con sus socios. Desde septiembre apenas ha concedido tres entrevistas periodísticas, nunca dos en un mismo día. Y menos, a medios de comunicación de ámbito eminentemente autonómico, en este caso el catalán.
La senda de déficit, primera piedra del edificio presupuestario, volverá a ser sometida a votación en 10 días. Previsiblemente volverá a decaer, dejando vía libre al Gobierno para iniciar la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado para 2026, para los que sigue teniendo muy difícil lograr los apoyos necesarios.
Las acusaciones de Ábalos, “todo mentira”
Se trata de las primeras entrevistas que afronta el jefe del Ejecutivo tras la condena al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por parte del Tribunal Supremo, o después de la entrada en prisión provisional de José Luis Ábalos, exnúmero tres del PSOE.
Sobre Ábalos, uno de los principales apoyos de Sánchez en las primarias con las que recobró el control del partido (2017), el líder del PSOE afirma que era “un gran desconocido” desde el “punto de vista personal”, aunque fuera depositario de su “confianza política”.
Según el presidente, “todo lo que está diciendo Ábalos es mentira”, en alusión a los mensajes que el exministro de Transportes ha dejado caer en sus redes sociales o en medios de comunicación, cargas de profundidad contra el Gobierno.
Y advirtió de que no van a aceptar “chantajes ni amenazas de personas ni de instituciones”, pero no aclaró si están dispuestos a emprender acciones judiciales contra el que fuera su número tres y hombre fuerte en el Consejo de Ministros. Junts era el principal y casi único objetivo de su salida a escena.



