Belleza

La sonrisa es el nuevo Birkin

La cosmética dental se equipara al skincare. ¿El problema? Los métodos de blanqueamiento y los alineadores transparentes caseros sin supervisión médica pueden tener complicados giros de guion

¿Qué tienen en común Donald Trump, Miley Cyrus y el 99% de los personajes televisivos? Una sonrisa perfecta en la que no han sido ni la suerte ni la naturaleza los causantes, sino una poderosa inversión en estética dental que ha hecho que los dientes Colgate se hayan normalizado tanto, que nos choca ver a un famoso sonreír sin que su dentadura nos ciegue ante su blancura. Mientras que Rosalía prefiere que sus carcajadas brillen gracias a las joyas dentales conocidas como grillz, las carillas son las más aclamadas entre las celebridades, algo que ha hecho que la gente de a pie cada vez se preocupe más por su sonrisa.

“En los últimos años ha aumentado la preocupación de las personas por el cuidado de su dentadura, y hay una mayor conciencia sobre la importancia de la salud bucal. Vivimos en una sociedad en que la influencia de la cultura de la belleza y la imagen personal ha alcanzado una importancia para la vida personal inusitada”, explica la Dra. Cristina Moreno, odontóloga especializada en el tratamiento del dolor dental en el Centro Odontológico MC2. “Además, los avances en la odontología han propiciado que los tratamientos sean más accesibles, menos invasivos y más fiables, lo que ha hecho posible que más personas puedan acceder a este universo, lo que ha llevado a un aumento en la demanda de servicios dentales cosméticos y restaurativos”, asegura.

El maestro en odontología reconstructiva y estética, el Dr. Fernando Soria, ha estudiado e investigado acerca de la inquietud de la población por tener una sonrisa perfecta. “Mi conclusión es que, más allá de lo aspiracional que podamos ver en famosos, todos disponemos de manera inmediata de nuestras fotos a través de nuestros dispositivos móviles, por lo que somos capaces de ampliar nuestra sonrisa y de encontrar infinidad de defectos que pasan desapercibidos en una distancia normal de conversación entre dos personas, como así también el color de los dientes, que los notamos amarillos, con una sonrisa deslucida y oscura. Otro factor es el cambio del modelo de trabajo, al haberse instaurado de manera más frecuente las videoconferencias, otro momento en el que somos capaces de analizar nuestra sonrisa en la cámara y encontrar defectos en nuestra sonrisa”, asegura.

Salud bucal, salud mental

Aunque pudiera parecer lo contrario, no todo es estética cuando hablamos del poder de las sonrisas perfectas. El estudio ‘La sonrisa de los españoles’ indica que el 88,25 % por ciento considera que este gesto abre muchas puertas, rejuvenece o hace más felices a las personas. El 75,45 % cree que sonreír ayuda a encontrar trabajo y el 75,41 %, a encontrar pareja. La Dra. Berta Uzquiza, odontóloga de Innovación de Sanitas Dental, asegura que el estrés conlleva problemas bucodentales frecuentes como bruxismo, gingivitis y periodontitis, herpes labial y aftas, sequedad bucal y síndrome de la boca ardiente.

“En muchas ocasiones, la vorágine que se origina en el trabajo provoca que las comidas se produzcan a deshoras, aumentando la ingesta de azúcares y complicando el cepillado dental, lo que termina descuidando la higiene bucodental. Si esta rutina se prolonga en el tiempo, lo más común es que se desarrollen enfermedades”, señala Uzquiza.

Con c de clínica, no de casa

La obsesión por la sonrisa premium ha extendido el uso de tratamientos de blanqueamiento y alienación dental caseros, y la Sociedad Española de Ortodoncia ya ha mostrado su preocupación por la comercialización de dispositivos para que el paciente se haga el tratamiento desde su domicilio sin la debida supervisión. “No podemos recomendar el uso de blanqueadores dentales caseros sin supervisión profesional. Por lo general, los métodos caseros son agresivos para el esmalte dental, ya que se suelen utilizar productos que son ácidos y lo dañan; algunos blanqueadores caseros pueden contener ingredientes abrasivos que pueden arañar, debilitar, y en suma, dañar el esmalte dental y provocar sensibilidad en los dientes. Además, incluso los más inocuos en realidad, no son verdaderamente efectivos. Sin la supervisión de un profesional, existe el riesgo de usar productos inadecuados o aplicarlos de manera incorrecta, lo que podría causar daños a largo plazo en los dientes y las encías. Tenemos que ser conscientes de que la mayoría de las personas no conocen en profundidad los efectos de los productos utilizados que suelen desencadenar procesos químicos en la boca”, alerta la Dra. Cristina Moreno.

En definitiva, el hecho de que productos para la salud oral reciban ahora el mismo tratamiento que el skincare (el primer cepillo de dientes eléctrico de silicona del mercado, ISSA 3 de FOREO, demuestra que invertir en la sonrisa es el nuevo must) indica que las bocas de alta costura arrasan. Si el boom de la estética dental ha venido para quedarse, lo que necesitamos ahora es buscar más motivos para sonreír, ¿no?

TAGS DE ESTA NOTICIA