El asma es una inflamación y contracción de los músculos que rodean las vías respiratorias, lo cual dificulta el proceso de respiración de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Quienes padecen asma necesitan aprender a conocer mejor su enfermedad para tratarla y aprender a saber cuáles son los factores que pueden desencadenar los síntomas y evitarlos hasta donde se pueda.
Según la doctora Mar Fernández Nieto, alergóloga del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, los ataques de asma se pueden desencadenar ya sea por el frío ambiental, las infecciones respiratorias o los alérgenos ambientales.

Pero hay un tipo de asma específico que se produce con la actividad física y tienen que ver con los mecanismos fisipatogénicos. “Uno de ellos puede ser el aire frío ambiental que puede actuar como un irritante inespecífico e incluso como un agente inflamatorio. Por eso, algunos deportes como el esquí o, en general, los deportes de invierno en la nieve pueden desencadenar con más frecuencia esta asma”, explica la doctora.
En los deportes acuáticos también suele suceder, pues las sustancias antisépticas del agua como el cloro, también pueden ocasionar la aparición del asma, asevera la experta.
Pruebas para este tipo de asma
Para este tipo de asma existen pruebas que ayudan a detectar esta afección de manera más concreta. “En el test de hiperventilación eucápnica se reproducen las condiciones de sobreesfuerzo e inhalación de gases que tienen lugar, durante, por ejemplo, una carrera”, explica Fernández Nieto.
Este tipo de asma es más fácil diagnosticarlo en los niños, ya que es posible que sea su única manifestación del asma debido a que en sus rutinas diarias el esfuerzo físico de correr y jugar es más común.
Cómo evitar una reacción en el deporte
Para no padecer asma durante el ejercicio, además de siempre tomar la medicación prescrita por el especialista, es necesario realizar un calentamiento. “También evitar las horas del día con mayor humedad y frío ambiental es clave”, aconseja la doctora.
Una persona que practique algún deporte federado siempre debe advertirlo en sus revisiones médicas con la federación y aportar informes de sus especialistas. “Además ellos siempre le informarán de aquellas medicaciones que puedan ser causantes de dopaje previa a cualquier competición”, asegura la doctora.
El ejercicio se puede hacer, incluso con asma
Pero el asma no es ninguna excusa para no hacer ningún deporte, pues si está bien tratada y controlada, no debe representar ningún problema. “La actividad física es necesaria para una buena salud”, insiste la experta.
No obstante, si hay tos, fatiga o ruidos respiratorios al realizar cualquier actividad física sea o no deportiva, es importante consultar con un médico.
