Así es Google Fitbit Air, la revolucionaria pulsera fitness sin pantalla por 99,99 euros

Google lanza Fitbit Air, una revolucionaria pulsera fitness sin pantalla centrada en sueño, salud y entrenamiento con IA

Google Fitbit Air - Sociedad
Imagen promocional de la nueva pulsera fitness.
Google

Google quiere volver a colocar a Fitbit en el centro del mercado de la salud digital. Y lo hace con una propuesta que va en dirección contraria a muchos relojes inteligentes actuales: menos pantalla, menos ruido y más seguimiento continuo. La nueva Google Fitbit Air es una pulsera fitness sin pantalla, ultraligera y pensada para llevar puesta las 24 horas del día, incluso durante el sueño, sin la sensación de tener un pequeño móvil atado a la muñeca.

El dispositivo ya se puede reservar con un precio de salida de 99,99 euros en España y llegará a las tiendas el 26 de mayo. Google lo presenta como su wearable más pequeño y accesible dentro del ecosistema Fitbit, con una autonomía de hasta siete días y tres meses de prueba de Google Health Premium incluidos.

Una pulsera sin pantalla para competir con Whoop y los anillos inteligentes

La gran rareza de Google Fitbit Air es también su mayor declaración de intenciones: no tiene pantalla. No muestra notificaciones, no permite responder mensajes y no pretende sustituir al móvil ni al reloj inteligente. Su función es otra: medir actividad, sueño y variables de salud de forma constante, discreta y con el menor estorbo posible.

Ese planteamiento la acerca más a dispositivos como Whoop o a los anillos inteligentes de Oura y Samsung que a un smartwatch convencional. Google parece haber entendido que una parte del público no quiere otro aparato lleno de alertas, sino un sensor cómodo, ligero y fiable que registre datos en segundo plano.

El cuerpo principal de Google Fitbit Air, al que la compañía llama pebble, pesa solo unos gramos y se inserta en correas intercambiables. Con la correa básica, el conjunto se queda en torno a los 12 gramos. Es decir, la idea no es presumir de pantalla, sino casi olvidar que se lleva puesta.

Qué mide Google Fitbit Air

Aunque su diseño es minimalista, Google Fitbit Air no renuncia a una carga importante de sensores. El dispositivo incorpora monitor óptico de frecuencia cardiaca, acelerómetro de tres ejes, giroscopio, sensores rojo e infrarrojo para medir saturación de oxígeno en sangre y sensor de temperatura cutánea. También registra la frecuencia cardiaca de forma continua, la variabilidad de la frecuencia cardiaca, las fases del sueño y puede emitir avisos relacionados con ritmo cardiaco irregular, incluida la fibrilación auricular.

A esto se suma una resistencia al agua de hasta 50 metros, lo que permite utilizarla en entrenamientos, lluvia o natación recreativa. La batería promete hasta una semana de autonomía y se carga por completo en unos 90 minutos. Además, una carga rápida de cinco minutos puede ser suficiente para cubrir una jornada completa de seguimiento, uno de esos pequeños detalles que marcan mucho en el uso diario.

La ausencia de pantalla implica una renuncia evidente: todo se consulta desde el móvil. Pero también elimina una de las mayores fuentes de distracción de los wearables modernos. Google Fitbit Air no quiere que mires la muñeca cada cinco minutos; quiere recopilar información para que la revises después.

Google Health sustituye a Fitbit

El lanzamiento de Google Fitbit Air no llega solo. La verdadera jugada de fondo está en el software. A partir del 19 de mayo, la app Fitbit empieza a ser sustituida por Google Health, una aplicación rediseñada que reorganiza la experiencia en cuatro grandes áreas: Hoy, Fitness, Sueño y Salud.

Este movimiento tiene mucho sentido dentro de la estrategia de Google. La compañía compró Fitbit en 2021 por unos 2.100 millones de dólares y, desde entonces, la integración había avanzado con cierta lentitud. Ahora, en cambio, el mensaje parece más claro: Fitbit deja de ser solo una marca de pulseras y pasa a formar parte de una plataforma de salud más amplia.

Google Health podrá reunir datos de distintas fuentes, como aplicaciones de terceros, dispositivos compatibles y plataformas de salud integradas en Android e iOS. En Estados Unidos, además, la compañía plantea la posibilidad de sumar historiales médicos para ofrecer resúmenes comprensibles al usuario, aunque esa función no estará disponible igual en todos los mercados desde el primer día.

El papel de Gemini y Google Health Coach

Así es Google Fitbit Air, la revolucionaria pulsera fitness sin pantalla por 99,99 euros
Gemini es la inteligencia artificial de Google.
Shutterstock

La otra pieza clave es Google Health Coach, un asistente de salud y bienestar impulsado por Gemini. Su función será interpretar los datos del usuario y ofrecer recomendaciones personalizadas sobre entrenamiento, descanso y hábitos diarios. No se trata solo de contar pasos o registrar pulsaciones, sino de convertir esos datos en sugerencias útiles.

Cada unidad de Google Fitbit Air incluirá tres meses de prueba de Google Health Premium, la suscripción que da acceso a estas funciones avanzadas. Según la información publicada, el servicio tendrá un coste mensual tras el periodo gratuito, aunque el precio puede variar según mercado y modalidad.

Aquí está la gran pregunta: ¿compra el usuario una pulsera barata o entra en un ecosistema de salud por suscripción? Probablemente, ambas cosas. Google Fitbit Air tiene un precio de entrada muy agresivo, pero su valor real parece depender de Google Health y de la inteligencia artificial que interpreta los datos.

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