Los patinetes eléctricos han pasado en pocos años de ser una curiosidad urbana a convertirse en un medio de transporte habitual en muchas ciudades españolas. Su crecimiento ha sido tan rápido que la regulación ha ido siempre un paso por detrás, generando un escenario de normas dispersas, dudas legales y conflictos de convivencia. Ahora, el Gobierno ha decidido poner orden con un cambio normativo que afecta directamente a millones de usuarios de patinetes eléctricos.
El detonante de esta reforma ha sido el aumento de accidentes y de incidentes con peatones, ciclistas y vehículos. La falta de un marco claro para los patinetes eléctricos había convertido su circulación en un terreno ambiguo, con criterios distintos según el municipio y una dificultad evidente para exigir responsabilidades en caso de siniestro.
Registro obligatorio para los patinetes eléctricos
El principal cambio llega con la aprobación en el Consejo de Ministros de un Real Decreto que establece el registro obligatorio de los patinetes eléctricos en el Registro Nacional de Vehículos. Este registro será gestionado por la Dirección General de Tráfico y afectará a más de cuatro millones de unidades que ya circulan por vías urbanas en toda España.
Este paso era imprescindible para aplicar la nueva normativa sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación, en vigor desde el pasado 2 de enero. Con ella, los patinetes eléctricos pasan a estar sujetos a una obligación básica: contar con un seguro que cubra posibles daños a terceros.
Seguro obligatorio y nuevas sanciones
Con el registro activado, los propietarios de patinetes eléctricos —o sus tutores legales, en el caso de menores— deberán inscribir el vehículo antes de poder contratar el seguro obligatorio. Circular sin esta póliza podrá conllevar sanciones económicas importantes.

Las multas por no disponer de seguro en patinetes eléctricos oscilarán entre los 202 y los 610 euros. Además, si se circula sin seguro y el vehículo se considera equiparable a uno a motor por su peso o velocidad máxima, las sanciones podrían elevarse hasta una horquilla de entre 250 y 800 euros.
Cómo será el proceso de inscripción
El registro de los patinetes eléctricos se realizará, en la mayoría de los casos, de forma telemática. La DGT habilitará su sede electrónica para completar el trámite, mientras que el teléfono 060 ofrecerá asistencia a quienes necesiten apoyo durante el proceso.
Para registrar un patinete eléctrico certificado será necesario aportar los datos del titular, el número de serie del vehículo, el certificado de homologación y abonar la tasa correspondiente. Una vez finalizado el trámite, la DGT emitirá un certificado digital de inscripción junto a una etiqueta identificativa que deberá colocarse en un lugar visible del patinete.
Compra con registro incluido
Uno de los objetivos del Gobierno es facilitar el cumplimiento de la norma desde el primer momento. Por ello, la Dirección General de Tráfico trabaja para que, en los próximos meses, el registro de los patinetes eléctricos pueda realizarse directamente en el punto de venta cuando se adquiera un nuevo vehículo en un establecimiento autorizado.

De este modo, los compradores saldrían del comercio con el patinete eléctrico ya registrado y con la documentación necesaria para contratar el seguro, evitando trámites posteriores y posibles sanciones por desconocimiento.
Más control para mejorar la convivencia
La nueva normativa de los patinetes eléctricos no solo persigue ordenar el mercado, sino también mejorar la convivencia en las ciudades. Con un registro oficial y un seguro obligatorio, será más sencillo identificar a los responsables en caso de accidente y reforzar la seguridad jurídica tanto para usuarios como para peatones.
El Gobierno defiende que esta regulación no busca penalizar el uso de patinetes eléctricos, sino integrarlos de forma segura en el sistema de movilidad urbana. Un paso que, según el Ejecutivo, era necesario para consolidar este medio de transporte sin poner en riesgo a otros usuarios de la vía.
Un antes y un después para los usuarios
Con este cambio normativo, los patinetes eléctricos entran definitivamente en una nueva etapa. Registro, seguro y control administrativo marcan un antes y un después para un vehículo que ha revolucionado la movilidad urbana.
Para los usuarios, el mensaje es claro: los patinetes eléctricos seguirán siendo una alternativa válida y sostenible, pero ya no podrán circular al margen de unas reglas comunes.


