Durante años, caminar ha sido considerada por muchas personas como el último recurso para mantenerse activas. Una actividad menor, poco exigente, casi residual frente a rutinas más intensas. Sin embargo, cada vez más expertos en salud reivindican justo lo contrario. Y Nuria Roca se ha convertido en uno de los rostros que mejor ejemplifican este cambio de mentalidad. Para la presentadora, caminar no es un plan B, sino una pieza central de su bienestar diario.
A sus 53 años, Nuria Roca ha integrado este hábito en su rutina semanal sin necesidad de gimnasios, horarios rígidos ni entrenamientos imposibles. Sale a caminar al menos cuatro días a la semana y lo hace como una forma sencilla, accesible y realista de cuidarse. Una filosofía que conecta con muchas personas que sienten que el deporte tradicional no encaja en su vida cotidiana.
Un deporte sin presiones ni expectativas irreales
Durante décadas, el ejercicio se asoció a la exigencia, la constancia férrea y la disciplina extrema. Nuria Roca rompe con ese enfoque y propone uno mucho más amable. Ella misma ha reconocido que nunca fue especialmente constante con el deporte y que, en cierto modo, se considera “un poco perezosa” para entrenar. Caminar ha sido la solución que le ha permitido crear un hábito sostenible en el tiempo.
En el caso de Nuria Roca, la clave está en no imponerse metas inalcanzables ni exigirse más de lo necesario. “Sin presiones ni pretensiones”, como ella misma explica en InStyle. Esa ausencia de expectativas irreales elimina gran parte de la frustración que suele llevar al abandono temprano de muchas rutinas deportivas.
Ponerte las zapatillas y salir, sin más
Uno de los grandes aciertos de Nuria Roca es la simplicidad del gesto. No hay planificación excesiva ni excusas. “Me pongo las zapatillas y salgo a andar, ya está”, resume. Esa naturalidad reduce la fricción mental que tantas veces frena el inicio del ejercicio, especialmente en días de cansancio o agendas caóticas.

Eso sí, no se trata de un paseo sin intensidad. Nuria Roca camina “con mala leche”, es decir, a buen ritmo. Mantener una velocidad de entre 6 y 7 km/h transforma la caminata en un ejercicio aeróbico de intensidad moderada-alta, con beneficios muy similares a otros deportes más populares, pero con menor impacto articular.
Beneficios físicos y mentales que marcan la diferencia
Caminar rápido durante una hora, como suele hacer Nuria Roca, permite quemar una cantidad relevante de calorías, activar el metabolismo y fortalecer piernas y glúteos. Además, es una opción mucho menos agresiva para las articulaciones que deportes de impacto como el running, especialmente importante a partir de cierta edad.
Pero si hay un aspecto que la presentadora destaca por encima del resto es el mental. Nuria Roca camina para despejar la cabeza, escuchar la radio, música o hacer llamadas. “No tengo un horario fijo y no me espera nadie, así que cuando sé que voy a perder el tiempo en casa, salgo”, explica. Caminar se convierte así en un refugio contra el estrés y una herramienta para ordenar ideas.
Constancia, tecnología y el siguiente paso
Para reforzar la motivación, Nuria Roca utiliza aplicaciones que registran pasos y sesiones. Contar con datos objetivos ayuda a mantener la constancia y a visualizar el progreso semanal, algo especialmente útil para quienes necesitan pequeños estímulos para no abandonar.

Aunque caminar es una base excelente, la propia Nuria Roca reconoce que su siguiente objetivo es incorporar entrenamientos de fuerza. Un paso lógico y muy recomendado por los expertos, sobre todo a partir de los 50, cuando preservar la masa muscular se vuelve clave para la salud y la autonomía.


