Francia está a punto de convertirse en el primer país europeo en prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años. Esta medida marca un punto de inflexión en la regulación del entorno digital. La Asamblea Nacional ha aprobado el núcleo central de un proyecto de ley impulsado por el Gobierno. Además, este proyecto está respaldado directamente por el presidente Emmanuel Macron. Así, se sitúa al país en la vanguardia de la protección infantil frente a los riesgos digitales.
A nivel mundial, solo Australia ha implementado hasta ahora una normativa similar. Sin embargo, en su caso eleva la edad mínima hasta los 16 años. Con esta iniciativa, Francia busca responder a una preocupación creciente. Esta preocupación es sobre el impacto de las plataformas digitales en el desarrollo emocional y psicológico de niños y adolescentes.
Amplio respaldo parlamentario
La propuesta legislativa ha contado con un amplio apoyo en la Asamblea Nacional, aunque no ha estado exenta de discrepancias. La formación de izquierdas Francia Insumisa ha sido la única que ha votado en contra del texto. Además, la mayoría del Partido Socialista ha optado por la abstención. Por otro lado, el resto de fuerzas políticas, desde el bloque gubernamental hasta partidos conservadores, comunistas, ecologistas e independientes, han respaldado el artículo principal de la ley.
El texto definitivo será adoptado formalmente este martes. Si se cumplen los plazos previstos, entrará en vigor el 1 de septiembre. Esto coincidirá con el inicio del próximo curso escolar.
Responsabilidad directa para las plataformas digitales
Uno de los pilares de la nueva normativa es la obligación impuesta a los proveedores de redes sociales. Las plataformas deberán garantizar que los menores no estén sometidos a una presión comercial excesiva. Esto es especialmente relevante a través de publicidad dirigida o contenidos diseñados para captar su atención de forma prolongada.
Además, la ley prohíbe expresamente la promoción de productos o servicios que puedan dañar la salud física o mental de los menores en redes sociales pensadas para este público. El objetivo es limitar la influencia de mensajes que fomenten comportamientos de riesgo, trastornos de autoestima o dependencia digital.
Redes sociales prohibidas para menores de 15 años
El artículo central de la ley establece que el acceso a cualquier servicio de red social en línea queda prohibido para los menores de 15 años. Este punto fue reformulado mediante una enmienda para facilitar un mayor consenso parlamentario. Finalmente, el texto obtuvo 116 votos favorables, procedentes de una mayoría transversal que incluye al Gobierno y a varias formaciones de la oposición.
Tras este paso, la ley deberá ser examinada por el Senado a mediados de febrero, donde se espera que sea aprobada sin grandes modificaciones, allanando el camino para su aplicación definitiva.
Debate paralelo sobre los móviles en las escuelas
De forma paralela, la Asamblea Nacional debatirá también la prohibición del uso de teléfonos móviles en los liceos, los centros donde los estudiantes franceses cursan los últimos años de educación secundaria. Esta restricción ya se aplica en colegios y escuelas, y pretende reforzar la concentración en las aulas y mejorar el clima educativo.
Macron: “Las mentes de nuestros hijos no están en venta”
El presidente Emmanuel Macron ha celebrado el respaldo parlamentario a la iniciativa, asegurando que responde tanto a las recomendaciones científicas como a una demanda mayoritaria de la sociedad francesa. Según el jefe del Estado, existe una creciente inquietud por el efecto de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes.
“Las mentes de nuestros hijos no están en venta”, ha afirmado Macron, subrayando que ni las grandes plataformas tecnológicas estadounidenses ni las redes de origen chino deben influir en la construcción del futuro de las nuevas generaciones. El presidente ha defendido que los sueños de los menores no pueden quedar dictados por algoritmos y ha apostado por proteger a la juventud para evitar una generación marcada por la ansiedad y la dependencia digital.
Con esta ley, Francia abre un nuevo escenario en el debate europeo sobre la regulación de las redes sociales y el papel del Estado en la defensa de los menores frente a los riesgos del mundo digital.


