DEJAR EL SUEÑO PARA DESPUÉS

Sacrificas tu sueño por un poco de tiempo para ti: la venganza silenciosa que te agota

Si eres de las que se queda despierta a las tantas porque te faltan horas durante el día, puede que sufras procrastinación del sueño

Mujer con mala calidad de sueño
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La productividad es el eje central de nuestro día a día. Dentro o fuera del trabajo, parece que siempre hay algo importante que hacer. Esto ha llevado a muchas personas a sacrificar horas de descanso nocturno a través de un fenómeno que la psicología describe como procrastinación del sueño.

Este término tuvo cierto impacto en las redes sociales, y muchas personas (especialmente, las mujeres) comentaban sus experiencias en términos de higiene del sueño. Este pequeño acto de rebeldía en realidad busca algo más de libertad personal, según claman los expertos. Pero debe manejarse antes de que se vuelva peligroso para la salud.

Qué es la procrastinación del sueño y cómo detectarla

Una mujer con complicaciones para dormir
Una mujer con complicaciones para dormir
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En la terminología anglosajona, se describió el revenge bedtime procrastination como ese tiempo de descanso que se sacrifica en favor de dedicar tiempo a uno mismo.

La ausencia de libertad durante el día, debido a la alta actividad de las obligaciones, deja sin espacio al ocio y al espacio propio.

Por tanto, no es que el individuo no tenga disciplina o autocontrol. Simplemente, decide “vengarse” de un horario que no le da tiempo para si mismo, a costa de no disfrutar de las horas de descanso suficientes.

Cabe aclarar que no todo el trasnocho forma parte de este tipo de postergación del sueño. Los tres factores principales, de acuerdo con el doctor Mark Travers de Psychology Today, son la falta de razón externa concreta que impida el descanso, el retraso consciente del sueño y la conciencia plena de cómo afectará el breve descanso al rendimiento y la salud.

Como explica Travers, la fuerza de voluntad se debilita a lo largo del día. Especialmente, en las personas que viven más estresadas. Por lo tanto, el nulo autocontrol al caer la noche lleva a dormir menos. Esto provoca el auge de los niveles de cortisol (la hormona del estrés) al día siguiente, reiniciando el bucle de estrés. Y así cada día.

Estrategias para volver a descansar bien por la noche

Una mujer en su cama

La procrastinación del sueño puede provocar graves consecuencias en la salud. Desde riesgos cardiovasculares, pasando por el deterioro cognitivo e incluso el debilitamiento del sistema inmune y de la regulación emocional.

Para evitar estos problemas y superar este trastorno, es importante hacer algo al respecto.

Los expertos recomiendan, para empezar, establecer una hora de desconexión digital. Nada de pantallas al menos 30 minutos antes de ir a la cama, para evitar la inhibición de la producción de la melatonina. En ese tiempo, puedes leer, practicar ejercicios de relajación o llevar a cabo otras actividades que no sean muy activas ni dependan de pantallas.

También es importante cambiar el enfoque del descanso. Es decir, no ver el descanso como una obligación más, sino como un merecido autocuidado para vivir mejor.

Asimismo, en tus días de trabajo, puedes buscar momentos de ocio diurno. Dedica al menos unos minutos al día para parar, hacer alguna actividad placentera y seguir con tu día.

Finalmente, si consideras que la situación te sobrepasa, plantéate acudir a un profesional de la salud mental que pueda evaluar tu caso y darte el tratamiento que considere más adecuado. El buen descanso no es un lujo, es clave en tu bienestar.

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